Hace casi dos años escribía esto:
"Bueno este primer post es para contarles un poco la finalidad/motivación para sentarme a escribir acá. Actualmente estoy haciendo el curso de piloto de planeador y desde que comencé sentí la necesidad de escribir mis experiencias, un poco para los demás, un poco para mí y un poco por que sí. Uno o dos lunes me senté a recordar el finde que acababa de terminar y escribí un par de líneas en un word... pero no me enganché. Creo que es porque no había nadie leyendo del otro lado. Es por esto que les quiero dar la bienvenida a este "Libro de Vuelo" que empieza hoy, donde van a poder enterarse de todo lo que vive un pibe cualquiera que un buen día empieza a mirar para arriba y siente deseos de pasear entre las nubes :-) "
Pasó mucho tiempo, y pasó a ritmos diferentes. El blog tuvo una actividad muy intensa durante su primer año de vida y estuvo "durmiendo" durante el segundo.
Todavía sigo sin tener muy en claro el motivo que lo hizo nacer, pero ya no me quedan dudas sobre el que lo hizo crecer. Y es que durante todo el 2009 pude ver en las estadísticas semanales que el número de visitantes crecía mes a mes. Lo bueno de las estadísticas web es que permiten analizar mucho al visitante. En mi caso encontré recurrentemente a tres tipos definidos:
- el accidental: que llegaba buscando algún término aeronáutico (para estas personas hay blogs más especializados que quizá puedan resultar de mayor utilidad)
- el narcisista: que se buscaba a sí mismo en la web y por aparecer su nombre en el blog terminaba aquí (probablemente evitar nombres de ahora en más sea una buena idea)
- el pichón de piloto: estos fueron los que más me interesaron. Una gran parte de las visitas había llegado aquí luego de buscar con palabras del estilo "no puedo centrar la lanita" "cómo virar coordinado" "quiero volar solo" "experiencia vuelo solo" "centrado de las termicas"
En este tiempo también recibí algún que otro mail diciendo que mi historia había animado a quien me escribía para decidirse a realizar el curso de piloto.
Cuando estuve de visita en el país trasandino (en ocasión del inicio del Grand Prix que ahora está finalizando) conocí la historia de un miembro de la fuerza aérea que no había calificado para volar aviones de combate. Intenté transmitirle que había muchas otras formas de despegar las patas del piso y que con el esfuerzo y tiempo suficientes "cualquiera puede volar". Al irme, le dejé la dirección de mi blog. Algún tiempo más tarde recibí un contacto de él felicitándome por el blog y agradeciéndome por dejarle conocer mi historia. Al parecer lo escrito había provocado cierta inspiración.
Tuve, también, la grata experiencia de encontrarme con alumnos del curso en mi club que habían decidido inscribirse a pesar de ser demasiado __________ (inserte aquí lo que corresponda: viejos, jóvenes, bajos, altos, etc) por el entusiasmo que les transmitían las vivencias aquí plasmadas.
Esas cosas me llegaron directo al corazón. Y cuando hablo del corazón en relación a la aeronáutica estoy diciendo mucho. Yo no soy un talentoso. Eso se vió desde el principio cuando intenté hacer el curso de motor. Los avances que logré siempre fueron a expensas de esfuerzo y entrenamiento. Nada me salió mágicamente a la primera, pero todo me terminó saliendo. Mi corta vida aeronáutica tuvo hasta ahora un denominador común: darle para adelante sin importar lo que se cruce en el camino. Y esa creo que es la esencia del blog.
Mis lectores (los pichones de piloto) usualmente tienen un obstáculo que los está trabando. Ese obstáculo puede estar dentro de su cabeza (miedos, dificultades particulares) o fuera de ella (situación económica, laboral, familiar o cualquier otro factor exógeno que a veces nos impide volar). Y eso nos pasa a todos!
El blog refleja mi vida aeronáutica y si durante el 2008 tuvo tanta actividad y durante el 2009 tuvo tan poca es porque durante 2009 estuve ocupado venciendo a mi propio demonio. Pero ya estoy volando nuevamente! Y una vez más tengo la satisfacción de poder decirte que si yo estoy volando, significa que vos también podés hacerlo!
domingo, 31 de enero de 2010
miércoles, 22 de abril de 2009
Es mejor estar aquí abajo deseando estar allí arriba, que estar allí arriba deseando estar aquí abajo...
I used to think that I could not go on
That life was nothing but an awful song
But now I know the meaning of true love
By leaning on the ever lasting arms
Bridge:
If I can see it
Then I can BE it
If I just believe it
There's nothing to it
Chorus:
I believe I can fly
I believe I can touch the sky
I think about it every night and day
spread my wings and fly away
I believe I can soar
I see me running through that open door
I believe I can fly(x3)
See I was on the verge of breaking down
Sometimes the silence can seem so loud
There are miracles in life I must achieve
But first it's got to start inside of me
(Bridge)
(Chorus)
Cuz I believe in me, yea,ohhhhhhhhhh
If I can see it
Then I can do it
If I just believe it
There's nothing to it, oh
(Chorus)
I believe I can fly(I can fly)x3
I can do anything yea,yea,yea.yea
I can flyx3
I can do anything, yea,yea,yea
Anything I wanna do(Anything I wanna do)x3
I can do anything
I can fly
lunes, 29 de septiembre de 2008
La Batidora 26/09/08
Marianito se vino a mi casa bien temprano y de pasada levantamos a Richard en la autopista. Llegamos al club a eso de las 9am y luego de una breve parada para anotarme en la lista (con la dupla Ka8 y ASK) arrancamos por el hangar directamente, donde esperaban Gus y Facundo. "A partir del fin de semana que viene a las ocho!" decía Gus mientras nos disponíamos a sacar los planeadores. Una vez que el Blanik estuvo afuera me acerqué al Ka8 con todas las intenciones de sacarlo ya que había visto el auto de uno de los brigadieres del ASK y por si fuera poco ya me había ganado de mano otro piloto en la lista. "Que hacés!?!?" me pregunta Gus. "Voy a sacar el Ka8 porque el ASK seguro lo usan" contesté "Con este viento!?!? No está para Ka8 ni de casualidad" replicó antes de comenzar a balbucear una canción (inventada en el momento) sobre ex alumnos que se vencen y luego vienen por una readaptación y sufren las tretas del instructor. Me reí mientras agarraba las cosas y me puse a ayudar a los muchachos con el Blanik.
Gustavo se fué a buscar unas cosas y al rato cae rápido con el auto diciendo que no lavemos más porque se suspendía la actividad debido al viento. Al parecer tenía la radio encendida y Adolfo le había comentado que la cosa no daba para más.
Ya todos teníamos la sospecha de que algo así podía suceder y por eso en el viaje veníamos elucubrando planes alternativos, siendo el de mayor aceptación popular el asadete.
Ante la novedad, guardamos el Blanik sin mayores protestas y pusimos en marcha el backup.
Cuando estábamos saliendo para el pueblo a comprar la carne me crucé a Sergio que venía con su camioneta. Paré al lado de él para saludarlo: "Te anotaste en todo eh? Y bien tempranito!". "Y... ya arrancó la temporada, a ver si vas aprendiendo como es esto!" me contestó con una sonrisa de oreja a oreja.
Seguimos camino para ir a comprar los víveres. A las 11 y monedas estábamos de vuelta con todo lo necesario para que el instructor diera su clase... pero esta vez, de asado.
Mientras se hacía el fuego cayó un chico que tiene ganas de comenzar el curso: Matías. Me fijé especialmente en las acciones de Gustavo. Se que está evaluando la posibilidad de tomar nuevos alumnos para el verano (y si se dá lo que tiene proyectado va a ser un curso más que interesante) pero también se que eso le va a dificultar, aunque no impedir, volar para él. Es lógico que analice un poco más la cosa antes de aceptar, algo así como ver bien a quien le va a dedicar el tiempo. Lo saludó, lo miró a los ojos, quien sabe qué le pasó por la cabeza en esos instantes, luego agarró un pedazo de papel y le dijo "Estos son mis datos. SI TOMO ALUMNOS empezás el fin de semana que viene no, el otro.". Acto seguido lo invitó a quedarse con nosotros ya que estábamos charlando de vuelo. El pibe se quedó un rato junto a su padre y después se fué a la administración para revisar el tema papeles y creo que después a la cabecera para ver los despegues (había algún que otro piloto experimentado que estaba saliendo).
Gus empuñó nuevamente el atizador para ayudarse a manejar el fuego y sin poder con su genio dijo "Bueno, les parece si repasamos un poco la última charla teórica que tuvimos?". Así entre insignias, performances, pruebas de distancia, de velocidad y demás temas de vuelo comimos el por demás rico asado.
La sobremesa fue interrumpida por un cúmulo que se quizo formar en el cielo aunque lamentablemente se deshizo a los pocos minutos. De todas formas eso nos dejó mirando para arriba y en un momento descubrimos a Miriam con el Y3 virando bastante escarpado y subiendo. Gus fué a buscar su radio y la dejó sobre la mesa en la frecuencia de Giles. Tenía 1800mts, la brigada se estaba empezando a entusiasmar mirando al instructor para ver si se le escapaba algún gesto que pudiera ser interpredato como un "vamos al hangar!". Breves minutos más tarde eran los impacientes pichones los que pedían a gritos la posibilidad de volar.
La primer idea era esperar al Janus para salir a dar una vuelta pero por un tema de disponibilidad se terminó cambiando por el Blanik. Todavía había mucho viento y estaba cruzado, lo que hacía poco provechoso el vuelo para Richard y Marinito. Eso sumado al precio del vale de instrucción terminó por cerrar la ecuación mostrando la posibilidad de quedarse en tierra como la más conveniente. De todas formas me ayudaron a llevar el planeador a la pista para que pudiera hacer un vuelo de entrenamiento doble comando. Agarré mi GPS (para el track), mis Suntiger y mi gorrito.
Despegamos con rumbo 34 y ya desde la salida la cosa estuvo complicada. Pedal contrario al viento aplicado hasta que nos alineamos con el avión del remolque y aflojé la presión para mantenerme ahí. En ese mismo instante el pedal se vuelve a ir al fondo sólo... bue... sólo no. "Eh! Gus! los pedales!" le dije. "Lo soltaste muy temprano, mirá lo que pasa" en efecto, el viento era muy fuerte y tendía a sacar el planeador del eje. "En estos días es mejor pasarse un poco que soltarlo antes" agregó. Ya en el aire y desde abajo comenzó el baile que le valió el nombre al vuelo. Era un samba!. Las ráfagas de la turbulencia parecían venir de todos lados. El Blanik se sarandeaba para arriba, para abajo y para los dos costados. El efecto era tan fuerte que me costaba contrarrestarlo con el comando. "Estás tocando algo? Porque siendo los comandos endurecidos!" pregunté y de atrás solamente se escucharon risas, zapateos y aplausos para demostrarme que sus manos no estaban ni en los pedales ni en el bastón.
"Me parece que estás un poquito bajo, casi en el chorro de la hélice" deslizó un comentario que en ese contexto parecía casi irónico... GRACIAS QUE ESTABAMOS SIGUIENDO AL REMOLQUE! :-)
"Bueno, ahora lo acomodo" contesté entre risas.
"Bien Damiancito eh!, bueno ahora vamos a esperar un poco, quiero que estemos seguros para el corte" me indicó mientras nos acercábamos a los 500mts. "Cortá y escarpalo!" dijo finalmente.
No teníamos varios así que era a culímetro la cosa. Le dí dos vueltas y la perdí. Intentamos encontrarla de nuevo pero al parecer ya no estaba. Buscamos algo por la zona. Gus la encontró, la centró y le dió un par de vueltas. Estábamos sobre el autódromo, ese lugar parece ser casi mágico para las térmicas. Sobrevolamos un poco el pueblo y cuando nos estábamos quedando sin altura nos acercamos al punto de inicial. Ya con 300mts me disponía a hacer el anuncio cuando... "ACÁ, ACÁ POR IZQUIERDA DALE!!!" me interrumpió sobresaltado "Dejame a mí, mirá que si hubieras hecho el anuncio no podíamos virarla eh?".
Lo escarpó y empezamos a subir de una forma impresionante. Más tarde pude ver que era una térmica de 3m/s con golpes de 4m/s y casi 5m/s. Me impresionó mucho que uno podía ver el suelo alejarse. Generalmente el ascenso es más gradual y el efecto no se nota tanto. En un momento apareció un silencio repentino "A veces es como que se queda sin aire, ahí le bajás un poco la nariz así y listo, lo más importante cuando estás a esta altura es no entrar en pérdida: velocidad y buena inclinación".
Ganamos 150mts. en nada y luego se acabó. "Son burbujas, vamos a ver si enganchamos algo donde había antes" me dijo al darme nuevamente los mandos, pero los 150mts se fueron tan rápido como vinieron y finalmente tuvimos que aterrizar.
En el circuito seguí la recomendación de no alejarme mucho e inciar la básica un poco antes. Ya en la básica me sacó los frenos, algo que yo no hubiera hecho si estaba sólo pero luego me dijo que era solamente para no ir tan largos. La final no fue tan marcada, quedamos apuntando al viento más que al eje de pista pero al pasar sobre los números nuestra trayectoria (aunque no la nariz) estába perfectamente alineada. El viento venía del noreste de modo que nos comimos toda la turbulencia de la arboleda. Me costaba mantener las alas niveladas. En un momento al parecer se me cayó el ala del lado del viento y yo la quise levantar, eso nos desacomodó un poco. Gus agarró los comandos instintivamente. "No, no, no, mío, mío, mío..." le dije rapidamente. Sabía que estábamos despatarrados y que iba a ser un aterrizaje desprolijo, pero también sabía que ibamos a aterrizar sin mayores problemas y que lo podía hacer. Se mató de risa y me devolvío el Blanik. Cuando bajamos todavía se seguía riendo y al ver hacia atrás me dijo "Mirá el lío que armaste en el pasto! Pero muy bien eh! Me sorprendiste!".
Como rayo aparecieron los chicos con el golito para enganchar el planeador y llevarlo al hangar. Una vez que estuvo guardado fuimos a la cabecera para ir a buscar el auto de Gus. En el camino nos encontramos a Sergio que había salido con el LS4. Lo ayudamos a guardar como así también a Adolfo y a otro piloto más que estaba por ahí.
Casi llegando a la cantina para la merecida coca con los muchachos me agarró un piloto de Zarate que se sentía estafado ante la promesa incumplida (no se de quién) de dejarlo volar el Janus de adelante. Manejé el reclamo de la forma más educada que pude y proseguí mi camino.
Terminamos el día cantineando todos juntos, comentando el vuelo y compartiendo alguna que otra anécdota, como suele suceder.
Gustavo se fué a buscar unas cosas y al rato cae rápido con el auto diciendo que no lavemos más porque se suspendía la actividad debido al viento. Al parecer tenía la radio encendida y Adolfo le había comentado que la cosa no daba para más.
Ya todos teníamos la sospecha de que algo así podía suceder y por eso en el viaje veníamos elucubrando planes alternativos, siendo el de mayor aceptación popular el asadete.
Ante la novedad, guardamos el Blanik sin mayores protestas y pusimos en marcha el backup.
Cuando estábamos saliendo para el pueblo a comprar la carne me crucé a Sergio que venía con su camioneta. Paré al lado de él para saludarlo: "Te anotaste en todo eh? Y bien tempranito!". "Y... ya arrancó la temporada, a ver si vas aprendiendo como es esto!" me contestó con una sonrisa de oreja a oreja.
Seguimos camino para ir a comprar los víveres. A las 11 y monedas estábamos de vuelta con todo lo necesario para que el instructor diera su clase... pero esta vez, de asado.
Mientras se hacía el fuego cayó un chico que tiene ganas de comenzar el curso: Matías. Me fijé especialmente en las acciones de Gustavo. Se que está evaluando la posibilidad de tomar nuevos alumnos para el verano (y si se dá lo que tiene proyectado va a ser un curso más que interesante) pero también se que eso le va a dificultar, aunque no impedir, volar para él. Es lógico que analice un poco más la cosa antes de aceptar, algo así como ver bien a quien le va a dedicar el tiempo. Lo saludó, lo miró a los ojos, quien sabe qué le pasó por la cabeza en esos instantes, luego agarró un pedazo de papel y le dijo "Estos son mis datos. SI TOMO ALUMNOS empezás el fin de semana que viene no, el otro.". Acto seguido lo invitó a quedarse con nosotros ya que estábamos charlando de vuelo. El pibe se quedó un rato junto a su padre y después se fué a la administración para revisar el tema papeles y creo que después a la cabecera para ver los despegues (había algún que otro piloto experimentado que estaba saliendo).
Gus empuñó nuevamente el atizador para ayudarse a manejar el fuego y sin poder con su genio dijo "Bueno, les parece si repasamos un poco la última charla teórica que tuvimos?". Así entre insignias, performances, pruebas de distancia, de velocidad y demás temas de vuelo comimos el por demás rico asado.
La sobremesa fue interrumpida por un cúmulo que se quizo formar en el cielo aunque lamentablemente se deshizo a los pocos minutos. De todas formas eso nos dejó mirando para arriba y en un momento descubrimos a Miriam con el Y3 virando bastante escarpado y subiendo. Gus fué a buscar su radio y la dejó sobre la mesa en la frecuencia de Giles. Tenía 1800mts, la brigada se estaba empezando a entusiasmar mirando al instructor para ver si se le escapaba algún gesto que pudiera ser interpredato como un "vamos al hangar!". Breves minutos más tarde eran los impacientes pichones los que pedían a gritos la posibilidad de volar.
La primer idea era esperar al Janus para salir a dar una vuelta pero por un tema de disponibilidad se terminó cambiando por el Blanik. Todavía había mucho viento y estaba cruzado, lo que hacía poco provechoso el vuelo para Richard y Marinito. Eso sumado al precio del vale de instrucción terminó por cerrar la ecuación mostrando la posibilidad de quedarse en tierra como la más conveniente. De todas formas me ayudaron a llevar el planeador a la pista para que pudiera hacer un vuelo de entrenamiento doble comando. Agarré mi GPS (para el track), mis Suntiger y mi gorrito.
Despegamos con rumbo 34 y ya desde la salida la cosa estuvo complicada. Pedal contrario al viento aplicado hasta que nos alineamos con el avión del remolque y aflojé la presión para mantenerme ahí. En ese mismo instante el pedal se vuelve a ir al fondo sólo... bue... sólo no. "Eh! Gus! los pedales!" le dije. "Lo soltaste muy temprano, mirá lo que pasa" en efecto, el viento era muy fuerte y tendía a sacar el planeador del eje. "En estos días es mejor pasarse un poco que soltarlo antes" agregó. Ya en el aire y desde abajo comenzó el baile que le valió el nombre al vuelo. Era un samba!. Las ráfagas de la turbulencia parecían venir de todos lados. El Blanik se sarandeaba para arriba, para abajo y para los dos costados. El efecto era tan fuerte que me costaba contrarrestarlo con el comando. "Estás tocando algo? Porque siendo los comandos endurecidos!" pregunté y de atrás solamente se escucharon risas, zapateos y aplausos para demostrarme que sus manos no estaban ni en los pedales ni en el bastón.
"Me parece que estás un poquito bajo, casi en el chorro de la hélice" deslizó un comentario que en ese contexto parecía casi irónico... GRACIAS QUE ESTABAMOS SIGUIENDO AL REMOLQUE! :-)
"Bueno, ahora lo acomodo" contesté entre risas.
"Bien Damiancito eh!, bueno ahora vamos a esperar un poco, quiero que estemos seguros para el corte" me indicó mientras nos acercábamos a los 500mts. "Cortá y escarpalo!" dijo finalmente.
No teníamos varios así que era a culímetro la cosa. Le dí dos vueltas y la perdí. Intentamos encontrarla de nuevo pero al parecer ya no estaba. Buscamos algo por la zona. Gus la encontró, la centró y le dió un par de vueltas. Estábamos sobre el autódromo, ese lugar parece ser casi mágico para las térmicas. Sobrevolamos un poco el pueblo y cuando nos estábamos quedando sin altura nos acercamos al punto de inicial. Ya con 300mts me disponía a hacer el anuncio cuando... "ACÁ, ACÁ POR IZQUIERDA DALE!!!" me interrumpió sobresaltado "Dejame a mí, mirá que si hubieras hecho el anuncio no podíamos virarla eh?".
Lo escarpó y empezamos a subir de una forma impresionante. Más tarde pude ver que era una térmica de 3m/s con golpes de 4m/s y casi 5m/s. Me impresionó mucho que uno podía ver el suelo alejarse. Generalmente el ascenso es más gradual y el efecto no se nota tanto. En un momento apareció un silencio repentino "A veces es como que se queda sin aire, ahí le bajás un poco la nariz así y listo, lo más importante cuando estás a esta altura es no entrar en pérdida: velocidad y buena inclinación".
Ganamos 150mts. en nada y luego se acabó. "Son burbujas, vamos a ver si enganchamos algo donde había antes" me dijo al darme nuevamente los mandos, pero los 150mts se fueron tan rápido como vinieron y finalmente tuvimos que aterrizar.
En el circuito seguí la recomendación de no alejarme mucho e inciar la básica un poco antes. Ya en la básica me sacó los frenos, algo que yo no hubiera hecho si estaba sólo pero luego me dijo que era solamente para no ir tan largos. La final no fue tan marcada, quedamos apuntando al viento más que al eje de pista pero al pasar sobre los números nuestra trayectoria (aunque no la nariz) estába perfectamente alineada. El viento venía del noreste de modo que nos comimos toda la turbulencia de la arboleda. Me costaba mantener las alas niveladas. En un momento al parecer se me cayó el ala del lado del viento y yo la quise levantar, eso nos desacomodó un poco. Gus agarró los comandos instintivamente. "No, no, no, mío, mío, mío..." le dije rapidamente. Sabía que estábamos despatarrados y que iba a ser un aterrizaje desprolijo, pero también sabía que ibamos a aterrizar sin mayores problemas y que lo podía hacer. Se mató de risa y me devolvío el Blanik. Cuando bajamos todavía se seguía riendo y al ver hacia atrás me dijo "Mirá el lío que armaste en el pasto! Pero muy bien eh! Me sorprendiste!".
Como rayo aparecieron los chicos con el golito para enganchar el planeador y llevarlo al hangar. Una vez que estuvo guardado fuimos a la cabecera para ir a buscar el auto de Gus. En el camino nos encontramos a Sergio que había salido con el LS4. Lo ayudamos a guardar como así también a Adolfo y a otro piloto más que estaba por ahí.
Casi llegando a la cantina para la merecida coca con los muchachos me agarró un piloto de Zarate que se sentía estafado ante la promesa incumplida (no se de quién) de dejarlo volar el Janus de adelante. Manejé el reclamo de la forma más educada que pude y proseguí mi camino.
Terminamos el día cantineando todos juntos, comentando el vuelo y compartiendo alguna que otra anécdota, como suele suceder.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Mi primer pajarera 14/09/08
En vez del sábado decidí ir el domingo para ver si podía volar con Agustín que me venía diciendo hace rato. Yo nunca rechazo una invitación a volar y menos si es con alguien de más experiencia que me puede enseñar algo, así que llegué el domingo pasadas las 11.00am.
Al llegar el club me encontré con un despliege de "motorhomes" que por un momento me hizo pensar que se había adelantado la fecha del regional, pero era el "Club del Rancho Móvil" que había decidido venir a pasar el día en nuestro predio.
Fuí directo a los hangares y ví que estaban sacando absolutamente TODO. No quedaba nada. Me acerqué al hangar de los planeadores escuela y remolcadores a ver si estaba aunque sea el Ka8. Y ahí estaba! el "Poderoso Ka8" esperándome. No me había defraudado antes y no me iba a defraudar ahora. Es curioso el cariño que le voy tomando a esa máquina, todo el mundo protesta de como cae de la resistencia que tiene, de lo incómodo que es. Sin embargo cada vez que lo vuelo le voy tomando más la maña, voy encontrando una posición más cómoda, le voy sacando un poco más de performance. Obviamente hay veces en que yo mismo digo que es una "zapatilla con alas" como aquella que perdí 500mts en ir de una térmica a la otra. Pero si el día está más o menos bueno es un planeador perfecto para salir y divertirse un rato.
Sole me ayudó a sacarlo y mientras me daba una mano para empezar a limpiarlo me fuí de una corrida a anotarme en la lista y buscar una botella de agua. Al volver ya estaba lista la semiala derecha. Gracias Amor!!!! Terminé de lavar el planeador, lo chequeé y caminé el ala a la cabecera mientras Sole manejaba el auto.
Cuando llegamos a la cabecera estaba llena de planeadores al costado. El DR, OO, Y3, BB, 5, 4, 18, 54, PW, AB, IG, ENR... TODOS!!! Me ubiqué directo en la pista para salir primero porque si empezaban a largar los vuelos deportivos no iba a poder despegar más. Lucho me ayudaba a salir, lista de chequeo... ME FALTA LA RADIO!... pero justo venía Sole a preguntarme si me faltaba algo así que fue de una corrida y me la trajo. Cerré la cabina y salimos con rumbo 16.
A partir de los 200mts empezaron los saltos. La turbulencia era tal que a veces no me alcanzaba el comando para corregir las levantadas de ala y las desplazadas que pegaba. Fue el remolque más difícil de los que tuve como piloto hasta ahora. Justo a los 500mts. sentí un impulso hacia arriba y corté para seguir virando. Era una linda térmica de 1.5m/s y me quedé ahí un rato. El viento me derivaba hacia el lado de la ruta 7 pero como estaba ganando altura no me preocupaba. Antes de salir Sergio me había comentado un techo de 700mts y eso mismo encontré yo. Cuando llegaba a los 700mts encontraba un poco de turbulencia y de ahí nuevamente para abajo hasta los 550 o 600mts donde volvía a enganchar ascendente.
Al rato el cielo se empezó a poblar. "Acá sube bien!" escuché en la radio y vi a lo lejos un planeador virando en el sector SUROESTE. Me mandé con mis 700mts perdiendo unos 200mts. en el planeo, casi nada teniendo en cuenta que la otra térmica estaba al otro lado del club y el planeo había sido en contra del viento. Me enganché y comencé a virar. Al rato vi el Blanik subiendo al NORESTE de la pista pero no muy lejos de donde yo estaba. Me mandé y comencé a seguirlo usándolo como variómetro. Viraba una vuelta en una y otra vuelta en otra pero subía cada vez más yo lo iba siguiendo y corregía mi trayectoria de acuerdo a lo que veía. Cuando se inflaba intentaba pasar por el mismo lugar.
"Acá hay más planeadores que moscas!" gritó Adolfo por la frecuencia y cuando busqué a ver de donde venía vi una linda pajarera en dirección SUROESTE. Me mandé sin dudarlo!. La cosa se estaba poniendo interesante y mientras planeaba abrí con ayuda de mis dientes el paquete de gomitas de eucalipto y luego de comerme una o dos me tomé un sorbo de agua que me refrescó completamente la boca. Me había largado con más de 800mts. y llegué con 500mts. y monedas. "No pasa nada" me dije "es como si cortara recién ahora, con una térmica adelante". Me abrí un poco para entrar por la tangente y en el sentido de giro que habían predeterminado quienes ya estaban virando. Ingresé, me prendí y empecé a subir. "No se quién es el del 8C pero nos va a romper el c... a todos!" dijo Pepone. "Es mi ayudante estrella Dami! Humille Dami!!!" contestó Sergio. "Lo que pasa es que tuve buenos maestros!" contesté.
Era impresionante volar con tantos planeadores en la misma térmica. Dejé de mirar los instrumentos para concentrarme exclusivamente en lo que estaba sucediendo afuera. "Cuando a un piloto le veo demasiado el sombrero quiere decir que no es un piloto seguro" le había escuchado a Pepone una vez en la cantina, y me aseguré que todo el mundo viera lo lindos que son mis anteojos Suntiger. Miré a la izquierda y estaba virando con Sergio y su OO. Me dió mucha alegría poder compartir la térmica con él y lo saludé con la mano pensando que quizá me veía.
Minutos más tarde hubo un momento en que me dió la impresión que estaba muy cerrado y cuando me quise abrir le pasé cerca a la cola del 5 que evidentemente viraba a más velocidad de modo que me había pasado por abajo y ahora estaba subiendo más que yo. "Cuidado 8C no te pegues tanto al 5!" me marcó Pepone que evidentemente estaba cuidando a los pichones desde arriba... bah... el único pichón era yo, jaja. Le hice caso, me abrí un poco más todavía y luego me incorporé nuevamente para seguir haciendo virajes un poco más abiertos a mayor velocidad para no repetir la situación.
Así seguí virando entre ellos un largo rato hasta que los más altos decidieron largar la térmica y pusieron rumbo SUR. Yo los seguí pero me llamó la atención que no viraban. Cada vez más y más lejos del club y no parecían encontrar térmica alguna. Ahí me cayó la ficha... HABÍAN PARTIDO!!! y yo sin querer había partido con ellos!!! viré 180° y volví a donde estaba. Habían quedado uno de los piwis, creo que el de Patricio, y el Y3. Me ubiqué entre ellos con el Y3 más arriba. "Escarpalo más 8C!" me dijo Horacio desde el Y3. Hice como dijo y pasé de subir 1m/s a 2m/s firme. Un grande Horace!
"Che, vayanse que esta es una térmica para alumnos!" bromeaba Roberto que estaba bastante alto con el blanik, cada vez con más companía. "Y... con este día que querés?" le contestó alguien. "Vamos todos a la térmica del blanik, carajo!" radié entre risas y me mandé en planeo. Me enganché y lo empecé seguir nuevamente hasta que pude alcanzar los 900mts logrados por quienes ya habían partido. Al parecer eso era lo máximo que había por esos lados.
Roberto se fué y nos quedamos Pato con su PW y yo termiqueando al ESTE de la pista. Volé con un par de pajaros casi casi puntera con puntera lo que me indicaba que estaba cerca del núcleo. En un momento el variómetro y el pájaro marcaban cosas opuestas y decidí creerle a pájaro que algo debía saber de esto. Estuve un tiempo ahí, el viento me derivaba hacia el lado del autódromo, aproveché para mirar los alrededores y disfrutar del paisaje.
Llegó un momento en que no subí más y en todos lados me marcaba -2m/s. Alguien le preguntó a Horacio por donde andaba y dijo que cerca del autódromo. Lo ví un poco más al SUR de donde yo estaba. Me acerqué pero ya estaba bajo y en esa posición el viento me alejaría de la pista así que hice un viraje de 270° y me anuncié en inicial. Estaba un poco alto para circuito pero no abrí frenos. Me dí cuenta que cuando estoy un tiempo arriba me acostumbro a ver las casas más chicas y despues me da cierta incomodidad volver a verlas grandes. Terminé en final con 100mts. altísimo, por un segundo pensé en deslizar pero después decidí ir largo. Al fin y al cabo pista sobraba. Terminé aterrizando a la altura del hangar Malvinas con un toque más que suave.
Más tarde me encontré a Adolfo que con cara de serio me dijo "Cómo se te ocurre meterte ahí entre todas las personalidades del club con esa batata?!?!?". "Y que queres que le haga, Adolfo! Era lo único que quedaba!" le contesté. Cambió la falsa cara de serio por una sonrisa y me dijo "No, la verdad muy bien! Bien virado, no molestaste a nadie, la verdad muy bien!". Le agradecí los comentarios, el se volvió para los hangares y yo a la cabecera con el pecho inflado de la alegría.
Al final no pude volar con Agus porque se quedó arreglando el instrumental del SE pero lo ayudé a salir en el vuelo que hizo más tarde para probarlo. Luego nos dimos recíprocamente una mano para guardar los planeadores y me fuí a Mercedes para la Fiesta Anual del Salame Quintero. Un mar de gente, un predio totalemente desbordado, un recital de Abel Pintos y un salamín de primera!!!
Al llegar el club me encontré con un despliege de "motorhomes" que por un momento me hizo pensar que se había adelantado la fecha del regional, pero era el "Club del Rancho Móvil" que había decidido venir a pasar el día en nuestro predio.
Fuí directo a los hangares y ví que estaban sacando absolutamente TODO. No quedaba nada. Me acerqué al hangar de los planeadores escuela y remolcadores a ver si estaba aunque sea el Ka8. Y ahí estaba! el "Poderoso Ka8" esperándome. No me había defraudado antes y no me iba a defraudar ahora. Es curioso el cariño que le voy tomando a esa máquina, todo el mundo protesta de como cae de la resistencia que tiene, de lo incómodo que es. Sin embargo cada vez que lo vuelo le voy tomando más la maña, voy encontrando una posición más cómoda, le voy sacando un poco más de performance. Obviamente hay veces en que yo mismo digo que es una "zapatilla con alas" como aquella que perdí 500mts en ir de una térmica a la otra. Pero si el día está más o menos bueno es un planeador perfecto para salir y divertirse un rato.
Sole me ayudó a sacarlo y mientras me daba una mano para empezar a limpiarlo me fuí de una corrida a anotarme en la lista y buscar una botella de agua. Al volver ya estaba lista la semiala derecha. Gracias Amor!!!! Terminé de lavar el planeador, lo chequeé y caminé el ala a la cabecera mientras Sole manejaba el auto.
Cuando llegamos a la cabecera estaba llena de planeadores al costado. El DR, OO, Y3, BB, 5, 4, 18, 54, PW, AB, IG, ENR... TODOS!!! Me ubiqué directo en la pista para salir primero porque si empezaban a largar los vuelos deportivos no iba a poder despegar más. Lucho me ayudaba a salir, lista de chequeo... ME FALTA LA RADIO!... pero justo venía Sole a preguntarme si me faltaba algo así que fue de una corrida y me la trajo. Cerré la cabina y salimos con rumbo 16.
A partir de los 200mts empezaron los saltos. La turbulencia era tal que a veces no me alcanzaba el comando para corregir las levantadas de ala y las desplazadas que pegaba. Fue el remolque más difícil de los que tuve como piloto hasta ahora. Justo a los 500mts. sentí un impulso hacia arriba y corté para seguir virando. Era una linda térmica de 1.5m/s y me quedé ahí un rato. El viento me derivaba hacia el lado de la ruta 7 pero como estaba ganando altura no me preocupaba. Antes de salir Sergio me había comentado un techo de 700mts y eso mismo encontré yo. Cuando llegaba a los 700mts encontraba un poco de turbulencia y de ahí nuevamente para abajo hasta los 550 o 600mts donde volvía a enganchar ascendente.
Al rato el cielo se empezó a poblar. "Acá sube bien!" escuché en la radio y vi a lo lejos un planeador virando en el sector SUROESTE. Me mandé con mis 700mts perdiendo unos 200mts. en el planeo, casi nada teniendo en cuenta que la otra térmica estaba al otro lado del club y el planeo había sido en contra del viento. Me enganché y comencé a virar. Al rato vi el Blanik subiendo al NORESTE de la pista pero no muy lejos de donde yo estaba. Me mandé y comencé a seguirlo usándolo como variómetro. Viraba una vuelta en una y otra vuelta en otra pero subía cada vez más yo lo iba siguiendo y corregía mi trayectoria de acuerdo a lo que veía. Cuando se inflaba intentaba pasar por el mismo lugar.
"Acá hay más planeadores que moscas!" gritó Adolfo por la frecuencia y cuando busqué a ver de donde venía vi una linda pajarera en dirección SUROESTE. Me mandé sin dudarlo!. La cosa se estaba poniendo interesante y mientras planeaba abrí con ayuda de mis dientes el paquete de gomitas de eucalipto y luego de comerme una o dos me tomé un sorbo de agua que me refrescó completamente la boca. Me había largado con más de 800mts. y llegué con 500mts. y monedas. "No pasa nada" me dije "es como si cortara recién ahora, con una térmica adelante". Me abrí un poco para entrar por la tangente y en el sentido de giro que habían predeterminado quienes ya estaban virando. Ingresé, me prendí y empecé a subir. "No se quién es el del 8C pero nos va a romper el c... a todos!" dijo Pepone. "Es mi ayudante estrella Dami! Humille Dami!!!" contestó Sergio. "Lo que pasa es que tuve buenos maestros!" contesté.
Era impresionante volar con tantos planeadores en la misma térmica. Dejé de mirar los instrumentos para concentrarme exclusivamente en lo que estaba sucediendo afuera. "Cuando a un piloto le veo demasiado el sombrero quiere decir que no es un piloto seguro" le había escuchado a Pepone una vez en la cantina, y me aseguré que todo el mundo viera lo lindos que son mis anteojos Suntiger. Miré a la izquierda y estaba virando con Sergio y su OO. Me dió mucha alegría poder compartir la térmica con él y lo saludé con la mano pensando que quizá me veía.
Minutos más tarde hubo un momento en que me dió la impresión que estaba muy cerrado y cuando me quise abrir le pasé cerca a la cola del 5 que evidentemente viraba a más velocidad de modo que me había pasado por abajo y ahora estaba subiendo más que yo. "Cuidado 8C no te pegues tanto al 5!" me marcó Pepone que evidentemente estaba cuidando a los pichones desde arriba... bah... el único pichón era yo, jaja. Le hice caso, me abrí un poco más todavía y luego me incorporé nuevamente para seguir haciendo virajes un poco más abiertos a mayor velocidad para no repetir la situación.
Así seguí virando entre ellos un largo rato hasta que los más altos decidieron largar la térmica y pusieron rumbo SUR. Yo los seguí pero me llamó la atención que no viraban. Cada vez más y más lejos del club y no parecían encontrar térmica alguna. Ahí me cayó la ficha... HABÍAN PARTIDO!!! y yo sin querer había partido con ellos!!! viré 180° y volví a donde estaba. Habían quedado uno de los piwis, creo que el de Patricio, y el Y3. Me ubiqué entre ellos con el Y3 más arriba. "Escarpalo más 8C!" me dijo Horacio desde el Y3. Hice como dijo y pasé de subir 1m/s a 2m/s firme. Un grande Horace!
"Che, vayanse que esta es una térmica para alumnos!" bromeaba Roberto que estaba bastante alto con el blanik, cada vez con más companía. "Y... con este día que querés?" le contestó alguien. "Vamos todos a la térmica del blanik, carajo!" radié entre risas y me mandé en planeo. Me enganché y lo empecé seguir nuevamente hasta que pude alcanzar los 900mts logrados por quienes ya habían partido. Al parecer eso era lo máximo que había por esos lados.
Roberto se fué y nos quedamos Pato con su PW y yo termiqueando al ESTE de la pista. Volé con un par de pajaros casi casi puntera con puntera lo que me indicaba que estaba cerca del núcleo. En un momento el variómetro y el pájaro marcaban cosas opuestas y decidí creerle a pájaro que algo debía saber de esto. Estuve un tiempo ahí, el viento me derivaba hacia el lado del autódromo, aproveché para mirar los alrededores y disfrutar del paisaje.
Llegó un momento en que no subí más y en todos lados me marcaba -2m/s. Alguien le preguntó a Horacio por donde andaba y dijo que cerca del autódromo. Lo ví un poco más al SUR de donde yo estaba. Me acerqué pero ya estaba bajo y en esa posición el viento me alejaría de la pista así que hice un viraje de 270° y me anuncié en inicial. Estaba un poco alto para circuito pero no abrí frenos. Me dí cuenta que cuando estoy un tiempo arriba me acostumbro a ver las casas más chicas y despues me da cierta incomodidad volver a verlas grandes. Terminé en final con 100mts. altísimo, por un segundo pensé en deslizar pero después decidí ir largo. Al fin y al cabo pista sobraba. Terminé aterrizando a la altura del hangar Malvinas con un toque más que suave.
Más tarde me encontré a Adolfo que con cara de serio me dijo "Cómo se te ocurre meterte ahí entre todas las personalidades del club con esa batata?!?!?". "Y que queres que le haga, Adolfo! Era lo único que quedaba!" le contesté. Cambió la falsa cara de serio por una sonrisa y me dijo "No, la verdad muy bien! Bien virado, no molestaste a nadie, la verdad muy bien!". Le agradecí los comentarios, el se volvió para los hangares y yo a la cabecera con el pecho inflado de la alegría.
Al final no pude volar con Agus porque se quedó arreglando el instrumental del SE pero lo ayudé a salir en el vuelo que hizo más tarde para probarlo. Luego nos dimos recíprocamente una mano para guardar los planeadores y me fuí a Mercedes para la Fiesta Anual del Salame Quintero. Un mar de gente, un predio totalemente desbordado, un recital de Abel Pintos y un salamín de primera!!!
domingo, 7 de septiembre de 2008
Adaptación al ASK18 06/09/08
Levanté a Gus y a Richard en el camino y llegamos al club a eso de las 8.40am en la cantina estaba Adolfo que esperaba leyendo el diario. Nos sentamos con él y pasamos un rato charlando mientras desayunábamos. Fue el desayuno volovelístico más divertido en mucho tiempo. Teníamos miedo que el día se nos cayera encima así que aguantamos con los dedos cruzados. Luego de un rato parecía que iba a seguir igual de feo pero al menos no llovería así que fuimos a sacar los planeadores. El Blanik (solamente el Romeo, porque Adolfo tenía dos alumnos y Gustavo a Richard) y el ASK18 que aguardaba en el Hangar Malvinas.
Ese no era un dato menor, cuando al principio de la temporada pasada Gus nos había llevado a ver el Cirrus al que estaba asignado lo primero que nos dijo fué "Este es el Hangar Malvinas, su objetivo tiene que ser llegar a este hangar ya que acá es donde están las mejores máquinas del club". Creo que el recuerdo hizo eco en las dos mentes al mismo tiempo porque cuando entramos y mientras todavía las palabras sonaban en mi cabeza me dijo "Que lo parió Damiancito! Ya llegaste a este hangar!". Le asentí con una sonrisa, la imborrable que me delata cuando estoy contento.
Me ayudó a sacar el planeador y lo llevamos hasta la cabecera norte mientras los demás llevaban el Blanik.
Remolcaba Adolfo hasta que apareciera algún otro remolcador así que Richard haría sus tres vuelos al hilo. Salió en el primero y todo transcurrió sin novedad. En el segundo y mientras me acercaba para engancharlo Gustavo me miró, acto seguido me hizo la seña de "ojo!" y la de "corto mano, corto fierro" indicando que le haría una emergencia. No sabía si le haría la de pista adelante (para lo cual debía preparar el auto) o pista atrás (que usualmente deja al planeador con suficiente energía residual para llegar nuevamente a la cabecera).
Despegaron y cuando tenían algo de altura el planeador se soltó para iniciar un franco y prolijo viraje de 180º por izquierda (enfrentando al viento) y aterrizar. Les faltó un poco de envión para llegar a la cabecera así que aproveché que ya tenía el auto en marcha y los fuí a buscar. Cuando estábamos chicoteando Gus se puso al lado mío y me dijo por lo bajo "Sale solo!". Al llegar a la posición de despegue la noticia se escurrió entre todos los que estábamos ahí quedando Richard último en saber, como estimo que debe suceder siempre.
Me acerqué a él para darle ánimo cuando estaba todavía haciendo la lista de chequeo y alternaba los items con algún comentario estilo "Dale! Dejate de romper las bolas y subite!". Pero el instructor no se subió: "Ya estás para salir sólo! Hace un montón que no toco nada cuando vuelo con vos!".
Así fue que se cerró la cabina, se tensó la soga y el Boero junto con el Blanik emprendieron su envuelo.
En ese momento llegó Jorge con su Fiorino. Salí corriendo a recibirlo y casi sin aliento le dije: "Richard está volando sólo! Nos agarró a todos de sorpresa y no tenemos nada para tirarle! Andá a la cantina a ver que conseguís!". Y Jorge pasó de tener una Fiorino Furgón a una Fiorino Ambulancia porque salió carpiendo y volvió antes que aterrizara.
Otra vez el vuelo fue prolijo con un circuito envidiable y un aterrizaje impecable.
RICHARD HABIA VOLADO SOLO!!!!
Fuimos todos corriendo a felicitarlo y ayudarlo a traer el planeador. Mientras empujábamos le dije con tono malicioso "Rich, vos la querés mucho esa campera?" y luego le su respuesta afirmativa agregué cual sentencia "y estás seguro que te la querés dejar puesta?".
Entregado, Richard se quedó solamente con la remera para que cayera sobre él una lluvia de huevos y harina. No hay mugre más linda que la del vuelo sólo. Yo le quise pegar un huevazo pero el huevo no se partió así que fue más parecido a un cascotazo. Después lo quise romper a lo "Chichita Derquiaga" y el viento me jugó una mala pasada manchandome el pantalón provocando lo que luego sería el blanco de burlas a lo largo del día... tremendo lamparón jajajaja.
"Me voy con Richard a darle algo para que se bañe y cambie. Preparate el ASK y hacé cabina hasta que vuelva" me dijo Gustavo.
Hice lo propio y cuando llegó ya estaba en posición de despegue con la lista de chequeo hecha y listo para salir.
Pensé que me iba a dar una lista de recomendaciones pero lo único que me dijo fue "El viento está un poquito fuerte y apenas de costado pero con este planeador no te va a generar ningún problema, es más te va a ayudar a aterrizarlo mejor. Buen vuelo!".
Y así salí.
Lo primero que me llamó la atención fue la silenciosa carrera de despegue. Estaba acostumbrado a sentir los crujidos del Ka8 pero esto era definitivamente otra cosa. Hasta el viento sonaba distinto, como más limpio. La visibilidad era algo de no creer, la burbuja entera impecablemente limpia era como si no hubiera nada. El grip del comando lo hacía comfortable en mi mano y su sensibilidad me permitía acomodarlo en el remolque casi sin esfuerzo.
Me remolcaba Adolfo y acordamos que me haría la señal de corte en una térmica. Apenas pasados los 500mts me hizo la señal y corte para iniciar el viraje por izquierda. El vario marcaba +2m/s. "Que grande este Adolfo!" pensé. Seguí virando y el vario continuaba con esas marcaciones casi obscenas para el día nublado que hacía. Luego de un par de vueltas se me ocurrió chequear el altímetro para ver cuanto había ganado y para mi sorpresa seguía en 500mts. El vario ahora había menguado a +1m/s pero seguía marcando ascenso firme. Seguí chequeando el altímetro cada vez más seguido y cuando la aguja empezó a bajar estuvo confirmado EL VARIO NO ANDABA. Seguramente al principio había estado virando un 0 (cero) por no haber centrado bien la térmica y ahora claramente estaba en una descendente. Me acordé de las historias que se cuenta de como Jorge solía volar sin variómetro solamente sintiendo las térmicas e intenté la hazaña para darme cuenta que me falta un poco de experiencia para llegar a ese punto. Tenía 400mts. y dediqué los 200mts que me sobraban para probar un poco el planeador antes de aterrizar. La incidencia es un placer, es increíble lo que cambia la actitud del planeador con solo correrla un punto. Aún así se me aceleraba todo el tiempo, pasaba de 80/90km/h a 120km/h en un abrir y cerrar de ojos. Intentaba volarlo más lento pero en la primera de cambio se me volvía a acelerar. Precisamente intentando volarlo más lento en los virajes fue como probé que el manual tiene razón y efectivamente ENTRA en pérdida en viraje a los 75km/h y era en las recuperadas sobre todo que se embalaba.
Entré en circuito y aterricé, supuestamente a la mínima energía... pero toqué con la cola el mundo pasaba muuuucho más rápido de lo que estaba acostumbrado. Me bajé con la sensación que no me había sobrado nada. Lo había volado todo el tiempo, y lo había controlado todo el tiempo, pero no había llegado a estar los famosos 2 segundos adelante de la máquina que todo piloto veterano y/o instructor aconsejan.
No me quería quedar con esa espina y decidí salir de nuevo. Gus me aclaró que para eso debía llenar la planilla de adaptación que de siempre que me adaptara a una máquina tenía que tener muy en claro no podía volver a tocarla hasta que la planilla no estuviera debidamente completa y firmada.
Hicimos el papeleo, me fuí a anotar en la planilla para usar el planeador, me prestó una batería y salí nuevamente. Remolcaba Timy.
Ni bien prendí el vario el sonido era ensordecedor así que bajé un poco el volúmen, pero al despegar, con el ruido del viento me empezó a costar escucharlo. No quise subir el volúmen en el remolque ya que prefería estar atento al avión ya que Timy fiel a su costumbre viraba cuanto golpe se encontraba en el camino.
Cuando corté intenté alcanzar la perilla pero me costó bastante. "Instrumentos accesibles... jah!" me burlé a mi mismo recordando el ítem de la lista de chequeo que debería haber respetado más. Obviamente NO me desaté si no que me estiré todo lo que pude y en una posición bastante incómoda (mientras mantenía el ASK lo más recto y nivelado que podía) logré alcanzarla y subir el volúmen.... nunca más lo bajo antes de despegar. Bueno, si había alguna térmica cerca la acababa de perder en ese acto de contorsionismo. Empecé a buscar otra cosa. "Fijate el sentido de las calles y buscalas por ahí!" me había recomendado Gus antes de salir. Es una maravilla estar buscando con ese ruidito "piiiii piiii piiii pii pii pi pi pi pi". Casi como un detector de metales, y creo que muy acertada la elección del sonido ya que las ascendentes con el tesoro de los volovelistas.
Adelante estaba la calle, formada, hermosa... pero sabía que antes esperaba la descendente. "Tengo el ASK, esto planea!" dije y me mandé "piii piii piii iuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...". El sonido más feo que puede haber es el de la descendente!. La calle estadelante y yo estaba con 400mts. y bajando. La calle seguía adelante y yo estaba con 350mts. y bajando. Cuando llegué a los 300mts. me asaltó la duda. No había duda que adelante había ascenso pero si seguía perdiendo altura y al llegar no lo enganchaba me quedaría lisa y llanamente AFUERA con un planeador "prestado" en mi segundo vuelo de adaptación. Miré atrás a la pista para ver que tan lejos estaba y estaba más lejos de lo que alguna vez había estado con 300mts. Volví.
Obviamente en el camino de vuelta encontré un par de golpecitos que me permitieron llegar al punto de inicial con los mismos 300mts. (el viento de cola ayudó bastante). Me puse a virar cercar de ahí para ver si encontraba alguna salvada como la de la otra vez en el Ka8 o si no perder altura practicando virajes bajos. Fue la segunda opción pero al menos tuve platea preferencial para ver el despegue del Blanik que justo estaba saliendo. "Me estoy quedando sin altura, voy a entrar" radié y a los pocos segundos anuncié mi entrada a circuito "para Base Albatros, 18 en inicial". Aterricé como antes y lo dejé cortito para Jorge que también se moría de ganas de hacer su segundo vuelo. Más tarde él haría también su tercer vuelo clavando una linda hora y media arriba y quedando yo en medio de una lluvia de cargadas, jajaja ya vas a ver George, ya vas a ver! ;-)
Fuimos invitados en el almuerzo por Richard en festejo del vuelo solo (que no lo libra del asado, ejem) y más tarde cuando nadie más usaba el planeador lo fuimos a buscar a cabecera para limpiarlo y guardarlo en condiciones, dejando una nota a los brigadieres agradeciendo su hospitalidad al permitirnos utilizar la máquina para adaptarnos.
Ese no era un dato menor, cuando al principio de la temporada pasada Gus nos había llevado a ver el Cirrus al que estaba asignado lo primero que nos dijo fué "Este es el Hangar Malvinas, su objetivo tiene que ser llegar a este hangar ya que acá es donde están las mejores máquinas del club". Creo que el recuerdo hizo eco en las dos mentes al mismo tiempo porque cuando entramos y mientras todavía las palabras sonaban en mi cabeza me dijo "Que lo parió Damiancito! Ya llegaste a este hangar!". Le asentí con una sonrisa, la imborrable que me delata cuando estoy contento.
Me ayudó a sacar el planeador y lo llevamos hasta la cabecera norte mientras los demás llevaban el Blanik.
Remolcaba Adolfo hasta que apareciera algún otro remolcador así que Richard haría sus tres vuelos al hilo. Salió en el primero y todo transcurrió sin novedad. En el segundo y mientras me acercaba para engancharlo Gustavo me miró, acto seguido me hizo la seña de "ojo!" y la de "corto mano, corto fierro" indicando que le haría una emergencia. No sabía si le haría la de pista adelante (para lo cual debía preparar el auto) o pista atrás (que usualmente deja al planeador con suficiente energía residual para llegar nuevamente a la cabecera).
Despegaron y cuando tenían algo de altura el planeador se soltó para iniciar un franco y prolijo viraje de 180º por izquierda (enfrentando al viento) y aterrizar. Les faltó un poco de envión para llegar a la cabecera así que aproveché que ya tenía el auto en marcha y los fuí a buscar. Cuando estábamos chicoteando Gus se puso al lado mío y me dijo por lo bajo "Sale solo!". Al llegar a la posición de despegue la noticia se escurrió entre todos los que estábamos ahí quedando Richard último en saber, como estimo que debe suceder siempre.
Me acerqué a él para darle ánimo cuando estaba todavía haciendo la lista de chequeo y alternaba los items con algún comentario estilo "Dale! Dejate de romper las bolas y subite!". Pero el instructor no se subió: "Ya estás para salir sólo! Hace un montón que no toco nada cuando vuelo con vos!".
Así fue que se cerró la cabina, se tensó la soga y el Boero junto con el Blanik emprendieron su envuelo.
En ese momento llegó Jorge con su Fiorino. Salí corriendo a recibirlo y casi sin aliento le dije: "Richard está volando sólo! Nos agarró a todos de sorpresa y no tenemos nada para tirarle! Andá a la cantina a ver que conseguís!". Y Jorge pasó de tener una Fiorino Furgón a una Fiorino Ambulancia porque salió carpiendo y volvió antes que aterrizara.
Otra vez el vuelo fue prolijo con un circuito envidiable y un aterrizaje impecable.
RICHARD HABIA VOLADO SOLO!!!!
Fuimos todos corriendo a felicitarlo y ayudarlo a traer el planeador. Mientras empujábamos le dije con tono malicioso "Rich, vos la querés mucho esa campera?" y luego le su respuesta afirmativa agregué cual sentencia "y estás seguro que te la querés dejar puesta?".
Entregado, Richard se quedó solamente con la remera para que cayera sobre él una lluvia de huevos y harina. No hay mugre más linda que la del vuelo sólo. Yo le quise pegar un huevazo pero el huevo no se partió así que fue más parecido a un cascotazo. Después lo quise romper a lo "Chichita Derquiaga" y el viento me jugó una mala pasada manchandome el pantalón provocando lo que luego sería el blanco de burlas a lo largo del día... tremendo lamparón jajajaja.
"Me voy con Richard a darle algo para que se bañe y cambie. Preparate el ASK y hacé cabina hasta que vuelva" me dijo Gustavo.
Hice lo propio y cuando llegó ya estaba en posición de despegue con la lista de chequeo hecha y listo para salir.
Pensé que me iba a dar una lista de recomendaciones pero lo único que me dijo fue "El viento está un poquito fuerte y apenas de costado pero con este planeador no te va a generar ningún problema, es más te va a ayudar a aterrizarlo mejor. Buen vuelo!".
Y así salí.
Lo primero que me llamó la atención fue la silenciosa carrera de despegue. Estaba acostumbrado a sentir los crujidos del Ka8 pero esto era definitivamente otra cosa. Hasta el viento sonaba distinto, como más limpio. La visibilidad era algo de no creer, la burbuja entera impecablemente limpia era como si no hubiera nada. El grip del comando lo hacía comfortable en mi mano y su sensibilidad me permitía acomodarlo en el remolque casi sin esfuerzo.
Me remolcaba Adolfo y acordamos que me haría la señal de corte en una térmica. Apenas pasados los 500mts me hizo la señal y corte para iniciar el viraje por izquierda. El vario marcaba +2m/s. "Que grande este Adolfo!" pensé. Seguí virando y el vario continuaba con esas marcaciones casi obscenas para el día nublado que hacía. Luego de un par de vueltas se me ocurrió chequear el altímetro para ver cuanto había ganado y para mi sorpresa seguía en 500mts. El vario ahora había menguado a +1m/s pero seguía marcando ascenso firme. Seguí chequeando el altímetro cada vez más seguido y cuando la aguja empezó a bajar estuvo confirmado EL VARIO NO ANDABA. Seguramente al principio había estado virando un 0 (cero) por no haber centrado bien la térmica y ahora claramente estaba en una descendente. Me acordé de las historias que se cuenta de como Jorge solía volar sin variómetro solamente sintiendo las térmicas e intenté la hazaña para darme cuenta que me falta un poco de experiencia para llegar a ese punto. Tenía 400mts. y dediqué los 200mts que me sobraban para probar un poco el planeador antes de aterrizar. La incidencia es un placer, es increíble lo que cambia la actitud del planeador con solo correrla un punto. Aún así se me aceleraba todo el tiempo, pasaba de 80/90km/h a 120km/h en un abrir y cerrar de ojos. Intentaba volarlo más lento pero en la primera de cambio se me volvía a acelerar. Precisamente intentando volarlo más lento en los virajes fue como probé que el manual tiene razón y efectivamente ENTRA en pérdida en viraje a los 75km/h y era en las recuperadas sobre todo que se embalaba.
Entré en circuito y aterricé, supuestamente a la mínima energía... pero toqué con la cola el mundo pasaba muuuucho más rápido de lo que estaba acostumbrado. Me bajé con la sensación que no me había sobrado nada. Lo había volado todo el tiempo, y lo había controlado todo el tiempo, pero no había llegado a estar los famosos 2 segundos adelante de la máquina que todo piloto veterano y/o instructor aconsejan.
No me quería quedar con esa espina y decidí salir de nuevo. Gus me aclaró que para eso debía llenar la planilla de adaptación que de siempre que me adaptara a una máquina tenía que tener muy en claro no podía volver a tocarla hasta que la planilla no estuviera debidamente completa y firmada.
Hicimos el papeleo, me fuí a anotar en la planilla para usar el planeador, me prestó una batería y salí nuevamente. Remolcaba Timy.
Ni bien prendí el vario el sonido era ensordecedor así que bajé un poco el volúmen, pero al despegar, con el ruido del viento me empezó a costar escucharlo. No quise subir el volúmen en el remolque ya que prefería estar atento al avión ya que Timy fiel a su costumbre viraba cuanto golpe se encontraba en el camino.
Cuando corté intenté alcanzar la perilla pero me costó bastante. "Instrumentos accesibles... jah!" me burlé a mi mismo recordando el ítem de la lista de chequeo que debería haber respetado más. Obviamente NO me desaté si no que me estiré todo lo que pude y en una posición bastante incómoda (mientras mantenía el ASK lo más recto y nivelado que podía) logré alcanzarla y subir el volúmen.... nunca más lo bajo antes de despegar. Bueno, si había alguna térmica cerca la acababa de perder en ese acto de contorsionismo. Empecé a buscar otra cosa. "Fijate el sentido de las calles y buscalas por ahí!" me había recomendado Gus antes de salir. Es una maravilla estar buscando con ese ruidito "piiiii piiii piiii pii pii pi pi pi pi". Casi como un detector de metales, y creo que muy acertada la elección del sonido ya que las ascendentes con el tesoro de los volovelistas.
Adelante estaba la calle, formada, hermosa... pero sabía que antes esperaba la descendente. "Tengo el ASK, esto planea!" dije y me mandé "piii piii piii iuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...". El sonido más feo que puede haber es el de la descendente!. La calle estadelante y yo estaba con 400mts. y bajando. La calle seguía adelante y yo estaba con 350mts. y bajando. Cuando llegué a los 300mts. me asaltó la duda. No había duda que adelante había ascenso pero si seguía perdiendo altura y al llegar no lo enganchaba me quedaría lisa y llanamente AFUERA con un planeador "prestado" en mi segundo vuelo de adaptación. Miré atrás a la pista para ver que tan lejos estaba y estaba más lejos de lo que alguna vez había estado con 300mts. Volví.
Obviamente en el camino de vuelta encontré un par de golpecitos que me permitieron llegar al punto de inicial con los mismos 300mts. (el viento de cola ayudó bastante). Me puse a virar cercar de ahí para ver si encontraba alguna salvada como la de la otra vez en el Ka8 o si no perder altura practicando virajes bajos. Fue la segunda opción pero al menos tuve platea preferencial para ver el despegue del Blanik que justo estaba saliendo. "Me estoy quedando sin altura, voy a entrar" radié y a los pocos segundos anuncié mi entrada a circuito "para Base Albatros, 18 en inicial". Aterricé como antes y lo dejé cortito para Jorge que también se moría de ganas de hacer su segundo vuelo. Más tarde él haría también su tercer vuelo clavando una linda hora y media arriba y quedando yo en medio de una lluvia de cargadas, jajaja ya vas a ver George, ya vas a ver! ;-)
Fuimos invitados en el almuerzo por Richard en festejo del vuelo solo (que no lo libra del asado, ejem) y más tarde cuando nadie más usaba el planeador lo fuimos a buscar a cabecera para limpiarlo y guardarlo en condiciones, dejando una nota a los brigadieres agradeciendo su hospitalidad al permitirnos utilizar la máquina para adaptarnos.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Quebrando la barrera de los 1000mts.
23/08/08
Había arreglado con la brigada para ir a volar el sábado, así de paso les daba una mano. Además, hemos volado juntos todo el año, no creo que un papel firmado haga mucha diferencia. De todas formas, me tomé un pequeño lujo y me permití caer un poco más tarde. Idealmente hubiera dormido un poco más pero hubo que llevar al nuevo perrito de Sole a la veterinaria. Habiendo cumplido con esa tarea, salí para el club y llegué a eso de las 11.00am.
Los chicos ya estaban en la pista así que fuí directo allí. Cuando llegué les presté mi handy para volar, ya que la radio del planeador no anda muy bien, enganchamos y salieron. Iban por el tercer vuelo del día.
Detrás del Blanik estaba el Ka8 y dentro Axel que iba a realizar su primer vuelo en esa máquina. Nos acercamos con Jorge y le explicamos algunas caractarísticas que habíamos notado en el poco tiempo que llevamos volándolo. Luego vino Adolfo, quien había sido su instructor durante el curso y le dió las últimas indicaciones antes de engancharlo para salir. Despegó correctamente, buscó alguna térmica sin éxito por la hora y aterrizó.
Le tocaba a Jorge que había llegado antes que yo y además tenía que volver temprano a su casa. En realidad eso le jugaba en contra ya que pintaba para ser un día espectacular y era una pena no poder esperar un poco para salir y aprovecharlo.
Salió, se quedó un poco en algunos ascensos que encontró (es termiquero el guacho) y unos 20 minutos más tarde aterrizó.
"Decime donde están George! No te las guardes para vos!" le dije bromeando cuando fui a ayudarlo a la pista.
"Se está formando algo al Oeste de la pista, igual todavía no hay mucho" me contestó.
Justo a sotavento de la pista... no era la mejor ubicación para estar con un Ka8, ese bicho avanza muy poco con viento de frente.
Me puse el paracaídas, y luego de sentarme comencé con la lista de chequeo. Cuando llegó el avión, me engancharon y despegué pasadas las 12 de mediodía. El remolcador puso rumbo hacia el noreste. Ya a los 300mts empecé a sentir que atravezábamos algunos golpecitos, el día definitivamente se estaba armando. Alcanzamos los 500mts sobrevolando Giles. Corté e inicié un viraje por izquierda. "Cae, cae, no cae, cae, no cae, no cae, sube un poquito, cae de vuelta" iba probando aquí y allá a ver si enganchaba algo.
La altura se fue gastando y a medida que la aguja del altímetro se acercaba a los 300mts., me acercaba yo también al punto de inicial. "No puede ser!" pensaba, "con este día bárbaro no puede se que no me pueda prender! tiene que haber algo, tiene que haber algo!".
Ya estaba en el punto de inicial, puse mi mano en el handy para anunciarme en circuito,pero esperé. Sabía que con solo decir "8C en inicial" mataba el vuelo, ya no podría virar aunque encontrara ascenso, y el punto de inicial estaba al oeste de la pista, justo donde Jorge me había dicho que me esperaban las térmicas. Todavía tenía 280mts, una vueltita no le haría daño a nadie y además me dejaría mejor ubicado para la inicial. Viré por derecha para poder hacer un 270° e incorporarme luego, pero en esa vuelta el vario marcó cero. El 270° se transformó en 360° y el vario comenzó mostrar un tímido ascenso, yo seguí virando. Al poco tiempo ya estaba a 400mts. y subiendo. Llegué a 800mts. luego bajé a 600mts. encaré el viento y me volví a prender, esta vez llegando a los 900mts. Me acordé de mi primer vuelo solo cuando había llegado a los 880mts. y la alegría de haber roto mi propio record me hizo radiar "Para Base Albatros, 8C 900mts.!".
Al instante empecé a escuchar que radiaban "Cómo?, Que dijo?" y otra voz afirmó "Nueve-Cero-Cero". Al rato miré para abajo y ví como empezaban a armar la caja.
Me mantuve un tiempo subiendo y bajando entre los 900mts (donde me agarraba una especie de turbulencia que yo interpreté como el final de la térmica) y los 600mts. hasta que en una de esas veces que bajaba agarré una térmica que me catapultó hacia arriba. Fue subir a más de 2m/s firmes y durante largo rato para llegar hasta los 1280mts. HABIA QUEBRADO LA BARRERA DE LOS 1000MTS!!!! Era la primera vez que subía tan alto por mis propios medios, me quedé mirando el altímetro como sin creer lo que estaba viendo... hasta que me cayó la ficha... había ganado los 1000mts y no tenía ni barógrafo ni licencia deportiva. En ese momento se me vino Sergio a la mente con su consejo "Vos ahora tenés que subir siempre con barógrafo porque nunca sabés cuando podés meter los 1000mts!".
De todas formas estaba tan entusiasmado con el vuelo que estaba viviendo que me olvidé rápidamente del C de plata y me dediqué a admirar los alrededores, que tan lindos se ven desde tan alto!. El viento me estaba empezando a derivar hacia el sur pero con la altura que tenía no me preocupaba en lo más mínimo. No se si habrá sido el aire menos denso o que pero me entró una alegría terrible y de repente me dí cuenta que estaba totalmente solo en una cabina suspendida a más de un kilómetro de la tierra. Otra vez sonaron palabras en mi cabeza pero esta vez eran las de Fernando cuando había dicho en el nacional que "no hay lugar más privado en el mundo que la cabina de un planeador". Y empecé a cantar. Sin ningún tipo de afinación (y sin ningún tipo de vergüenza jajaja). Con voz impostada a lo ópera y a todo pulmón: "No me gustan las descendentes, yo prefiero las ascendentes, acá baja la p*** m*** y acá sube hasta las nubes!".
Me dí cuenta que había estado mirando mucho al variómetro y el velocímetro durante todo el vuelo así que me forcé a mirar para afuera intentando "sentir" las térmicas y tomando el horizonte como velocímetro. De vez en cuando pispeaba los instrumentos para ver si mis sensaciones eran correctas. Empecé a intentar relacionar las sensaciones con las respuestas del variómetro. En algunas le pegaba, en otras me confundía y lo que interpretaba como entrada a una térmica era en realidad la salida de ella. Varias veces entré o estuve casi por entrar en pérdida en viraje (pensar que costó tanto hacerla en el exámen) pero con solamente relajar la mano en el comando se solucionaba. Creo que la falta de trim del Ka8 es buena para entrenar la mano en mantener velocidades.
Cada vez pispeaba menos el tablero hasta que en un momento lo dejé de mirar por largo rato y grata fue mi sorpresa cuando al volver al altímetro seguía marcando más de 1000mts.
Empecé a relojear el club para ver si depegaban los planeadores que estaban en la pista, quería virar con ellos. Despegaron el Janus y el 18 que luego se pusieron a virar cerca de Giles y decidí unirme a ellos. Cuando estaba sobre la vertical del club volvieron a resonar palabras pero esta vez en la cabina
"8C, Base", era la voz de Gustavo.
"Adelante, Base" respondí.
"Informe oficial: 1 hora 10 minutos"
"Andá preparando el ASK" bromee
"Te faltan vuelos" retrucó.
Y es que habíamos acordado que con cuatro vuelos, incluyendo alguno largo (de al menos una hora) me adaptaría al ASK 18.
"Si te quedás 3 horas te bajo un vuelo!" me ofreció con esa tendencia que tiene a subirte la apuesta, y yo sabía que podía aguantar un rato más pero casi dos horas era demasiado.
Llegué a la térmica del Janus y el ASK. Es muy especial la sensación de estar bajando pero saber que cuando llegues a donde están los otros planeadores vas a subir. Casi una cuestión de fé. Y más especial es acercarte y ver como el vario pasa a cero y después empieza a marcar ascenso. Es como ver lo invisible. Empecé a virar hacia la izquierda porque era el sentido que me marcaban quienes ya estaban ahí (hasta ese momento había virado casi todo por derecha) y dejé de mirar el tablero. Me acordé de Pepone que una vez en la cantina había dicho que en una pajarera el considera a otro piloto como peligroso cuando le ve mucho el sombrero (porque está mirando todo el tiempo el tablero y nunca para afuera). El Janus estaba muy arriba así que mi referencia sería el 18. La velocidad me la indicaría su posición con respecto a mi puntera de ala y el ascenso me lo indicaría su altura con respecto a mí.
En altura me acerqué bastante, aunque de vez en cuando pegaba saltos hacia arriba, que claramente indicaban que estába más cerca del nucleo que yó. En esos momentos intentaba corregir para pasar por el mismo aire que él. En velocidad era un poco más difícil mantenerme constante y generalmente se me iba más adelante (signo que de yo volaba más rápido) o se me perdía de vista detrás del ala (signo de que yo volaba más lento).
Estuve con ellos un rato más y luego comencé a sentir la boca seca, pastosa y las piernas acalambradas. Gus siempre nos dijo que hay que tomar agua antes de sentir sed porque cuando llega la sed es signo de que ya estamos deshidratados. Bueno yo debía ser una pasa de uva. Me arrepentí de no llevar agua y caramelos pero es que no tenía ni idea de que volaría tanto. Por seguridad decidí aterrizar, pero no iba a perder mi altura de una forma tan poco elegante como sacando frenos. Entonces me mandé un planeo hasta más allá de Giles a 100km/h ida y vuelta. Como jugando a que estaba en prueba deportiva. Que lindo que es apuntarle a un lugar y mandarte en planeo!.
Era un día tan pero tan bueno que aún a 100km/s con el Ka8 subía +2m/s en recto y nivelado. Realmente espectacular, no bajaba! Tuve que inevitablemente sacar frenos para llegar el punto de inicial con 200mts e incorporarme a circuito. En el aterrizaje fuí largo como para garronear algún que otro minuto y despejé por el oeste.
Caminé hasta la cabecera donde le pedí a Germán que me manejara el auto mientras yo caminaba el ala para traer el planeador y apenas estuvo en posición nuevamente fuí corriendo a preguntarle a Héctor cuánto había volado.
"Estuviste un rato largo, Dami. Una hora cuarenta minutos!" me dijo.
Que bueno! Busqué a los chicos de la brigada para compartir la felicidad pero eran las dos de la tarde y ya se habían ido. Para mí era como haberme metido en una máquina del tiempo, aterrizar y no ver a nadie. Me había abstraído totalmente del mundo mientras estaba volando. Chequée el celular que tenía en el auto y había un mensaje de los chicos felicitándome por el vuelo. Bueno, eso es si "Hay ella como vuela! Tirate un pedo" puede ser entendido como una felicitación, jajajaja!
Había sido un vuelo altamente positivo. Varias barreras se habían roto, la de altura, la de permanencia y sobre todo la de mi visión con respecto al vuelo a vela. Muchos me contaban historias sobre gente que se quedaba arriba horas y horas. Sin ir más lejos, no me imaginaba como podía llegar a pasarme algún día 5 horas ahí arriba para el C de plata. Cuando bajé del vuelo lo sentí posible, lo sentí posible PARA MÍ. Y eso me hizo eco en la cabeza.
Más tarde me encontré con Gus y me dijo: "Andá a Administración, pedite el manual del ASK y después quedate un rato haciendo cabina!".
Todo el mundo dice que ese planeador es un salto impresionante en la carrera porque vuela mucho más que todo lo conocido hasta ese momento. Además es el que voy a volar en mis primeras pruebas deportivas. Tengo 2.1 horas, quedan 17.9 para conocernos! ;-)
Había arreglado con la brigada para ir a volar el sábado, así de paso les daba una mano. Además, hemos volado juntos todo el año, no creo que un papel firmado haga mucha diferencia. De todas formas, me tomé un pequeño lujo y me permití caer un poco más tarde. Idealmente hubiera dormido un poco más pero hubo que llevar al nuevo perrito de Sole a la veterinaria. Habiendo cumplido con esa tarea, salí para el club y llegué a eso de las 11.00am.
Los chicos ya estaban en la pista así que fuí directo allí. Cuando llegué les presté mi handy para volar, ya que la radio del planeador no anda muy bien, enganchamos y salieron. Iban por el tercer vuelo del día.
Detrás del Blanik estaba el Ka8 y dentro Axel que iba a realizar su primer vuelo en esa máquina. Nos acercamos con Jorge y le explicamos algunas caractarísticas que habíamos notado en el poco tiempo que llevamos volándolo. Luego vino Adolfo, quien había sido su instructor durante el curso y le dió las últimas indicaciones antes de engancharlo para salir. Despegó correctamente, buscó alguna térmica sin éxito por la hora y aterrizó.
Le tocaba a Jorge que había llegado antes que yo y además tenía que volver temprano a su casa. En realidad eso le jugaba en contra ya que pintaba para ser un día espectacular y era una pena no poder esperar un poco para salir y aprovecharlo.
Salió, se quedó un poco en algunos ascensos que encontró (es termiquero el guacho) y unos 20 minutos más tarde aterrizó.
"Decime donde están George! No te las guardes para vos!" le dije bromeando cuando fui a ayudarlo a la pista.
"Se está formando algo al Oeste de la pista, igual todavía no hay mucho" me contestó.
Justo a sotavento de la pista... no era la mejor ubicación para estar con un Ka8, ese bicho avanza muy poco con viento de frente.
Me puse el paracaídas, y luego de sentarme comencé con la lista de chequeo. Cuando llegó el avión, me engancharon y despegué pasadas las 12 de mediodía. El remolcador puso rumbo hacia el noreste. Ya a los 300mts empecé a sentir que atravezábamos algunos golpecitos, el día definitivamente se estaba armando. Alcanzamos los 500mts sobrevolando Giles. Corté e inicié un viraje por izquierda. "Cae, cae, no cae, cae, no cae, no cae, sube un poquito, cae de vuelta" iba probando aquí y allá a ver si enganchaba algo.
La altura se fue gastando y a medida que la aguja del altímetro se acercaba a los 300mts., me acercaba yo también al punto de inicial. "No puede ser!" pensaba, "con este día bárbaro no puede se que no me pueda prender! tiene que haber algo, tiene que haber algo!".
Ya estaba en el punto de inicial, puse mi mano en el handy para anunciarme en circuito,pero esperé. Sabía que con solo decir "8C en inicial" mataba el vuelo, ya no podría virar aunque encontrara ascenso, y el punto de inicial estaba al oeste de la pista, justo donde Jorge me había dicho que me esperaban las térmicas. Todavía tenía 280mts, una vueltita no le haría daño a nadie y además me dejaría mejor ubicado para la inicial. Viré por derecha para poder hacer un 270° e incorporarme luego, pero en esa vuelta el vario marcó cero. El 270° se transformó en 360° y el vario comenzó mostrar un tímido ascenso, yo seguí virando. Al poco tiempo ya estaba a 400mts. y subiendo. Llegué a 800mts. luego bajé a 600mts. encaré el viento y me volví a prender, esta vez llegando a los 900mts. Me acordé de mi primer vuelo solo cuando había llegado a los 880mts. y la alegría de haber roto mi propio record me hizo radiar "Para Base Albatros, 8C 900mts.!".
Al instante empecé a escuchar que radiaban "Cómo?, Que dijo?" y otra voz afirmó "Nueve-Cero-Cero". Al rato miré para abajo y ví como empezaban a armar la caja.
Me mantuve un tiempo subiendo y bajando entre los 900mts (donde me agarraba una especie de turbulencia que yo interpreté como el final de la térmica) y los 600mts. hasta que en una de esas veces que bajaba agarré una térmica que me catapultó hacia arriba. Fue subir a más de 2m/s firmes y durante largo rato para llegar hasta los 1280mts. HABIA QUEBRADO LA BARRERA DE LOS 1000MTS!!!! Era la primera vez que subía tan alto por mis propios medios, me quedé mirando el altímetro como sin creer lo que estaba viendo... hasta que me cayó la ficha... había ganado los 1000mts y no tenía ni barógrafo ni licencia deportiva. En ese momento se me vino Sergio a la mente con su consejo "Vos ahora tenés que subir siempre con barógrafo porque nunca sabés cuando podés meter los 1000mts!".
De todas formas estaba tan entusiasmado con el vuelo que estaba viviendo que me olvidé rápidamente del C de plata y me dediqué a admirar los alrededores, que tan lindos se ven desde tan alto!. El viento me estaba empezando a derivar hacia el sur pero con la altura que tenía no me preocupaba en lo más mínimo. No se si habrá sido el aire menos denso o que pero me entró una alegría terrible y de repente me dí cuenta que estaba totalmente solo en una cabina suspendida a más de un kilómetro de la tierra. Otra vez sonaron palabras en mi cabeza pero esta vez eran las de Fernando cuando había dicho en el nacional que "no hay lugar más privado en el mundo que la cabina de un planeador". Y empecé a cantar. Sin ningún tipo de afinación (y sin ningún tipo de vergüenza jajaja). Con voz impostada a lo ópera y a todo pulmón: "No me gustan las descendentes, yo prefiero las ascendentes, acá baja la p*** m*** y acá sube hasta las nubes!".
Me dí cuenta que había estado mirando mucho al variómetro y el velocímetro durante todo el vuelo así que me forcé a mirar para afuera intentando "sentir" las térmicas y tomando el horizonte como velocímetro. De vez en cuando pispeaba los instrumentos para ver si mis sensaciones eran correctas. Empecé a intentar relacionar las sensaciones con las respuestas del variómetro. En algunas le pegaba, en otras me confundía y lo que interpretaba como entrada a una térmica era en realidad la salida de ella. Varias veces entré o estuve casi por entrar en pérdida en viraje (pensar que costó tanto hacerla en el exámen) pero con solamente relajar la mano en el comando se solucionaba. Creo que la falta de trim del Ka8 es buena para entrenar la mano en mantener velocidades.
Cada vez pispeaba menos el tablero hasta que en un momento lo dejé de mirar por largo rato y grata fue mi sorpresa cuando al volver al altímetro seguía marcando más de 1000mts.
Empecé a relojear el club para ver si depegaban los planeadores que estaban en la pista, quería virar con ellos. Despegaron el Janus y el 18 que luego se pusieron a virar cerca de Giles y decidí unirme a ellos. Cuando estaba sobre la vertical del club volvieron a resonar palabras pero esta vez en la cabina
"8C, Base", era la voz de Gustavo.
"Adelante, Base" respondí.
"Informe oficial: 1 hora 10 minutos"
"Andá preparando el ASK" bromee
"Te faltan vuelos" retrucó.
Y es que habíamos acordado que con cuatro vuelos, incluyendo alguno largo (de al menos una hora) me adaptaría al ASK 18.
"Si te quedás 3 horas te bajo un vuelo!" me ofreció con esa tendencia que tiene a subirte la apuesta, y yo sabía que podía aguantar un rato más pero casi dos horas era demasiado.
Llegué a la térmica del Janus y el ASK. Es muy especial la sensación de estar bajando pero saber que cuando llegues a donde están los otros planeadores vas a subir. Casi una cuestión de fé. Y más especial es acercarte y ver como el vario pasa a cero y después empieza a marcar ascenso. Es como ver lo invisible. Empecé a virar hacia la izquierda porque era el sentido que me marcaban quienes ya estaban ahí (hasta ese momento había virado casi todo por derecha) y dejé de mirar el tablero. Me acordé de Pepone que una vez en la cantina había dicho que en una pajarera el considera a otro piloto como peligroso cuando le ve mucho el sombrero (porque está mirando todo el tiempo el tablero y nunca para afuera). El Janus estaba muy arriba así que mi referencia sería el 18. La velocidad me la indicaría su posición con respecto a mi puntera de ala y el ascenso me lo indicaría su altura con respecto a mí.
En altura me acerqué bastante, aunque de vez en cuando pegaba saltos hacia arriba, que claramente indicaban que estába más cerca del nucleo que yó. En esos momentos intentaba corregir para pasar por el mismo aire que él. En velocidad era un poco más difícil mantenerme constante y generalmente se me iba más adelante (signo que de yo volaba más rápido) o se me perdía de vista detrás del ala (signo de que yo volaba más lento).
Estuve con ellos un rato más y luego comencé a sentir la boca seca, pastosa y las piernas acalambradas. Gus siempre nos dijo que hay que tomar agua antes de sentir sed porque cuando llega la sed es signo de que ya estamos deshidratados. Bueno yo debía ser una pasa de uva. Me arrepentí de no llevar agua y caramelos pero es que no tenía ni idea de que volaría tanto. Por seguridad decidí aterrizar, pero no iba a perder mi altura de una forma tan poco elegante como sacando frenos. Entonces me mandé un planeo hasta más allá de Giles a 100km/h ida y vuelta. Como jugando a que estaba en prueba deportiva. Que lindo que es apuntarle a un lugar y mandarte en planeo!.
Era un día tan pero tan bueno que aún a 100km/s con el Ka8 subía +2m/s en recto y nivelado. Realmente espectacular, no bajaba! Tuve que inevitablemente sacar frenos para llegar el punto de inicial con 200mts e incorporarme a circuito. En el aterrizaje fuí largo como para garronear algún que otro minuto y despejé por el oeste.
Caminé hasta la cabecera donde le pedí a Germán que me manejara el auto mientras yo caminaba el ala para traer el planeador y apenas estuvo en posición nuevamente fuí corriendo a preguntarle a Héctor cuánto había volado.
"Estuviste un rato largo, Dami. Una hora cuarenta minutos!" me dijo.
Que bueno! Busqué a los chicos de la brigada para compartir la felicidad pero eran las dos de la tarde y ya se habían ido. Para mí era como haberme metido en una máquina del tiempo, aterrizar y no ver a nadie. Me había abstraído totalmente del mundo mientras estaba volando. Chequée el celular que tenía en el auto y había un mensaje de los chicos felicitándome por el vuelo. Bueno, eso es si "Hay ella como vuela! Tirate un pedo" puede ser entendido como una felicitación, jajajaja!
Había sido un vuelo altamente positivo. Varias barreras se habían roto, la de altura, la de permanencia y sobre todo la de mi visión con respecto al vuelo a vela. Muchos me contaban historias sobre gente que se quedaba arriba horas y horas. Sin ir más lejos, no me imaginaba como podía llegar a pasarme algún día 5 horas ahí arriba para el C de plata. Cuando bajé del vuelo lo sentí posible, lo sentí posible PARA MÍ. Y eso me hizo eco en la cabeza.
Más tarde me encontré con Gus y me dijo: "Andá a Administración, pedite el manual del ASK y después quedate un rato haciendo cabina!".
Todo el mundo dice que ese planeador es un salto impresionante en la carrera porque vuela mucho más que todo lo conocido hasta ese momento. Además es el que voy a volar en mis primeras pruebas deportivas. Tengo 2.1 horas, quedan 17.9 para conocernos! ;-)
martes, 19 de agosto de 2008
Mi primer vuelo de piloto 17/08/08
Luego del exámen llegué a mi casa alrededor de las 19hs y caí rendido hasta el otro día. Dormí como 12 horas y me levanté el domingo bien temprano, totalmente renovado. Pasé a buscar a Sole para ir a desayunar y en el camino me encontré a mis padres. Ellos suelen desayunar todos los fines de semana en una confitería del barrio de Caballito así que decidimos acompañarlos y de paso contarles los detalles del día anterior.
Luego de desayunar y al salir nuevamente a la calle, Sole me enganchó mirando para arriba. "Tenés ganas de ir al club?" preguntó adivinando la respuesta. En pocos minutos estábamos rumbeando a San Andrés de Giles con el auto cargado.
Llegamos pasado el mediodía y Alberto estaba sacando el Ka8. Lo volaría para hacer un último vuelo antes de pasar al ASK 18. Le pregunté si no le molestaba cederlo luego de usarlo y bromeando me contestó "bueno, no te cobro la lavada!". Salió y se quedó un rato. Al bajar me dijo donde había encontrado ascensos y me ayudó a ubicarme en el planeador. La verdad que es un tipo muy amable, hasta me dejó agua para el vuelo.
Me remolcaba Virgilio. Despegamos y encaró hacia el sur enfrentando al viento. En el remolque luego de los 300mts. sentí un par de golpes térmicos pero ni se me ocurría cortar tan bajo con el Ka8. Virgilio empezó a virar la térmica en el remolque, yo lo seguí mientras escarpaba más y más. Estábamos virando por derecha así que a los 500mts corté y viré reglamenteriamente por izquierda pero solo 270º para retornar al mismo lugar y continuar por derecha. Dí un par de vueltas y un poco más adelante ví al 18 de Nico y al SE de Agustín. Me dirigí hacia ellos entrando por la tangente de la térmica y respetando su sentido de giro hacia la izquierda. El vario me marcaba +1m/s firme y me quedé un rato ahí hasta los 800mts. luego de eso el ascenso menguó para mí aunque parecía no pasarle lo mismo al Jantar y al ASK que seguían un poco más arriba. Si bien no subía más, al menos me mantenía en esa altura. Me hubiera quedado ahí un rato pero el viento me estaba derivando y ya me encontraba del otro lado de Giles. Siempre me habían dicho que el Ka8 caía mucho y no era aconsejable pasar el pueblo así que decidí cambiar de térmica. Había otra pasando la cabecera sur, lo sabía porque había planeadores virando, estaba lejos pero quizá podía llegar. Me mandé en planeo. La altura comenzó a descender. Cuando estaba a 600mts. me comencé a preguntar si había sido una buena decisión. Cuando estaba a 500mts. y todavía lejos del club me dí cuenta que había sido la decisión correcta pero empecé a dudar si llegaría a la térmica. A los 400mts me hubiera quedado sobre la vertical del club si no hubiera sido porque veía a los planeadores virando delante mío y porque el viento "traía" la térmica hacia mí. La alcancé con 300mts. hubo una pequeña turbulencia, luego el vario pasó de -2m/s a 0m/s y un segundo más tarde a +1m/s. Me guié con los demás planeadores para intentar centrarla pero me costaba mucho ascender. Oscilaba entre los 350mts y los 400mts. Me mantuve un tiempo en esa situación hasta que volví a ver Giles debajo de mis pies. Ahí decidí ir hacia el punto de inicial con la esperanza de encontrar algo en el camino. A los 300mts. ya estaba casi decidido a aterrizar pero no perdía las esperanzas de encontrar algo que me subiera. Con 280mts llegando al punto de inicial Adolfo me cantó por radio "8C por favor, virá y metete en inicial!". No terminó de decir eso que el vario volvió a acusar ascenso. Pero el jefe de instructores había hablado y tenía que hacerle caso. Total, ya había volado un rato.
Viré y me incorporé haciendo el anuncio por radio para que Adolfo se quedara tranquilo.
Toque suave y dejé el planeador bastante corto. Abajo estaba Alberto que me recibió y me ayudó a salir del planeador y Augusto que se disponía a hacer también un vuelo.
Me acerqué a Hector para preguntarle cuánto había volado pensando que me iba a contestar algo así como 49 minutos... pero cuando contestó solo dijo 26. "Que cagada!" protesté y él me animó diciendo que 26 minutos en un día como ese era un buen tiempo.
De todas formas estaba satisfecho, había estrenado las alas y me había prendido por primera vez con el Ka8.
Dentro de 49.6hs voy a poder sacar a Sole a dar una vuelta.
Luego de desayunar y al salir nuevamente a la calle, Sole me enganchó mirando para arriba. "Tenés ganas de ir al club?" preguntó adivinando la respuesta. En pocos minutos estábamos rumbeando a San Andrés de Giles con el auto cargado.
Llegamos pasado el mediodía y Alberto estaba sacando el Ka8. Lo volaría para hacer un último vuelo antes de pasar al ASK 18. Le pregunté si no le molestaba cederlo luego de usarlo y bromeando me contestó "bueno, no te cobro la lavada!". Salió y se quedó un rato. Al bajar me dijo donde había encontrado ascensos y me ayudó a ubicarme en el planeador. La verdad que es un tipo muy amable, hasta me dejó agua para el vuelo.
Me remolcaba Virgilio. Despegamos y encaró hacia el sur enfrentando al viento. En el remolque luego de los 300mts. sentí un par de golpes térmicos pero ni se me ocurría cortar tan bajo con el Ka8. Virgilio empezó a virar la térmica en el remolque, yo lo seguí mientras escarpaba más y más. Estábamos virando por derecha así que a los 500mts corté y viré reglamenteriamente por izquierda pero solo 270º para retornar al mismo lugar y continuar por derecha. Dí un par de vueltas y un poco más adelante ví al 18 de Nico y al SE de Agustín. Me dirigí hacia ellos entrando por la tangente de la térmica y respetando su sentido de giro hacia la izquierda. El vario me marcaba +1m/s firme y me quedé un rato ahí hasta los 800mts. luego de eso el ascenso menguó para mí aunque parecía no pasarle lo mismo al Jantar y al ASK que seguían un poco más arriba. Si bien no subía más, al menos me mantenía en esa altura. Me hubiera quedado ahí un rato pero el viento me estaba derivando y ya me encontraba del otro lado de Giles. Siempre me habían dicho que el Ka8 caía mucho y no era aconsejable pasar el pueblo así que decidí cambiar de térmica. Había otra pasando la cabecera sur, lo sabía porque había planeadores virando, estaba lejos pero quizá podía llegar. Me mandé en planeo. La altura comenzó a descender. Cuando estaba a 600mts. me comencé a preguntar si había sido una buena decisión. Cuando estaba a 500mts. y todavía lejos del club me dí cuenta que había sido la decisión correcta pero empecé a dudar si llegaría a la térmica. A los 400mts me hubiera quedado sobre la vertical del club si no hubiera sido porque veía a los planeadores virando delante mío y porque el viento "traía" la térmica hacia mí. La alcancé con 300mts. hubo una pequeña turbulencia, luego el vario pasó de -2m/s a 0m/s y un segundo más tarde a +1m/s. Me guié con los demás planeadores para intentar centrarla pero me costaba mucho ascender. Oscilaba entre los 350mts y los 400mts. Me mantuve un tiempo en esa situación hasta que volví a ver Giles debajo de mis pies. Ahí decidí ir hacia el punto de inicial con la esperanza de encontrar algo en el camino. A los 300mts. ya estaba casi decidido a aterrizar pero no perdía las esperanzas de encontrar algo que me subiera. Con 280mts llegando al punto de inicial Adolfo me cantó por radio "8C por favor, virá y metete en inicial!". No terminó de decir eso que el vario volvió a acusar ascenso. Pero el jefe de instructores había hablado y tenía que hacerle caso. Total, ya había volado un rato.
Viré y me incorporé haciendo el anuncio por radio para que Adolfo se quedara tranquilo.
Toque suave y dejé el planeador bastante corto. Abajo estaba Alberto que me recibió y me ayudó a salir del planeador y Augusto que se disponía a hacer también un vuelo.
Me acerqué a Hector para preguntarle cuánto había volado pensando que me iba a contestar algo así como 49 minutos... pero cuando contestó solo dijo 26. "Que cagada!" protesté y él me animó diciendo que 26 minutos en un día como ese era un buen tiempo.
De todas formas estaba satisfecho, había estrenado las alas y me había prendido por primera vez con el Ka8.
Dentro de 49.6hs voy a poder sacar a Sole a dar una vuelta.
El Exámen 16/08/08
Salí el viernes luego del trabajo con Sole y Gustavo de acompañantes. Sole estaba cansada así que la dejé en el Bianchi y me fui a cenar con Gus a Tutti Cappi. La charla tuvo poco que ver con el exámen del día siguiente pero muchísimo que ver con el vuelo en general.
A eso de las doce ya estaba en la cama intentando dormir. Me fue difícil en un primer momento pero después encontré algo de paz y finalmente me quedé dormido.
Al día siguiente me levanté sobre la hora y después de una ducha rápida salí para el club, llegando a eso de las 8:10am (la cita era a las 8:00am). Algunos de los chicos estaban sacando el material, recién habían llegado. Me uní a la tarea y entre todos limpiamos el Blanik pero no era el ENT sino el ENR que suele volar la otra brigada. Es más espacioso pero prefiero el "nuestro" ya que tiene un trim más efectivo y mejores cinturones.
La idea era hacer un vuelo solo cada uno antes que llegara el inspector pero el único que pudo volar fue Axel ya que a eso de las nueve nos vinieron a avisar que había llegado y nos esperaba en la cantina para realizar el teórico.
Nos miramos entre todos y cada uno de nosotros tenía la misma sensación en las tripas. Sin más, dejamos el planeador en la cabecera y nos dirigimos hacia la cantina.
Al llegar nos fuimos sentando uno a uno en la mesa que compartían el inspector y los instructores para constatar que todos los papeles estuvieran en orden de modo que los legajos pudieran ser procesados correctamente. Psicofísico, fotos carnet, RPA, DNI... que falta esta fotocopia, que aquí debe decir esto y así hasta que todo estuvo completo y en forma.
Nos entregaron unas hojas con preguntas y unas grillas para marcar las respuestas. Un exámen realmente muy aprobable para cualquiera que hubiera estudiado. Gracias a Dios todos lo pasamos sin problemas. Cuando esa parte estuvo terminada nos fuimos todos a la pista. Hubo que cambiar de cabecera porque había rotado el viento así que despegamos con rumbo 16. Me gusta más esa porque tiene muchas más opciones a la hora de una emergencia.
Se definió el orden de pilotos y remolcadores para rendir exámen.
1) Axel y Omar
2) Lucía y Virgilio
3) Sergio y yo
4) Jorge y Seba
5) Joaquin y Germán
6) Augusto y Tomás (que no rendía pero como sobraba un vuelo se subió)
Me puse muy contento al poder rendir con Sergio. El es un piloto con muchísima más experiencia que yo, ya compite en regionales y nacionales. Yo fuí su ayudante en el último y más tarde me llevó en una prueba a bordo del Janus. A pesar de que estamos en puntos tan distantes de la carrera deportiva pudimos juntarnos en esta instancia y eso estuvo muy bueno.
Los dos primeros binomios rindieron sin problemas y nos tocó el turno a nosotros. El inspector ponía algo de distancia y parecía muy serio, así que yo que tenía algunas jodas preparadas en relación a la historia del récord estaba teniendo dudas sobre si llevarlas a cabo o no. "Me parece que suspendo la joda del oxígeno" le dije a Gus tìmidamente. "No suspendas un carajo! Vos tenés que ser quien sos, independientemente del inspector!" me contestó. Y eso me animó un poco. Me senté en el Blanik y comencé la lista de chequeo. Respaldo y pedalera en posición cómoda, cinturones ajustados y trabados... atrás?... pedales libres y sin obstáculos, etc. Cuando llego al flap lo dejó en posición de despegue al tiempo que le aviso al inspector que lo utilizaríamos para decolar. "No, para que flap!?!?!" escucho de atrás, y miro a Gus en busca de alguna indicación. El hizo un movimiento con la cabeza como diciendo "Si quiere sin flap dale sin flap". Continué la lista. Al final hice una tímda broma "Oxígeno... no vamos a intentar nada raro no?" pero no me escuchó porque estaba todavía hablando con alguien sobre la barbaridad de despegar con flaps. Enganchamos y despegamos. La carrera se alargó bastante, producto de mi peso y la falta de los mismos.
De todas formas a los breves instantes estábamos en el aire. Se había convenido de antemano que por debajo de los 150mts cualquier tipo de emergencia sería resuelta por el inspector de modo que solamente podía haber emergencias del tipo mini-tránsito. Igualmente en mi cabeza no pude evitar recitar el plan de emergencia "pista adelante, pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante, pista atrás, pista atrás, ahora mini-tránsito... guarda que ya puede cortar". Y no cortó, seguimos subiendo, y subiendo y subiendo... el techo de nubes cada vez estaba más cerca... "estamos por pinchar las nubes... cortamos?" (Sergio me había avisado que si nos acercábamos a la base él nivelaría y acordamos que yo le propondría cortar al inspector) "No... esperá un poquito" contestó el inspector. Seguimos subiendo y la bruma se espesaba... "cortamos?" pregunté nuevamente.... "no... dale un cachito más" respondió. Hasta que definitivamente ya no se podía ver nada, estábamos dentro de la nube "Ahora sí, cortá!". Hice la mímica de clarear hacia los dos costados pero fue solamente eso ya que no se podía ver absolutamente nada. A los pocos segundos el mundo reapareció.
"Hace una pérdida en vuelo recto y nivelado" pidió el instructor.
Hice todo el comando atrás y el Blanik comenzó a volar más y más lento hasta que hizo una entrada tímida en pérdida y aflojé el comando.
"Ahora de vuelta pero entralo bien" pidió nuevamente
Otra vez, comando atrás, atrás hasta el tope, le costaba entrar y mantuve el comando hasta que se decidiera a dejar de volar. Finalmente se descolgó y bajó la nariz abruptamente.
"Ahora pérdida en viraje por izquierda" continuó
Vuelo lento, ala izquierda apoyada en el horizonte y fui sacándole velocidad. Sacaba cada vez más hasta que tenía el comando en el pecho pero no entraba. Relajé la mano y el planeador restableció su actitud
"Nop, otra vez" agregó
"Para donde?" pregunté
"Para donde quieras"
Intenté por derecha, ala en el horizonte y suavemente llamando para perder velocidad, pegué el comando a mi pecho y lo dejé ahí hasta que empecé a sentir los signos y ahí aflojé.
"Si le bajás la nariz nunca va a entrar!" escuché desde atrás con cierto tono de exasperación
Ahí me empezaron a pasar un montón de cosas por la cabeza, dije "chau, ahora me suena en el exámen y me muero!". Nivelé nuevamente, mi nerviosismo parecía trasladarse al Blanik porque estaba volando a 100km/h. Intenté por izquierda, ala apoyada en el horizonte y TODO el comando atrás con la firme convicción de dejarlo ahí hasta que entrara o entrara. De golpe solo se veía cielo y el planeador cayó hacia la izquierda en algo que se parecía más a una media vuelta que a una pérdida en viraje.
"Bueno, bueno, no lo apures tanto!" volví a escuchar, pero esta vez el tono parecía más de preocupacion/cuiki.
"Listo este no jode más!" pensé para mis adentros y me tranquilicé un poco.
"Coordinación" mandó el inspector
Elegí una referencia y comencé a ladear las alas acompañando con pedal. Pensé que iban ser solamente unos pocos segundos pero me hizo hacer coordinación un rato largo.
"Quiero que mantenga un rumbo y siga haciendo coordinación!" ordenó.
Elegí una casita y apunté allí.
"Ahora 360º escarpado por izquierda"
Yo hice algo así como un 350º y me marcó que había faltado un poco más. Tendría que haber tomado una referencia más específica.
"360º escarpado por derecha!"
Esta vez vocalicé: "Tomo esa casita blanca como referencia, inicio el giro, ahí esta la casa nuevamente... listo 360º"
"Siga!"
Y continué el viraje hasta ver nuevamente la casita.
"Listo vamos a circuito!"
Estábamos todavía altos. A mí me gusta hacer los circuitos a 200mts. y todavía teníamos como 260mts. De todas formas obedecí y me ubiqué en el punto de inicial, chequee el tren (se lo comenté para que supiera lo que iba haciendo). Hice el anuncio por radio, adopté la velocidad óptima de aproximación y más o menos a la altura de los autos saqué flaps. Al finalizar la incial teníamos todavía 200mts. yo hubiera sacado frenos pero un apunte de "preguntas de exámen" decía que los frenos solamente se debían sacar en final. Generalmente yo ajusto la altura durante el circuito pero cada cosa que proponía parecía un sacrilegio para este hombre así que me la banqué y decidí estirar la inicial. Cuando estaba cruzando la ruta 7 se me vino Gus a la mente con su clásico "mis alumnos no cruzan la ruta 7!" y me dije, bueno, es hora de comenzar a pensar como piloto y no como alumno. Aparte Gustavo estaba abajo y el Inspector ahí arriba jajajaja! Con una altura más cómoda entré a básica y luego a final para abrir inmediatamente los frenos... AL MANGO!!!! Los dejé afuera y solamente guardé un poco para suavizar el toque unos metros antes de los números (luego el inspector haría una mención sobre pasar sobre los números, claramente refiriendose a ese episodio). El aterrizaje estuvo muy bueno y el Blanik quedó cortísimo en la pista. Como un detalle de lujo decidí despejar por el oeste que es a donde tenía entendido debían ir los planeadores para no obstaculizar la calle de rodaje. "No, no! Al eje de pista!" me marcó, creo que sin darse cuenta que mi desvío hacia el costado había sido totalmente intencional, parecía que cada detalle que quería agregar para demostrar en realidad restaba en vez de sumar. Cuando el planeador se detuvo me preguntó "Por que aterrizó con flaps?!?!". Yo no podía creer la pregunta. Hasta ese momento siempre... siempre... siempre habíamos aterrizado con flaps. Yo estaba creído que era un procedimiento estándar. "Por seguridad" le contesté con lo primero que se me vino a la mente. "Seguridad de qué!?!?" retrucó. "Para bajar la velocidad de pérdida y estar más seguro, siempre aterrizamos así". Acto seguido me empezó a hablar del flap, de su función hipersustentadora, de su valioso uso como último recurso y de cómo ese recurso se pierde si yo lo utilizo de entrada. Yo me limité a decir palabras como "correcto", "es verdad" y "tiene razón" pero no podía entender como podía haber teorías tan disímiles sobre como volar una misma cosa.
Me bajé sabiendo que volaba mucho mejor de lo que había podido demostrar.
En el suelo me encontré con Omar, Sergio y Lucho que me preguntaron cómo me había ido. "Me puteó por aterrizar con flaps!" les contesté, y ellos tampoco lo podían creer. Omar me marcó que la respuesta a la pregunta debería haber sido "para tocar a menor velocidad" y no "por seguridad" a secas. La cosa cambió un poco al llegar donde estaban los que ya habían rendido y me enteré que a ellos les había pasado lo mismo.
Gus había vuelto de ayudar a Jorge con el despegue y me preguntó como me sentía. "Me hubiera gustado demostrar un poco más ahí arriba" le contesté. "No te preocupes! Esto no es un exámen con nota, o aprobás o no aprobás, y yo te ví volar desde acá, vos aprobás!".
Una vez que volaron todos fuimos a la cantina a terminar de poner en orden los papeles. El inspector y los instructores nos llamaban de a uno y nos hacían firmar un par de formularios. En uno alcancé a ver que tenía un tilde en el casillero de APROBADO y respiré.
Justo cuando estaban confeccionando las licencias provisaorias una voz gritó "Ya están los chori!!!!" y quedaron a medio hacer. En seguida todo el mundo fue al aula Riera donde esperaban las mesas para comer el asado.
Luego de la sobremesa volvimos a la cantina donde el inspector nos dedicó unas palabras y posteriormente entregó las libretas de vuelo con las licencias provisorias.
Mientras él hablaba yo solamente podía mirar esa libreta verde. Me imaginaba llenándola con horas y horas, montones de pruebas, adaptaciones, entrenamientos.
Sonó mi nombre, me acerqué a recibirla, le dí la mano y al saludar a Adolfo cambié por un abrazo "Viste que llegaste!" me dijo, luego saludé a Roberto y al lado me esperaba Gus, ese que me había tenido tanta paciencia, ese que se horrorizaba cuando le venía con alguna pregunta loca, ese que me había metido una maniobra loca en la cabeza para que me concentrara en volar bien antes que en volar solo. En el abrazo tuve ganas de agradecerle la confianza que había tenido en mí inclusive en los peores momentos que hasta a mí me faltaba, pero no le dije nada, me había amenazado con hacerme quebrar adelante de todos y no le quería dar el gusto de quebrarme yo solo jaja! Pero me quedó atragantado y se lo dije más tarde.
Se había cumplido mi sueño. Finalmente era piloto!
A eso de las doce ya estaba en la cama intentando dormir. Me fue difícil en un primer momento pero después encontré algo de paz y finalmente me quedé dormido.
Al día siguiente me levanté sobre la hora y después de una ducha rápida salí para el club, llegando a eso de las 8:10am (la cita era a las 8:00am). Algunos de los chicos estaban sacando el material, recién habían llegado. Me uní a la tarea y entre todos limpiamos el Blanik pero no era el ENT sino el ENR que suele volar la otra brigada. Es más espacioso pero prefiero el "nuestro" ya que tiene un trim más efectivo y mejores cinturones.
La idea era hacer un vuelo solo cada uno antes que llegara el inspector pero el único que pudo volar fue Axel ya que a eso de las nueve nos vinieron a avisar que había llegado y nos esperaba en la cantina para realizar el teórico.
Nos miramos entre todos y cada uno de nosotros tenía la misma sensación en las tripas. Sin más, dejamos el planeador en la cabecera y nos dirigimos hacia la cantina.
Al llegar nos fuimos sentando uno a uno en la mesa que compartían el inspector y los instructores para constatar que todos los papeles estuvieran en orden de modo que los legajos pudieran ser procesados correctamente. Psicofísico, fotos carnet, RPA, DNI... que falta esta fotocopia, que aquí debe decir esto y así hasta que todo estuvo completo y en forma.
Nos entregaron unas hojas con preguntas y unas grillas para marcar las respuestas. Un exámen realmente muy aprobable para cualquiera que hubiera estudiado. Gracias a Dios todos lo pasamos sin problemas. Cuando esa parte estuvo terminada nos fuimos todos a la pista. Hubo que cambiar de cabecera porque había rotado el viento así que despegamos con rumbo 16. Me gusta más esa porque tiene muchas más opciones a la hora de una emergencia.
Se definió el orden de pilotos y remolcadores para rendir exámen.
1) Axel y Omar
2) Lucía y Virgilio
3) Sergio y yo
4) Jorge y Seba
5) Joaquin y Germán
6) Augusto y Tomás (que no rendía pero como sobraba un vuelo se subió)
Me puse muy contento al poder rendir con Sergio. El es un piloto con muchísima más experiencia que yo, ya compite en regionales y nacionales. Yo fuí su ayudante en el último y más tarde me llevó en una prueba a bordo del Janus. A pesar de que estamos en puntos tan distantes de la carrera deportiva pudimos juntarnos en esta instancia y eso estuvo muy bueno.
Los dos primeros binomios rindieron sin problemas y nos tocó el turno a nosotros. El inspector ponía algo de distancia y parecía muy serio, así que yo que tenía algunas jodas preparadas en relación a la historia del récord estaba teniendo dudas sobre si llevarlas a cabo o no. "Me parece que suspendo la joda del oxígeno" le dije a Gus tìmidamente. "No suspendas un carajo! Vos tenés que ser quien sos, independientemente del inspector!" me contestó. Y eso me animó un poco. Me senté en el Blanik y comencé la lista de chequeo. Respaldo y pedalera en posición cómoda, cinturones ajustados y trabados... atrás?... pedales libres y sin obstáculos, etc. Cuando llego al flap lo dejó en posición de despegue al tiempo que le aviso al inspector que lo utilizaríamos para decolar. "No, para que flap!?!?!" escucho de atrás, y miro a Gus en busca de alguna indicación. El hizo un movimiento con la cabeza como diciendo "Si quiere sin flap dale sin flap". Continué la lista. Al final hice una tímda broma "Oxígeno... no vamos a intentar nada raro no?" pero no me escuchó porque estaba todavía hablando con alguien sobre la barbaridad de despegar con flaps. Enganchamos y despegamos. La carrera se alargó bastante, producto de mi peso y la falta de los mismos.
De todas formas a los breves instantes estábamos en el aire. Se había convenido de antemano que por debajo de los 150mts cualquier tipo de emergencia sería resuelta por el inspector de modo que solamente podía haber emergencias del tipo mini-tránsito. Igualmente en mi cabeza no pude evitar recitar el plan de emergencia "pista adelante, pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante, pista atrás, pista atrás, ahora mini-tránsito... guarda que ya puede cortar". Y no cortó, seguimos subiendo, y subiendo y subiendo... el techo de nubes cada vez estaba más cerca... "estamos por pinchar las nubes... cortamos?" (Sergio me había avisado que si nos acercábamos a la base él nivelaría y acordamos que yo le propondría cortar al inspector) "No... esperá un poquito" contestó el inspector. Seguimos subiendo y la bruma se espesaba... "cortamos?" pregunté nuevamente.... "no... dale un cachito más" respondió. Hasta que definitivamente ya no se podía ver nada, estábamos dentro de la nube "Ahora sí, cortá!". Hice la mímica de clarear hacia los dos costados pero fue solamente eso ya que no se podía ver absolutamente nada. A los pocos segundos el mundo reapareció.
"Hace una pérdida en vuelo recto y nivelado" pidió el instructor.
Hice todo el comando atrás y el Blanik comenzó a volar más y más lento hasta que hizo una entrada tímida en pérdida y aflojé el comando.
"Ahora de vuelta pero entralo bien" pidió nuevamente
Otra vez, comando atrás, atrás hasta el tope, le costaba entrar y mantuve el comando hasta que se decidiera a dejar de volar. Finalmente se descolgó y bajó la nariz abruptamente.
"Ahora pérdida en viraje por izquierda" continuó
Vuelo lento, ala izquierda apoyada en el horizonte y fui sacándole velocidad. Sacaba cada vez más hasta que tenía el comando en el pecho pero no entraba. Relajé la mano y el planeador restableció su actitud
"Nop, otra vez" agregó
"Para donde?" pregunté
"Para donde quieras"
Intenté por derecha, ala en el horizonte y suavemente llamando para perder velocidad, pegué el comando a mi pecho y lo dejé ahí hasta que empecé a sentir los signos y ahí aflojé.
"Si le bajás la nariz nunca va a entrar!" escuché desde atrás con cierto tono de exasperación
Ahí me empezaron a pasar un montón de cosas por la cabeza, dije "chau, ahora me suena en el exámen y me muero!". Nivelé nuevamente, mi nerviosismo parecía trasladarse al Blanik porque estaba volando a 100km/h. Intenté por izquierda, ala apoyada en el horizonte y TODO el comando atrás con la firme convicción de dejarlo ahí hasta que entrara o entrara. De golpe solo se veía cielo y el planeador cayó hacia la izquierda en algo que se parecía más a una media vuelta que a una pérdida en viraje.
"Bueno, bueno, no lo apures tanto!" volví a escuchar, pero esta vez el tono parecía más de preocupacion/cuiki.
"Listo este no jode más!" pensé para mis adentros y me tranquilicé un poco.
"Coordinación" mandó el inspector
Elegí una referencia y comencé a ladear las alas acompañando con pedal. Pensé que iban ser solamente unos pocos segundos pero me hizo hacer coordinación un rato largo.
"Quiero que mantenga un rumbo y siga haciendo coordinación!" ordenó.
Elegí una casita y apunté allí.
"Ahora 360º escarpado por izquierda"
Yo hice algo así como un 350º y me marcó que había faltado un poco más. Tendría que haber tomado una referencia más específica.
"360º escarpado por derecha!"
Esta vez vocalicé: "Tomo esa casita blanca como referencia, inicio el giro, ahí esta la casa nuevamente... listo 360º"
"Siga!"
Y continué el viraje hasta ver nuevamente la casita.
"Listo vamos a circuito!"
Estábamos todavía altos. A mí me gusta hacer los circuitos a 200mts. y todavía teníamos como 260mts. De todas formas obedecí y me ubiqué en el punto de inicial, chequee el tren (se lo comenté para que supiera lo que iba haciendo). Hice el anuncio por radio, adopté la velocidad óptima de aproximación y más o menos a la altura de los autos saqué flaps. Al finalizar la incial teníamos todavía 200mts. yo hubiera sacado frenos pero un apunte de "preguntas de exámen" decía que los frenos solamente se debían sacar en final. Generalmente yo ajusto la altura durante el circuito pero cada cosa que proponía parecía un sacrilegio para este hombre así que me la banqué y decidí estirar la inicial. Cuando estaba cruzando la ruta 7 se me vino Gus a la mente con su clásico "mis alumnos no cruzan la ruta 7!" y me dije, bueno, es hora de comenzar a pensar como piloto y no como alumno. Aparte Gustavo estaba abajo y el Inspector ahí arriba jajajaja! Con una altura más cómoda entré a básica y luego a final para abrir inmediatamente los frenos... AL MANGO!!!! Los dejé afuera y solamente guardé un poco para suavizar el toque unos metros antes de los números (luego el inspector haría una mención sobre pasar sobre los números, claramente refiriendose a ese episodio). El aterrizaje estuvo muy bueno y el Blanik quedó cortísimo en la pista. Como un detalle de lujo decidí despejar por el oeste que es a donde tenía entendido debían ir los planeadores para no obstaculizar la calle de rodaje. "No, no! Al eje de pista!" me marcó, creo que sin darse cuenta que mi desvío hacia el costado había sido totalmente intencional, parecía que cada detalle que quería agregar para demostrar en realidad restaba en vez de sumar. Cuando el planeador se detuvo me preguntó "Por que aterrizó con flaps?!?!". Yo no podía creer la pregunta. Hasta ese momento siempre... siempre... siempre habíamos aterrizado con flaps. Yo estaba creído que era un procedimiento estándar. "Por seguridad" le contesté con lo primero que se me vino a la mente. "Seguridad de qué!?!?" retrucó. "Para bajar la velocidad de pérdida y estar más seguro, siempre aterrizamos así". Acto seguido me empezó a hablar del flap, de su función hipersustentadora, de su valioso uso como último recurso y de cómo ese recurso se pierde si yo lo utilizo de entrada. Yo me limité a decir palabras como "correcto", "es verdad" y "tiene razón" pero no podía entender como podía haber teorías tan disímiles sobre como volar una misma cosa.
Me bajé sabiendo que volaba mucho mejor de lo que había podido demostrar.
En el suelo me encontré con Omar, Sergio y Lucho que me preguntaron cómo me había ido. "Me puteó por aterrizar con flaps!" les contesté, y ellos tampoco lo podían creer. Omar me marcó que la respuesta a la pregunta debería haber sido "para tocar a menor velocidad" y no "por seguridad" a secas. La cosa cambió un poco al llegar donde estaban los que ya habían rendido y me enteré que a ellos les había pasado lo mismo.
Gus había vuelto de ayudar a Jorge con el despegue y me preguntó como me sentía. "Me hubiera gustado demostrar un poco más ahí arriba" le contesté. "No te preocupes! Esto no es un exámen con nota, o aprobás o no aprobás, y yo te ví volar desde acá, vos aprobás!".
Una vez que volaron todos fuimos a la cantina a terminar de poner en orden los papeles. El inspector y los instructores nos llamaban de a uno y nos hacían firmar un par de formularios. En uno alcancé a ver que tenía un tilde en el casillero de APROBADO y respiré.
Justo cuando estaban confeccionando las licencias provisaorias una voz gritó "Ya están los chori!!!!" y quedaron a medio hacer. En seguida todo el mundo fue al aula Riera donde esperaban las mesas para comer el asado.
Luego de la sobremesa volvimos a la cantina donde el inspector nos dedicó unas palabras y posteriormente entregó las libretas de vuelo con las licencias provisorias.
Mientras él hablaba yo solamente podía mirar esa libreta verde. Me imaginaba llenándola con horas y horas, montones de pruebas, adaptaciones, entrenamientos.
Sonó mi nombre, me acerqué a recibirla, le dí la mano y al saludar a Adolfo cambié por un abrazo "Viste que llegaste!" me dijo, luego saludé a Roberto y al lado me esperaba Gus, ese que me había tenido tanta paciencia, ese que se horrorizaba cuando le venía con alguna pregunta loca, ese que me había metido una maniobra loca en la cabeza para que me concentrara en volar bien antes que en volar solo. En el abrazo tuve ganas de agradecerle la confianza que había tenido en mí inclusive en los peores momentos que hasta a mí me faltaba, pero no le dije nada, me había amenazado con hacerme quebrar adelante de todos y no le quería dar el gusto de quebrarme yo solo jaja! Pero me quedó atragantado y se lo dije más tarde.
Se había cumplido mi sueño. Finalmente era piloto!
martes, 12 de agosto de 2008
Remolques 59 y 60 el 09/08/08
"Voy a hacer un vuelito con Mariano, Richard y Facundo. Después salen Jorge y vos solos" arrancó Gustavo.
"Cómo? No hacemos el primero con vos?" le contesté
"Para qué? El fin de semana que viene vas a ser piloto, me parece que podés salir de una tranquilamente" agregó con esa cara de poker que suele poner cuando sabe que te está diciendo algo inesperado.
Ahí me cayó la ficha. Era el último vuelo solo que iba a hacer con el Blanik por largo tiempo. Unas 50hs más o menos. Ya que ese es el mínimo de horas requerido para volar los biplaza una vez que sos piloto.
Cuando llegué los chicos estaban casi terminando de preparar el planeador así que me dediqué a lustrar la cabina con Blem, que era lo único que faltaba. George había aprovechado mi llegada tarde para hacerme creer que justo antes de llegar Gus les había comunicado que el exámen se adelantaba para el día siguiente, así que recién terminaba de bajarme los compañeros de la garganta. Cuando estuvo listo enganchamos y llevamos a la cabecera.
El fixture se siguió tal cual y en su momento me llegó el turno de volar. Me subí al LV-ENT con cariño y un poco de nostalgia. Recordé las primeras veces cuando la sensibilidad de los comandos me haciá renegar en medio de frustraciones por no poder llevarlo correctamente. Cuando el remolque comenzó su carrera y estuve volando casi instantaneamente, disfruté esa misma sensibilidad de los comandos que me permitía llevarlo cómodo casi sin esfuerzo.
Miraba constantemente a mi alrededor, recordando también cuando mi vista quedaba atrapada en una especie de túnel estrecho prestando atención solamente a una cosa a la vez. Bah! que digo una! a media cosa a la vez! jajaja!
Alcanzamos los 500mts. pasando Giles y corté para iniciar un viraje por izquierda. "Por acá baja, por acá también, por acá baja mucho, vamos para el otro lado, por acá cae menos, por acá no cae, por acá sube medio metro, por acá baja un poco nuevamente". Yendo y viniendo me gasté los metros y a medida que me acercaba a los 200mts me acercaba al punto de inicial por seguridad. A la altura indicada me incorporé y aterricé.
La despedida había tenido gusto a poco y mientras estábamos ayudando a los demás, con Jorge tuvimos una idea. "Y si aterrizamos por la Coca?"
En pocos minutos estaba todo organizado. Gus sería el juez del certámen. El punto óptimo de aterrizaje sería la baldoza/laja que delimita la pista justo a la altura de donde estaban los autos. El Blanik debería quedar en la línea de la baldoza y la puntera de ala lo más cerca de la misma siempre que el tránsito y, más importante, la seguridad lo permitieran.
Había tres o cuatro planeadores en la caja para salir así que nos dispusimos con los chicos a engancharlos y asistirlos para que despegaran rápido y pudiéramos dedicarnos a lo nuestro pero mientras más planeadores sacábamos, más planeadores venían. Finalmente aprendimos la lección: "si vas a salir, poné tu planeador en la caja porque si no te podés llegar a quedar todo el día esperando". Ubicamos al Blanik y un rato más tarde estaba despegando.
El remolcador enfiló para el lado de Giles. Vi unos dos planeadores virando más allá, en ese "territorio prohibido" que está pasando el pueblo. Cuando alcancé los 500mts. no corté de inmediato, intenté quedarme unos segundos más en el remolque para ver si llegaba cerca de los planeadores pero cuando el altímetro llegó a los 600mts todavía los veía algo lejos así que corté (clareando el área antes) e inicié el clásico viraje por izquierda. Empecé a probar el aire aquí y allá, el vario bajaba, luego bajaba menos, luego volvía a bajar hasta subío y tocó +1mt/s. Intenté virar pero la mitad del viraje me marcaba ascenso y la otra mitad me marcaba descenso. Quise centrar un poco mejor y ahí la terminé de perder. Me fuí arriba de un campo arado a ver si tiraba y nada, seguí buscando pero lentamente fui perdiendo altura. Un poco abajo de los 400mts. vi al ET de Fernando virando al ESTE de la ruta 7. No estaba muy lejos y por un segundo pensé mandarme a la misma térmica. Puse rumbo hacia allí y a medida que me acercaba y lo veía virar me empezaron a agarrar dudas. Estábamos casi a la misma altura, es un bicho enorme (25mts.)... "mirá si me lo llevo puesto?", "mirá si le cago el ascenso?". Hice un viraje de 180° y empecé a buscar alguna otra cosa que me subiera.... no encontré nada y me fuí acercando al punto de incial. A los 200mts. me incorporé a circuito. "Un buen aterrizaje comienza con una buena aproximación, no te pegues!" me dije a mi mismo. Elegí una casita como referencia y me mantuve en ese rumbo para que no me engañe la disposición de la pista. Viré a básica y al nivelar me pareció que estaba todavía alto así que abrí la básica para perder algo más de altura. Viré a final y saqué todos los frenos, cuando estuve cómodo entré un poco los frenos para ajustar la senda de planeo y apenas toqué los guardé compleatamente y encaré hacia la baldoza, llevándolo con pedales al tiempo que intentaba mantener las alas niveladas. Unos metros antes de llegar se me cayó el ala derecha lo me hizo pivotear en ese punto pero con tanta suerte que el tren principal quedó justo en el punto de óptimo.
Me bajé con sonrisa triunfante y George no paraba de decir "listo! me voy a mi casa, listo!" hasta que se le acercó Gus y le dijo "era el tren principal en la línea de la baldoza y la puntera lo más cerca posible, todavía tenés 7mts y medio!" animándolo a salir.
Volvimos a poner el Blanik en la caja y yo aproveché la espera que había para ir a procurarme algo de comer ya que eran como las 15hs y todavía no había probado bocado.
Fui con Sole, compartimos un sandwich de milanesa y para cuando volvimos a la cabecera ya estaba por salir Jorgito en su vuelo. Lo ayudamos y despegó.
Mientras esperábamos que baje le conté a Gus el episodio con el ET y como dejé pasar la térmica. Primero me miró con una cara que parecía decir "te desheredo!" y después me instó a animarme para la próxima vez: "No pasa nada, al principio vos lo ves a la misma altura pero el está subiendo y vos vas perder algo de altura mientras vas hacia ahí, así que para cuando llegues a la térmica lo vas a tener arriba y vas a poder entrar sin problemas".
Para ese momento, el viento que había estado soplando todo el día del sector noreste había traído las térmicas justito sobre la vertical del club. Ahí estaban el ET, y algunos formando una linda pajarera y nosotros con ubicación preferencial. Nos tiramos en el pasto a mirar para arriba y vimos como venía George desde Giles con el Blanik y se incorporaba. Estuvo largo rato en la térmica y debe haber estado muy buena la vista desde su posición con 3 o 4 planeadores virando con él.
Se mantuvo en vuelo bastante tiempo hasta que apareció Omar con un alumno y le pidió por radio que bajara. "Ok" contestó Jorge con una parsimonia que denotaba las pocas ganas de hacer caso que tenía. Sin embargo a los pocos minutos se incorporó a circuito y aterrizó. Lo dejó a escazos metros de la línea óptima y si no hubiera sido por los planeadores que estaban en el medio de la pista (con el ala interior levantada, presentando el mayor obstáculo posible a quienes aterrizaban) lo hubiera dejado cerca de la baldoza.
Aterrizó con la seguridad en mente, en lugar de la competencia, demostrando que tenía las cosas bien claras: era solamente un juego. Más aún, honró nuestro pacto de caballeros y me pagó la coca. Al fin y al cabo y sin contar la distancia a la baldoza yo lo había dejado justo en la línea jajaja!.
Así terminó el día de vuelo. Así le dije "hasta pronto" si Dios quiere al Blanik. El sábado que viene toca exámen y nuevamente si ayuda EL DE ARRIBA dejaré de ser alumno para pasar a ser de una vez por todas piloto.
De todas formas Gerardo me dijo el otro día, y creo que con mucha razón, que uno sigue siendo alumno hasta los 90 años :-)
"Cómo? No hacemos el primero con vos?" le contesté
"Para qué? El fin de semana que viene vas a ser piloto, me parece que podés salir de una tranquilamente" agregó con esa cara de poker que suele poner cuando sabe que te está diciendo algo inesperado.
Ahí me cayó la ficha. Era el último vuelo solo que iba a hacer con el Blanik por largo tiempo. Unas 50hs más o menos. Ya que ese es el mínimo de horas requerido para volar los biplaza una vez que sos piloto.
Cuando llegué los chicos estaban casi terminando de preparar el planeador así que me dediqué a lustrar la cabina con Blem, que era lo único que faltaba. George había aprovechado mi llegada tarde para hacerme creer que justo antes de llegar Gus les había comunicado que el exámen se adelantaba para el día siguiente, así que recién terminaba de bajarme los compañeros de la garganta. Cuando estuvo listo enganchamos y llevamos a la cabecera.
El fixture se siguió tal cual y en su momento me llegó el turno de volar. Me subí al LV-ENT con cariño y un poco de nostalgia. Recordé las primeras veces cuando la sensibilidad de los comandos me haciá renegar en medio de frustraciones por no poder llevarlo correctamente. Cuando el remolque comenzó su carrera y estuve volando casi instantaneamente, disfruté esa misma sensibilidad de los comandos que me permitía llevarlo cómodo casi sin esfuerzo.
Miraba constantemente a mi alrededor, recordando también cuando mi vista quedaba atrapada en una especie de túnel estrecho prestando atención solamente a una cosa a la vez. Bah! que digo una! a media cosa a la vez! jajaja!
Alcanzamos los 500mts. pasando Giles y corté para iniciar un viraje por izquierda. "Por acá baja, por acá también, por acá baja mucho, vamos para el otro lado, por acá cae menos, por acá no cae, por acá sube medio metro, por acá baja un poco nuevamente". Yendo y viniendo me gasté los metros y a medida que me acercaba a los 200mts me acercaba al punto de inicial por seguridad. A la altura indicada me incorporé y aterricé.
La despedida había tenido gusto a poco y mientras estábamos ayudando a los demás, con Jorge tuvimos una idea. "Y si aterrizamos por la Coca?"
En pocos minutos estaba todo organizado. Gus sería el juez del certámen. El punto óptimo de aterrizaje sería la baldoza/laja que delimita la pista justo a la altura de donde estaban los autos. El Blanik debería quedar en la línea de la baldoza y la puntera de ala lo más cerca de la misma siempre que el tránsito y, más importante, la seguridad lo permitieran.
Había tres o cuatro planeadores en la caja para salir así que nos dispusimos con los chicos a engancharlos y asistirlos para que despegaran rápido y pudiéramos dedicarnos a lo nuestro pero mientras más planeadores sacábamos, más planeadores venían. Finalmente aprendimos la lección: "si vas a salir, poné tu planeador en la caja porque si no te podés llegar a quedar todo el día esperando". Ubicamos al Blanik y un rato más tarde estaba despegando.
El remolcador enfiló para el lado de Giles. Vi unos dos planeadores virando más allá, en ese "territorio prohibido" que está pasando el pueblo. Cuando alcancé los 500mts. no corté de inmediato, intenté quedarme unos segundos más en el remolque para ver si llegaba cerca de los planeadores pero cuando el altímetro llegó a los 600mts todavía los veía algo lejos así que corté (clareando el área antes) e inicié el clásico viraje por izquierda. Empecé a probar el aire aquí y allá, el vario bajaba, luego bajaba menos, luego volvía a bajar hasta subío y tocó +1mt/s. Intenté virar pero la mitad del viraje me marcaba ascenso y la otra mitad me marcaba descenso. Quise centrar un poco mejor y ahí la terminé de perder. Me fuí arriba de un campo arado a ver si tiraba y nada, seguí buscando pero lentamente fui perdiendo altura. Un poco abajo de los 400mts. vi al ET de Fernando virando al ESTE de la ruta 7. No estaba muy lejos y por un segundo pensé mandarme a la misma térmica. Puse rumbo hacia allí y a medida que me acercaba y lo veía virar me empezaron a agarrar dudas. Estábamos casi a la misma altura, es un bicho enorme (25mts.)... "mirá si me lo llevo puesto?", "mirá si le cago el ascenso?". Hice un viraje de 180° y empecé a buscar alguna otra cosa que me subiera.... no encontré nada y me fuí acercando al punto de incial. A los 200mts. me incorporé a circuito. "Un buen aterrizaje comienza con una buena aproximación, no te pegues!" me dije a mi mismo. Elegí una casita como referencia y me mantuve en ese rumbo para que no me engañe la disposición de la pista. Viré a básica y al nivelar me pareció que estaba todavía alto así que abrí la básica para perder algo más de altura. Viré a final y saqué todos los frenos, cuando estuve cómodo entré un poco los frenos para ajustar la senda de planeo y apenas toqué los guardé compleatamente y encaré hacia la baldoza, llevándolo con pedales al tiempo que intentaba mantener las alas niveladas. Unos metros antes de llegar se me cayó el ala derecha lo me hizo pivotear en ese punto pero con tanta suerte que el tren principal quedó justo en el punto de óptimo.
Me bajé con sonrisa triunfante y George no paraba de decir "listo! me voy a mi casa, listo!" hasta que se le acercó Gus y le dijo "era el tren principal en la línea de la baldoza y la puntera lo más cerca posible, todavía tenés 7mts y medio!" animándolo a salir.
Volvimos a poner el Blanik en la caja y yo aproveché la espera que había para ir a procurarme algo de comer ya que eran como las 15hs y todavía no había probado bocado.
Fui con Sole, compartimos un sandwich de milanesa y para cuando volvimos a la cabecera ya estaba por salir Jorgito en su vuelo. Lo ayudamos y despegó.
Mientras esperábamos que baje le conté a Gus el episodio con el ET y como dejé pasar la térmica. Primero me miró con una cara que parecía decir "te desheredo!" y después me instó a animarme para la próxima vez: "No pasa nada, al principio vos lo ves a la misma altura pero el está subiendo y vos vas perder algo de altura mientras vas hacia ahí, así que para cuando llegues a la térmica lo vas a tener arriba y vas a poder entrar sin problemas".
Para ese momento, el viento que había estado soplando todo el día del sector noreste había traído las térmicas justito sobre la vertical del club. Ahí estaban el ET, y algunos formando una linda pajarera y nosotros con ubicación preferencial. Nos tiramos en el pasto a mirar para arriba y vimos como venía George desde Giles con el Blanik y se incorporaba. Estuvo largo rato en la térmica y debe haber estado muy buena la vista desde su posición con 3 o 4 planeadores virando con él.
Se mantuvo en vuelo bastante tiempo hasta que apareció Omar con un alumno y le pidió por radio que bajara. "Ok" contestó Jorge con una parsimonia que denotaba las pocas ganas de hacer caso que tenía. Sin embargo a los pocos minutos se incorporó a circuito y aterrizó. Lo dejó a escazos metros de la línea óptima y si no hubiera sido por los planeadores que estaban en el medio de la pista (con el ala interior levantada, presentando el mayor obstáculo posible a quienes aterrizaban) lo hubiera dejado cerca de la baldoza.
Aterrizó con la seguridad en mente, en lugar de la competencia, demostrando que tenía las cosas bien claras: era solamente un juego. Más aún, honró nuestro pacto de caballeros y me pagó la coca. Al fin y al cabo y sin contar la distancia a la baldoza yo lo había dejado justo en la línea jajaja!.
Así terminó el día de vuelo. Así le dije "hasta pronto" si Dios quiere al Blanik. El sábado que viene toca exámen y nuevamente si ayuda EL DE ARRIBA dejaré de ser alumno para pasar a ser de una vez por todas piloto.
De todas formas Gerardo me dijo el otro día, y creo que con mucha razón, que uno sigue siendo alumno hasta los 90 años :-)
miércoles, 30 de julio de 2008
MI PRIMER CAMPEONATO
Remolque 58 el 27/07/08
No fue un Nacional, no fue un Regional... falta mucho para eso... pero fue un campeonato. Fue el Campeonato de Aterrizajes de Precisión 2008. Me dejaron participar en calidad de alumno con el planeador monoplaza al que estoy adaptado, el poderoso Ka8!!!.
La consigna era simple, dos vuelos a 250mts. cada uno de los aterriajes en una modalidad distinta. En una había una X y la idea era dejar el planeador lo más cerca del centro de la misma. En la otra había un "portaviones" de 100mts. por 20mts. con una X situada a los 80mts de comenzado, marcando el punto óptimo de aterrizaje.
Luego de mi primer vuelo mastiqué bronca a lo loco. Jorge me había mandado un SMS pero no le pude ni contestar de la calentura. Me mandaron de una al portaviones. Yo quería hacer la cruz primero ya que era más fácil y luego pasar al portaviones. Pero bueno, no pude elegír y me toco la más jodida primero. Además nadie se animaba a salir primero con el Ka8 así que también me tocó salir a mí. Resulta que salgo, corto a 250 sobre punto de inicial y abro frenos a lo loco. Hice toda la inicial con freno afuera y llegué casi a la básica con 100mts. viré a basica, nivelé y en el eje de pista me mande a final. Ahí abrí frenos de vuelta hasta que estuve cerca del piso, y en ese momento los cerré por completo y me empecé a acercar al portaviones con efecto suelo.
Cuando tenía el portaviones asegurado me mandé la GRAN CAGADA que me hizo putearme por el resto del día. Quise tocar bien al principio para rodar y quedar sobre la marca de óptimo. Entonces cuando estaba casi por ingresar saqué un poco los frenos, no se si rompí el efecto suelo o que, solamente se que caí algunos centímetros más de lo que esperaba, enseguida guardé pero ya era tarde y toqué muy suavemente a no más de 3 metros del inicio del portaviones. Seguí sin apoyar el patín recorriendo todo el portaviones para dejarlo a unos 3 metros de la marca óptima. MORALEJA: cuando tenía el portaviones asegurado me entusiasmé y por un momento pensé que podía GANAR EL CAMPEONATO...ahí la cagué! Si no hubiera tocado nada quedaba perfecto y sobre la marca. Se agrandó chacarita y terminó pagando la lección de experiencia con una gran dosis de calentura.
Para el segundo vuelo tuve que esperar bastante ya que muchos pilotos luego de ver la performance del poderoso Ka8 decidieron realizar sus vuelos restantes en el mismo.
También corté a 250mts y justó ahí sentí un golpecito para arriba. Por un segundo me dieron ganas de virarlo y olvidarme del mundo pero me incorporé a inicial y otra vez saqué todo el freno. A los 100mts guardé los frenos y viré a básica, llegando al eje viré a final sacando frenos y quedando bastante bien acomodado. Estiré el vuelo y traté otra vez de aprovechar el efecto suelo para llegar volando lo más cerca posible de la marca. Toqué unos metros antes y con el envión terminé quedando a 5 metros con 97 centímetros. Eso me alegró un poco.
De 24 pilotos, solamente 7 lograron meterlo en el portaviones. El podio quedó conformado de la siguiente forma:
Primer puesto: Andrés Carozzi
Segundo puesto: Omar Zwarycz
Tercer puesto: Sergio Contardi
Mejor Alumno: uno de la brigada de Roberto
Estuvo muy bueno competir, dar lo mejor de mí y ver donde están mis límites. Ahora se viene un año de trabajo duro, aunque cuando pienso en volar lo veo más como diversión que como trabajo. Como sea, quiero entrenarme para volar cada vez mejor y competir el año que viene en el Campeonato de Aterrizajes de Precisión 2009.
Acá va un video de mi segundo aterrizaje:
No fue un Nacional, no fue un Regional... falta mucho para eso... pero fue un campeonato. Fue el Campeonato de Aterrizajes de Precisión 2008. Me dejaron participar en calidad de alumno con el planeador monoplaza al que estoy adaptado, el poderoso Ka8!!!.
La consigna era simple, dos vuelos a 250mts. cada uno de los aterriajes en una modalidad distinta. En una había una X y la idea era dejar el planeador lo más cerca del centro de la misma. En la otra había un "portaviones" de 100mts. por 20mts. con una X situada a los 80mts de comenzado, marcando el punto óptimo de aterrizaje.
Luego de mi primer vuelo mastiqué bronca a lo loco. Jorge me había mandado un SMS pero no le pude ni contestar de la calentura. Me mandaron de una al portaviones. Yo quería hacer la cruz primero ya que era más fácil y luego pasar al portaviones. Pero bueno, no pude elegír y me toco la más jodida primero. Además nadie se animaba a salir primero con el Ka8 así que también me tocó salir a mí. Resulta que salgo, corto a 250 sobre punto de inicial y abro frenos a lo loco. Hice toda la inicial con freno afuera y llegué casi a la básica con 100mts. viré a basica, nivelé y en el eje de pista me mande a final. Ahí abrí frenos de vuelta hasta que estuve cerca del piso, y en ese momento los cerré por completo y me empecé a acercar al portaviones con efecto suelo.
Cuando tenía el portaviones asegurado me mandé la GRAN CAGADA que me hizo putearme por el resto del día. Quise tocar bien al principio para rodar y quedar sobre la marca de óptimo. Entonces cuando estaba casi por ingresar saqué un poco los frenos, no se si rompí el efecto suelo o que, solamente se que caí algunos centímetros más de lo que esperaba, enseguida guardé pero ya era tarde y toqué muy suavemente a no más de 3 metros del inicio del portaviones. Seguí sin apoyar el patín recorriendo todo el portaviones para dejarlo a unos 3 metros de la marca óptima. MORALEJA: cuando tenía el portaviones asegurado me entusiasmé y por un momento pensé que podía GANAR EL CAMPEONATO...ahí la cagué! Si no hubiera tocado nada quedaba perfecto y sobre la marca. Se agrandó chacarita y terminó pagando la lección de experiencia con una gran dosis de calentura.
Para el segundo vuelo tuve que esperar bastante ya que muchos pilotos luego de ver la performance del poderoso Ka8 decidieron realizar sus vuelos restantes en el mismo.
También corté a 250mts y justó ahí sentí un golpecito para arriba. Por un segundo me dieron ganas de virarlo y olvidarme del mundo pero me incorporé a inicial y otra vez saqué todo el freno. A los 100mts guardé los frenos y viré a básica, llegando al eje viré a final sacando frenos y quedando bastante bien acomodado. Estiré el vuelo y traté otra vez de aprovechar el efecto suelo para llegar volando lo más cerca posible de la marca. Toqué unos metros antes y con el envión terminé quedando a 5 metros con 97 centímetros. Eso me alegró un poco.
De 24 pilotos, solamente 7 lograron meterlo en el portaviones. El podio quedó conformado de la siguiente forma:
Primer puesto: Andrés Carozzi
Segundo puesto: Omar Zwarycz
Tercer puesto: Sergio Contardi
Mejor Alumno: uno de la brigada de Roberto
Estuvo muy bueno competir, dar lo mejor de mí y ver donde están mis límites. Ahora se viene un año de trabajo duro, aunque cuando pienso en volar lo veo más como diversión que como trabajo. Como sea, quiero entrenarme para volar cada vez mejor y competir el año que viene en el Campeonato de Aterrizajes de Precisión 2009.
Acá va un video de mi segundo aterrizaje:
lunes, 28 de julio de 2008
Aprendiendo el Ocho Flojo (parte 2)
Remolques 56 y 57 el 26/07/08
La consigna y el objetivo eran claros. Iríamos a 1000mts para practicar el Ocho Flojo hasta que saliera.
Llegué al club a las 9:20am. Cantina directo, unos breves minutos de charla y nos fuimos al hangar para preparar el Blanik. Si el día prometía volveríamos por el Ka8.
Ya en pista los chicos hicieron su vuelos. Yo esperé un poco a que la cabecera se despejara para hacer el mío. Alrededor del mediodía llegó el momento.
Me subí al planeador con Gus y practicamos varias veces la maniobra en tierra haciendo la "mímica" con los comandos. Ya antes de salir en el vuelo previo al mío me había dicho que fuera imaginándome la maniobra una y otra vez. La habremos practicado "de mentirita" unas 4 o 5 veces. Luego enganchamos y fuimos a 1000mts. No pudimos practicar la caja (posiciones extremas que pueden ser adoptadas en un remolque) porque la soga era muy corta. "Creo que no hay 1000 de techo, eh!" me dijo Gus apenas nos elevamos del piso. Dicho y hecho, cuando estábamos a 800mts ya habíamos alcanzado la base de los cumulitos. Seguimos subiendo y los dejamos abajo. COMO ME GUSTA VER ESOS COPOS DE ALGODON!!! Cuando alcanzamos la altura deseada corté y enseguida busqué una referencia longitudinal para utilizar de eje. Me hubiera gustado utilizar la pista pero el avión se fue para ese lado así que tuve que buscar otra, elegí un camino y empecé.
El plan era el que habíamos ensayado: pico para 160km/h llamo y comienzo un viraje por izquierda mientras sigo llamando para alcanzar el punto máximo a 80km/h luego del viraje de 180° nivelo, espero que llegue a 160km/h y hago la otra pata exactamente igual pero a la derecha.
Fueron en total cuatro medias vueltas.
1) Mía. Lo piqué poco, entonces tardó mucho en tomar los 160km/h y perdí bastante altura en el proceso. A la salida se embaló bastante y tocó los 200km/h. Gus no tocó nada, me dejó mandarme la cagada solito.
2) De Gus. Yo había salido a 200km/h del viraje así que lo frené hasta 160km/h y ahí lo agarró él. Llamó, viraje por derecha bastante más escarpadito que el mío, 80km/h en el punto más alto y salida del viraje.
3) Juntos. "Seguime!" gritó cuando el Blanik había alcanzado 160km/h nuevamente y la tercer media vuelta la hicimos los dos por izquierda.
4) Mía. Lo agarré a 160km/h y llamé para luego iniciar un viraje por derecha a medida que lo seguía llamando. Al llegar a la cima el velocímetro marcaba 80km/h y era hora de encarar hacia abajo pero esta vez no lo dejé caer como las otras veces un poco descontrolado sino que, tomando conciencia que seguía volando, lo fui apoyando yo mismo y le fuí dejando embalar de a poco. "Esa me gustó!" festejó Gus desde atrás.
Teníamos 450mts y yo tenía ganas de seguir pero el instructor se puso serio y dijo que ya no se podía jugar más. Empecé a dar vueltas erráticamente para ir perdiendo altura hasta que llegara el momento de entrar a circuito hasta que cerca de la cabecera norte el vario se quedó en cero. Empecé a virarlo y Gus me aconsejó que abriera el viraje un poco hacia el este para aprovecharlo mejor. Hice así y el vario subió a +0.5m/s. Estuvimos un rato virando ahí, abriendo y cerrando los virajes para ver cómo podíamos subir algo, pero luego de ese breve pero intenso momento de lucha, la tímida termiquita así como había venido se fué.
A los 300mts le dije a Gus "Tengo ganas de hacer un circuito a 200mts como dice el manual de Riera!". Hice un par de virajes más y cuando llegué a esa altura me mandé. Yo quería dejarlo corto como una especie de práctica para el Campeonato de Aterrizajes de Precisión que sería al día siguiente pero en el último viraje se me embaló un poco el Blanik y esa velocidad, si bien no me trajo problemas a la hora de hacer un toque suave, me hizo ir muy largo porque como también dice Riera en su manual 10km/h de exceso alargan la carrera en más de 100mts.
Ese fue mi único vuelo del día, después el resto fue almuerzo con los muchachos y pasarla bien pero en tierra.
La consigna y el objetivo eran claros. Iríamos a 1000mts para practicar el Ocho Flojo hasta que saliera.
Llegué al club a las 9:20am. Cantina directo, unos breves minutos de charla y nos fuimos al hangar para preparar el Blanik. Si el día prometía volveríamos por el Ka8.
Ya en pista los chicos hicieron su vuelos. Yo esperé un poco a que la cabecera se despejara para hacer el mío. Alrededor del mediodía llegó el momento.
Me subí al planeador con Gus y practicamos varias veces la maniobra en tierra haciendo la "mímica" con los comandos. Ya antes de salir en el vuelo previo al mío me había dicho que fuera imaginándome la maniobra una y otra vez. La habremos practicado "de mentirita" unas 4 o 5 veces. Luego enganchamos y fuimos a 1000mts. No pudimos practicar la caja (posiciones extremas que pueden ser adoptadas en un remolque) porque la soga era muy corta. "Creo que no hay 1000 de techo, eh!" me dijo Gus apenas nos elevamos del piso. Dicho y hecho, cuando estábamos a 800mts ya habíamos alcanzado la base de los cumulitos. Seguimos subiendo y los dejamos abajo. COMO ME GUSTA VER ESOS COPOS DE ALGODON!!! Cuando alcanzamos la altura deseada corté y enseguida busqué una referencia longitudinal para utilizar de eje. Me hubiera gustado utilizar la pista pero el avión se fue para ese lado así que tuve que buscar otra, elegí un camino y empecé.
El plan era el que habíamos ensayado: pico para 160km/h llamo y comienzo un viraje por izquierda mientras sigo llamando para alcanzar el punto máximo a 80km/h luego del viraje de 180° nivelo, espero que llegue a 160km/h y hago la otra pata exactamente igual pero a la derecha.
Fueron en total cuatro medias vueltas.
1) Mía. Lo piqué poco, entonces tardó mucho en tomar los 160km/h y perdí bastante altura en el proceso. A la salida se embaló bastante y tocó los 200km/h. Gus no tocó nada, me dejó mandarme la cagada solito.
2) De Gus. Yo había salido a 200km/h del viraje así que lo frené hasta 160km/h y ahí lo agarró él. Llamó, viraje por derecha bastante más escarpadito que el mío, 80km/h en el punto más alto y salida del viraje.
3) Juntos. "Seguime!" gritó cuando el Blanik había alcanzado 160km/h nuevamente y la tercer media vuelta la hicimos los dos por izquierda.
4) Mía. Lo agarré a 160km/h y llamé para luego iniciar un viraje por derecha a medida que lo seguía llamando. Al llegar a la cima el velocímetro marcaba 80km/h y era hora de encarar hacia abajo pero esta vez no lo dejé caer como las otras veces un poco descontrolado sino que, tomando conciencia que seguía volando, lo fui apoyando yo mismo y le fuí dejando embalar de a poco. "Esa me gustó!" festejó Gus desde atrás.
Teníamos 450mts y yo tenía ganas de seguir pero el instructor se puso serio y dijo que ya no se podía jugar más. Empecé a dar vueltas erráticamente para ir perdiendo altura hasta que llegara el momento de entrar a circuito hasta que cerca de la cabecera norte el vario se quedó en cero. Empecé a virarlo y Gus me aconsejó que abriera el viraje un poco hacia el este para aprovecharlo mejor. Hice así y el vario subió a +0.5m/s. Estuvimos un rato virando ahí, abriendo y cerrando los virajes para ver cómo podíamos subir algo, pero luego de ese breve pero intenso momento de lucha, la tímida termiquita así como había venido se fué.
A los 300mts le dije a Gus "Tengo ganas de hacer un circuito a 200mts como dice el manual de Riera!". Hice un par de virajes más y cuando llegué a esa altura me mandé. Yo quería dejarlo corto como una especie de práctica para el Campeonato de Aterrizajes de Precisión que sería al día siguiente pero en el último viraje se me embaló un poco el Blanik y esa velocidad, si bien no me trajo problemas a la hora de hacer un toque suave, me hizo ir muy largo porque como también dice Riera en su manual 10km/h de exceso alargan la carrera en más de 100mts.
Ese fue mi único vuelo del día, después el resto fue almuerzo con los muchachos y pasarla bien pero en tierra.
martes, 22 de julio de 2008
Aprendiendo el Ocho Flojo
Remolques 54 y 55 el 19/07/08
Llegué al club a eso de las 9:20hs. Cafecito rápido y al hangar! Limpiamos el Blanik, como siempre, y lo llevamos a cabecera dejando el Ka8 durmiendo un rato más. Si el día prometía lo iríamos a buscar.
Me tocaba volar primero.
"Vos ya estás, hay algo que quieras aprender?" me preguntó Gus.
"El ocho flojo!" contesté sin dudar. Había sido mi "plumita de Dumbo". Antes de volar solo me había pasado horas leyendo y releyendo las indicaciones del manual para poder sacarla. Creo que hasta le llegué a tomar cariño a la maniobra.
"Bueno, el primero va a ser mío y después lo intentas vos".
Despegamos, el remolque fue por demás tranquilo, ayudó muchísimo el aire calmo de esa hora.
Tratamos de afanarle unos metritos al remolque pero el remolcador, quien tenía la indicación de dejarnos con 500mts sobre la vertical, nos hizo la seña de cortar cuando alcanzamos la altura... y en eso él tiene el ancho de espada así que le hicimos caso.
Viraje por izquierda, Gus tomó el control y lo picó para llegar a 160km/h. Llamada de 45° y enseguida comenzó un viraje por izquierda a medida que lo seguía llamando. Cuando estaba perpendicular al rumbo inicial el ruido del aire desapareció. "Pérdida?" pregunté "No, no! Mirá tu velocímetro!". Estaba un poco menos de 80kmt/h. El Blanik cayó hacia la izquierda y comenzó a tomar velocidad nuevamente. Me dió el mando y yo instintivamente nivelé adoptando una actitud de 80km/h, recién ahí lo piqué para tomar 160km/h. Llamé 45° y puse el comando neutral para subir recto tal cual lo indica el manual. Comencé un viraje por derecha mientras lo llamaba, arriba me quede con poca velocidad (no llegué a ver que tan poca) y caí en el rumbo opuesto. "Perdiste tiempo cuando te lo dí y ahora estamos con poca altura, vamos para inicial! Pero estuvo bueno, no fue tan distinto del mío".
Siguieron los vuelos de los chicos y cuando la ronda dió su vuelta estaba ante una disyuntiva. El día estaba medio pobre como para ir a buscar el Ka8 así que las alternativas eran volar solo el Blanik o hacer otro vuelo doble comando. "Quiero seguir practicando!" le dije a Gus luego de pensarlo por uno o dos segundos. También tenía ganas de volar solo el Blanik porque despues de la licencia voy a tener que esperar unas 50hs para volver a volarlo, pero las ganas de sacar la maniobra podían más en ese momento.
Despegamos nuevamente y cortamos a los 500mts sobre la vertical. Este fue mío desde el comienzo. Pique para 160km/h, naríz arriba y comienzo viraje por izquierda. La caída hacia el costado vino un poco antes de lo esperado y en eso Gus me dijo de atras "Lo vas a pasar de VNE! Dámelo!". La velocidad estaba ligeramente arriba de 200km/h. "Si la VNE es 272!" proteste. "Donde empieza tu arco amarillo? arriba de ahí solamente podés usar un tercio del comando y no vas a llegar!" dijo mientras me mostraba realizaba la otra pata del ocho.
Despues agregó "Lo llamaste antes de que llegara a los 160km/h, al tener poca velocidad se te cayó antes y tomó mucha velocidad en la picada, esta es una maniobra muy fina y tenés que respetar fuertemente las velocidades en cada punto para que salga. Igual no te preocupes, cuando estaba en Chile me tomó varios vuelos dominarla, ya te va a salir".
Voló el resto de la brigada y al mediodía cortamos para sumarnos al asado de Axel por su vuelo solo, al que concurrió mucha gente del ambiente aeronáutico que no pertenecía al club. El estacionamiento de aviones se pobló y el tráfico aereo de ese día era mayor al que recordara de algún otro día.
Luego de la digestión y de merodear un rato por el club Richard fue con Gus hacia la cabecera para hacer un vuelo más, Jorge acompaño llevando el Ka8 y yo me acerqué con intenciones de dar una mano y mirar. Sin embargo cuando Jorge bajó y ví el Ka8 libre no pude resistirlo, sabía que no había nada arriba porque Jorge me lo acababa de decir pero hacía un tiempo que no volaba solo y además, de última, me servía como entrenamiento para el campeonato de aterrizajes de precisión. Iba a pedir de hacer dos remolques a 250mts pero cuando estaba por salir vi un PW-5 muy pero muy alto y una ilusa esperanza me hizo callar para salir en un remolque a 500mts. En el remolque me encontré varios golpecitos pero eran muy chicos, todavía no se cuales son aprovechables y cuales no pero me parecía que esos eran de los que no. Cuando corté encontré un "casi 0" y me quedé unos segundos en él hasta que decidí ir a buscar algo que me subiera y el variómetro pasó a acusar -2mt/s manteniéndose así por casi todo el resto del vuelo. Bueno, al menos practicaría mi aterrizaje!. Me quedé virando sobre el punto de inicial hasta tener 250mts. y cuando llegúe a la altura deseada me incorporé a circuito anunciándome. Intenté no pegarme a la pista durante la incial, viraje a básica y viraje a final. Elegí un punto para ponerlo. A medida que me iba acercando el punto me quedaba menos cómodo y en un esfuerzo inconciente por meterlo allí fui ganando velocidad (obviamente debo haber bajado la naríz). El resultado fue un aterrizaje sin rebotes ni nada pero lejos de donde yo quería y con gran velocidad remanente, lo que me hizo quedar más lejos todavía. Si esto hubiera sido el campeonato me hubieran dado "la pena máxima" como le gusta decir a Javi. Fue el primer aterrizaje que no me gustó con el Ka8 y sucedió justo cuando quería empujar mi límite. Bueno, creo que eso quiere decir que vamos por buen camino. :-)
Llegué al club a eso de las 9:20hs. Cafecito rápido y al hangar! Limpiamos el Blanik, como siempre, y lo llevamos a cabecera dejando el Ka8 durmiendo un rato más. Si el día prometía lo iríamos a buscar.
Me tocaba volar primero.
"Vos ya estás, hay algo que quieras aprender?" me preguntó Gus.
"El ocho flojo!" contesté sin dudar. Había sido mi "plumita de Dumbo". Antes de volar solo me había pasado horas leyendo y releyendo las indicaciones del manual para poder sacarla. Creo que hasta le llegué a tomar cariño a la maniobra.
"Bueno, el primero va a ser mío y después lo intentas vos".
Despegamos, el remolque fue por demás tranquilo, ayudó muchísimo el aire calmo de esa hora.
Tratamos de afanarle unos metritos al remolque pero el remolcador, quien tenía la indicación de dejarnos con 500mts sobre la vertical, nos hizo la seña de cortar cuando alcanzamos la altura... y en eso él tiene el ancho de espada así que le hicimos caso.
Viraje por izquierda, Gus tomó el control y lo picó para llegar a 160km/h. Llamada de 45° y enseguida comenzó un viraje por izquierda a medida que lo seguía llamando. Cuando estaba perpendicular al rumbo inicial el ruido del aire desapareció. "Pérdida?" pregunté "No, no! Mirá tu velocímetro!". Estaba un poco menos de 80kmt/h. El Blanik cayó hacia la izquierda y comenzó a tomar velocidad nuevamente. Me dió el mando y yo instintivamente nivelé adoptando una actitud de 80km/h, recién ahí lo piqué para tomar 160km/h. Llamé 45° y puse el comando neutral para subir recto tal cual lo indica el manual. Comencé un viraje por derecha mientras lo llamaba, arriba me quede con poca velocidad (no llegué a ver que tan poca) y caí en el rumbo opuesto. "Perdiste tiempo cuando te lo dí y ahora estamos con poca altura, vamos para inicial! Pero estuvo bueno, no fue tan distinto del mío".
Siguieron los vuelos de los chicos y cuando la ronda dió su vuelta estaba ante una disyuntiva. El día estaba medio pobre como para ir a buscar el Ka8 así que las alternativas eran volar solo el Blanik o hacer otro vuelo doble comando. "Quiero seguir practicando!" le dije a Gus luego de pensarlo por uno o dos segundos. También tenía ganas de volar solo el Blanik porque despues de la licencia voy a tener que esperar unas 50hs para volver a volarlo, pero las ganas de sacar la maniobra podían más en ese momento.
Despegamos nuevamente y cortamos a los 500mts sobre la vertical. Este fue mío desde el comienzo. Pique para 160km/h, naríz arriba y comienzo viraje por izquierda. La caída hacia el costado vino un poco antes de lo esperado y en eso Gus me dijo de atras "Lo vas a pasar de VNE! Dámelo!". La velocidad estaba ligeramente arriba de 200km/h. "Si la VNE es 272!" proteste. "Donde empieza tu arco amarillo? arriba de ahí solamente podés usar un tercio del comando y no vas a llegar!" dijo mientras me mostraba realizaba la otra pata del ocho.
Despues agregó "Lo llamaste antes de que llegara a los 160km/h, al tener poca velocidad se te cayó antes y tomó mucha velocidad en la picada, esta es una maniobra muy fina y tenés que respetar fuertemente las velocidades en cada punto para que salga. Igual no te preocupes, cuando estaba en Chile me tomó varios vuelos dominarla, ya te va a salir".
Voló el resto de la brigada y al mediodía cortamos para sumarnos al asado de Axel por su vuelo solo, al que concurrió mucha gente del ambiente aeronáutico que no pertenecía al club. El estacionamiento de aviones se pobló y el tráfico aereo de ese día era mayor al que recordara de algún otro día.
Luego de la digestión y de merodear un rato por el club Richard fue con Gus hacia la cabecera para hacer un vuelo más, Jorge acompaño llevando el Ka8 y yo me acerqué con intenciones de dar una mano y mirar. Sin embargo cuando Jorge bajó y ví el Ka8 libre no pude resistirlo, sabía que no había nada arriba porque Jorge me lo acababa de decir pero hacía un tiempo que no volaba solo y además, de última, me servía como entrenamiento para el campeonato de aterrizajes de precisión. Iba a pedir de hacer dos remolques a 250mts pero cuando estaba por salir vi un PW-5 muy pero muy alto y una ilusa esperanza me hizo callar para salir en un remolque a 500mts. En el remolque me encontré varios golpecitos pero eran muy chicos, todavía no se cuales son aprovechables y cuales no pero me parecía que esos eran de los que no. Cuando corté encontré un "casi 0" y me quedé unos segundos en él hasta que decidí ir a buscar algo que me subiera y el variómetro pasó a acusar -2mt/s manteniéndose así por casi todo el resto del vuelo. Bueno, al menos practicaría mi aterrizaje!. Me quedé virando sobre el punto de inicial hasta tener 250mts. y cuando llegúe a la altura deseada me incorporé a circuito anunciándome. Intenté no pegarme a la pista durante la incial, viraje a básica y viraje a final. Elegí un punto para ponerlo. A medida que me iba acercando el punto me quedaba menos cómodo y en un esfuerzo inconciente por meterlo allí fui ganando velocidad (obviamente debo haber bajado la naríz). El resultado fue un aterrizaje sin rebotes ni nada pero lejos de donde yo quería y con gran velocidad remanente, lo que me hizo quedar más lejos todavía. Si esto hubiera sido el campeonato me hubieran dado "la pena máxima" como le gusta decir a Javi. Fue el primer aterrizaje que no me gustó con el Ka8 y sucedió justo cuando quería empujar mi límite. Bueno, creo que eso quiere decir que vamos por buen camino. :-)
Etiquetas:
acrobacia,
blanik,
Gustavo,
ka8,
ocho flojo
lunes, 21 de julio de 2008
MI PRIMER LOOPING
Remolques 52 y 53 el día 12/07/08 (hay medio remolque colgado por ahí pero a partir de ahora redondeo porque si no es mucho lío).
Hacía como un mes que no volaba con Gus, me dió gusto volver a compartir el Blanik con él. "Estate muy atento, hoy no vamos a hacer nada raro a propósito pero si algo se presenta tenés que tener cuidado con el viento" me indicó, ya que estaba soplando un poco fuerte del este. "Que pedal vas a aplicar?" preguntó "El contrario al viento" contesté mientras aplicaba el izquierdo. "Bien".
Salimos en el primer vuelo y estaba bastante movido. "Teniendo en cuenta el día estás remolcando bastante bien!" me dijo, unos segundos más tarde una ráfaga me desacomodó un poco y entre risas acotó "y me parece que no tengo que decir nada porque hablo y la arruino!". "Eh! Che! se me desacomodó un poquito nomás!" protesté entre risas.
El remolcador enfiló contra el viento (creo que se dice barlovento) mientras subía los metros finales. Cuando estuvimos a 500mts. corté y viré por izquierda. No subíamos pero bajábamos poco. Me cansé de virar a la izquierda y cambié por un viraje a la derecha. "Rara tu decisión, cambiaste un casi 0 por un -2" me dijo al tiempo que me indicaba nivelar el Blanik para ver si podíamos encontrar otra cosa. "Eh! pero no subíamos nada!" le contesté intentando justificarme. "Ah! Bueno" acotó entre risas "no sabía que vos menos de 2 metros no virabas!" y ahí nos empezamos a reír los dos. La altura se acabó rápido y me quedé virando sobre la cabecera 16 para que el viento me fuera llevando hacia el punto de inicial de 34. Cuando estaba a la altura y ubicación deseadas me incorporé a circuito anunciando la maniobra y aterricé.
Debido al fuerte viento y la turbulencia se suspendió la actividad luego de hacer un vuelo cada uno.
Yo tenía unas ganas de volar que me moría!!!
Gus y el resto de los chicos se fueron pero yo me quedé en el club. Me encontré con Lucas, fui a ver a Horacio y Daniela que estaban pintando la casita y nos quedamos tomando unos mates.
A eso de las 17hs nos fuimos para la cabecera porque a media tarde había comenzado nuevamente la actividad. Estaba Omar haciendo algunas readaptaciones. Me agarraron ganas de hacer otro vuelo, en lo posible "divertido". Cuando estaba haciendo la última readaptación, escuché que no iba a haber más vuelos y le pedí a Hector si le preguntaba por radio sobre la posibilidad de hacer uno más. Ante la respuesta afirmativa me preparé!. El remolcador estaba yendo al hangar así que hubo que hacerle señas que aún quedaba uno más, el último vuelo de la tarde.
Cuando aterrizaron, fui a buscar al Blanik para ponerlo en posición nuevamente. Lucas y Horacio me ayudaron. Me senté, hice la lista y despegamos.
"Que lindo que es volar a esta hora, nunca volé al caer la tarde!" le dije, y Omar contestó con una pequeña risa de esas que indican que el otro sabe exactamente lo que estás pensando o lo que quisite decir.
Después agregó "Si... es lindo... no hay térmicas pero está todo calmo... bue... hacete un looping que estoy aburrido!" así como quien no quiere la cosa.
"Eeeeeeeh...... no se hacer looping..." contesté.
"Ah, nunca hiciste looping!(haciéndose el distraído) Bueno, a ver ahora vamos a hacer uno, MI MAQUINA" y luego de decir eso lo picó para ganar velocidad.
La aguja pasó los 100km/h y siguió subiendo, 150km/h y subiendo, 180km/h y ahí lo llamó. El Blanik tomó una acitud de ascenso vertical y cuando empezó a dar la vuelta tiré mi cabeza hacia atrás para ver el suelo aparecer desde arriba. Ahora estábamos en picada nuevamente y quise levantar mi cabeza nuevamente pero no pude, estába como pegada al respaldo. Era la fuerza G!. En el momento de la restablecida sentí mis cachetes irse levemente hacia abajo como si estuviera haciendo una morisqueta, creo que hubiera sido muy gracioso tener un espejo en ese momento, jaja!.
En la salida del looping aprovechó la velocidad para hacer una media vuelta apenas pasada la vertical y luego otra media vuelta. "TUYO!" me dijo al dejármelo a 110km/h con 300mts. de altura y naríz arriba mientras yo estaba totalmente desorientado por las vueltas que acabábamos de dar. Empecé a volver a mis parámetros normales uno por uno. Primero nivelé, luego esperé que la velocidad bajara a 90km/h después canté "300mts, vamos para el club!" pero cuando busqué al club no lo pude encontrar. Busqué la ruta 7 y nada, busqué Giles y nada. Se me ocurrió virar a ver si encontraba alguna referencia que me resultara familiar y luego del viraje por izquierda apareció la pista. "Epa!" dije cuando la vi. La pista un poquito arriba en mi cabina y además teníamos viento de frente. Le dí velocidad hasta que me acerqué un poco y me sentí más cómodo. Llegamos a circuito con algo menos de 250mts. Me incorporé a inicial, luego básica y final. Cuando encaré la pista me dijo "Dale, ahí donde está la gente!". Lo mantuve a 90km/h para que no se embale y luego de la restablecida lo seguí llamando suavemente para intentar tocar en dos puntos. Quedé más o menos cerca del punto señalado (más más que menos, jaja). De todas formas el Blanik siempre se me va más largo que el Ka8.
A la noche fuimos a cenar a lo del viejo Pelusa y luego emprendí la vuelta.
Hacía como un mes que no volaba con Gus, me dió gusto volver a compartir el Blanik con él. "Estate muy atento, hoy no vamos a hacer nada raro a propósito pero si algo se presenta tenés que tener cuidado con el viento" me indicó, ya que estaba soplando un poco fuerte del este. "Que pedal vas a aplicar?" preguntó "El contrario al viento" contesté mientras aplicaba el izquierdo. "Bien".
Salimos en el primer vuelo y estaba bastante movido. "Teniendo en cuenta el día estás remolcando bastante bien!" me dijo, unos segundos más tarde una ráfaga me desacomodó un poco y entre risas acotó "y me parece que no tengo que decir nada porque hablo y la arruino!". "Eh! Che! se me desacomodó un poquito nomás!" protesté entre risas.
El remolcador enfiló contra el viento (creo que se dice barlovento) mientras subía los metros finales. Cuando estuvimos a 500mts. corté y viré por izquierda. No subíamos pero bajábamos poco. Me cansé de virar a la izquierda y cambié por un viraje a la derecha. "Rara tu decisión, cambiaste un casi 0 por un -2" me dijo al tiempo que me indicaba nivelar el Blanik para ver si podíamos encontrar otra cosa. "Eh! pero no subíamos nada!" le contesté intentando justificarme. "Ah! Bueno" acotó entre risas "no sabía que vos menos de 2 metros no virabas!" y ahí nos empezamos a reír los dos. La altura se acabó rápido y me quedé virando sobre la cabecera 16 para que el viento me fuera llevando hacia el punto de inicial de 34. Cuando estaba a la altura y ubicación deseadas me incorporé a circuito anunciando la maniobra y aterricé.
Debido al fuerte viento y la turbulencia se suspendió la actividad luego de hacer un vuelo cada uno.
Yo tenía unas ganas de volar que me moría!!!
Gus y el resto de los chicos se fueron pero yo me quedé en el club. Me encontré con Lucas, fui a ver a Horacio y Daniela que estaban pintando la casita y nos quedamos tomando unos mates.
A eso de las 17hs nos fuimos para la cabecera porque a media tarde había comenzado nuevamente la actividad. Estaba Omar haciendo algunas readaptaciones. Me agarraron ganas de hacer otro vuelo, en lo posible "divertido". Cuando estaba haciendo la última readaptación, escuché que no iba a haber más vuelos y le pedí a Hector si le preguntaba por radio sobre la posibilidad de hacer uno más. Ante la respuesta afirmativa me preparé!. El remolcador estaba yendo al hangar así que hubo que hacerle señas que aún quedaba uno más, el último vuelo de la tarde.
Cuando aterrizaron, fui a buscar al Blanik para ponerlo en posición nuevamente. Lucas y Horacio me ayudaron. Me senté, hice la lista y despegamos.
"Que lindo que es volar a esta hora, nunca volé al caer la tarde!" le dije, y Omar contestó con una pequeña risa de esas que indican que el otro sabe exactamente lo que estás pensando o lo que quisite decir.
Después agregó "Si... es lindo... no hay térmicas pero está todo calmo... bue... hacete un looping que estoy aburrido!" así como quien no quiere la cosa.
"Eeeeeeeh...... no se hacer looping..." contesté.
"Ah, nunca hiciste looping!(haciéndose el distraído) Bueno, a ver ahora vamos a hacer uno, MI MAQUINA" y luego de decir eso lo picó para ganar velocidad.
La aguja pasó los 100km/h y siguió subiendo, 150km/h y subiendo, 180km/h y ahí lo llamó. El Blanik tomó una acitud de ascenso vertical y cuando empezó a dar la vuelta tiré mi cabeza hacia atrás para ver el suelo aparecer desde arriba. Ahora estábamos en picada nuevamente y quise levantar mi cabeza nuevamente pero no pude, estába como pegada al respaldo. Era la fuerza G!. En el momento de la restablecida sentí mis cachetes irse levemente hacia abajo como si estuviera haciendo una morisqueta, creo que hubiera sido muy gracioso tener un espejo en ese momento, jaja!.
En la salida del looping aprovechó la velocidad para hacer una media vuelta apenas pasada la vertical y luego otra media vuelta. "TUYO!" me dijo al dejármelo a 110km/h con 300mts. de altura y naríz arriba mientras yo estaba totalmente desorientado por las vueltas que acabábamos de dar. Empecé a volver a mis parámetros normales uno por uno. Primero nivelé, luego esperé que la velocidad bajara a 90km/h después canté "300mts, vamos para el club!" pero cuando busqué al club no lo pude encontrar. Busqué la ruta 7 y nada, busqué Giles y nada. Se me ocurrió virar a ver si encontraba alguna referencia que me resultara familiar y luego del viraje por izquierda apareció la pista. "Epa!" dije cuando la vi. La pista un poquito arriba en mi cabina y además teníamos viento de frente. Le dí velocidad hasta que me acerqué un poco y me sentí más cómodo. Llegamos a circuito con algo menos de 250mts. Me incorporé a inicial, luego básica y final. Cuando encaré la pista me dijo "Dale, ahí donde está la gente!". Lo mantuve a 90km/h para que no se embale y luego de la restablecida lo seguí llamando suavemente para intentar tocar en dos puntos. Quedé más o menos cerca del punto señalado (más más que menos, jaja). De todas formas el Blanik siempre se me va más largo que el Ka8.
A la noche fuimos a cenar a lo del viejo Pelusa y luego emprendí la vuelta.
lunes, 30 de junio de 2008
Remolque 51 1/2 el 29 de Junio de 2008
Arranqué más tarde. No se iba a volar hasta que no levantara la niebla, de modo que salí de casa a las 9.30am. La pasé a buscar a Sole ya que, como era domingo y no tenía facultad, me podía acompañar al club. En el camino levantamos como la otra vez a Richard, quien esta vez estaba acompañado de su chica Evangelina.
A medida que nos acercábamos el panorama era más desalentador porque la niebla se seguía cerrando. Llegamos y nos fuimos a cantinear hasta que que aclarara. A eso del mediodía la cortina del cielo se empezó a rasgar. Ayudamos a la brigada de Roberto que estaba preparando los planeadores y acompañamos a la pista.
Nuestra brigada había volado el día anterior. Hoy no nos tocaba y por eso Gus no estaba. Me acerqué a Roberto y le pregunté si me podía hacer un lugar para volar con él antes de salir con el Ka8. Con muy buena predisposición me dijo que subiera de inmediato y eso hice.
"uy! se está cubriendo de vuelta" deslizó Roberto justo antes de despegar.
La soga se tensó, hice la señal de redondo y comenzamos la carrera detrás del avión de remolque. Los comandos estaban como más duros, más pesados. Supuse que era lógico tenerlo presente en los comandos ya que no me conocía y no sabía como despegaba. Recité el plan de emergencia y a los 200mts me agarraron ganas de sentirme un poco más libre. "Estás en los comandos? porque los siento duros" pregunté. "Sí, estoy apoyado, pará que te los dejo más libres... ahí está" me contestó. Estaba volando con Roberto! Varias veces había visto sus tirabuzones y sus looping enganchados con medias vueltas. En mi mente no dejaba de preguntarme si tendríamos la chance de hacer algo de eso.
Seguimos subiendo y cuando alcanzamos los 250mts vi algo que puedo describir sin temor a equivocarme como la postal más hermosa de mi corta vida aeronáutica. Al pinchar la capa de niebla quedamos literalmente volando sobre un "mar de algodón". Era maravilloso! Todo el piso desde abajo de nosotros y hasta donde llegaba la vista estaba cubierto por nubes blancas y esponjosas.
"No pierdas de vista el club porque si no estamos sonados!" dijo Roberto desde atrás. Al instante comencé a buscar la pista... y no pude encontrarla. El "mar de algodón" era tan lindo como peligroso. Había algunos pequeños claros de nubes que permitían ver el suelo como si uno estuviera espiando por el ojo de una cerradura. El problema es que ninguno de estos claros coincidía con la pista. "Vamos a tener que cortar!" comentó y unos segundos más tarde se escuchó el CLANK! que marcaba el inicio del vuelo liberado. "IZQUIERDA, IZQUIERDA" me marcó al ver que perdí 1 o 2 segundos antes de inciar el viraje, creo que porque estaba demasiado asombrado con la vista.
Enseguida empecé a buscar en esos claros una alternativa en caso de quedarnos bajos antes de poder encontrar el club. De repente aparecieron el 3 y el 4 que adornan la cabecera sur. "Vamos a quedarnos por acá!" dijo Roberto. Estábamos al oeste de la pista con la cabecera a nuestra izquierda, o sea justo en la inicial. "Bueno, entonces nos quedamos virando acá y cuando tengo la altura entro?" pregunté. "Mmh... ves el avión? mejor vamos para acá" me contestó. Nos cruzamos del otro lado de la pista, lejos del circuito del avión pero justo dentro de la niebla "La put..." se escuchó de atrás.
Parecía que alguien había cubierto la cabina con una sábana. Era imposible ver algo!. Me acordé de varios relatos que había leído o escuchado sobre la desorientación espacial, estaría sucediendo en ese instante? estaría virando imperceptiblemente hacia algún lado? miré mi panel de instrumentos buscando algo que me mostrara mi posición relativa al horizonte, recordé un truco que alguien me había contado alguna vez relacionado a la brujula... estaba apuntando al Norte y no se movía, pero es sabido que tiene un retardo... mientras yo buscaba que hacer llegamos a otro claro y escucho a Roberto "Ahí está el avión en final, lo ves?". Asentí y emprendimos lo que podría ser una contrabásica agarrada a mitad de camino. Los comandos seguían duros al punto que no tenía muy claro si eran míos o no. "Se te está yendo la velocidad" cantó Roberto en el último viraje, el velocímetro acusaba 120km/h, ya estábamos saliendo del viraje así que lo puse recto y nivelado y saqué los frenos, el avión estaba recien tocando y nos abrimos un poco hacia la izquierda para darle lugar.
"Hoy no se va a volar por un buen rato, vamos a la cantina" finalizó Roberto.
Así fue que enfilamos para allí, comimos un rico vacío al horno con papas y a las 14hs disfrutamos de la charla sobre meteorología preparada por Alberto donde estuvimos un rato aprendiendo sobre sondeos, meteogramas y otras formas de fijarnos si los fines de semana venideros serán volables o no.
Me quedé con las ganas de hacer un vuelo en serio con Roberto. Espero engancharlo alguna vez, y ahí sí, enroscarlo para todos lados!!! ;-)
A medida que nos acercábamos el panorama era más desalentador porque la niebla se seguía cerrando. Llegamos y nos fuimos a cantinear hasta que que aclarara. A eso del mediodía la cortina del cielo se empezó a rasgar. Ayudamos a la brigada de Roberto que estaba preparando los planeadores y acompañamos a la pista.
Nuestra brigada había volado el día anterior. Hoy no nos tocaba y por eso Gus no estaba. Me acerqué a Roberto y le pregunté si me podía hacer un lugar para volar con él antes de salir con el Ka8. Con muy buena predisposición me dijo que subiera de inmediato y eso hice.
"uy! se está cubriendo de vuelta" deslizó Roberto justo antes de despegar.
La soga se tensó, hice la señal de redondo y comenzamos la carrera detrás del avión de remolque. Los comandos estaban como más duros, más pesados. Supuse que era lógico tenerlo presente en los comandos ya que no me conocía y no sabía como despegaba. Recité el plan de emergencia y a los 200mts me agarraron ganas de sentirme un poco más libre. "Estás en los comandos? porque los siento duros" pregunté. "Sí, estoy apoyado, pará que te los dejo más libres... ahí está" me contestó. Estaba volando con Roberto! Varias veces había visto sus tirabuzones y sus looping enganchados con medias vueltas. En mi mente no dejaba de preguntarme si tendríamos la chance de hacer algo de eso.
Seguimos subiendo y cuando alcanzamos los 250mts vi algo que puedo describir sin temor a equivocarme como la postal más hermosa de mi corta vida aeronáutica. Al pinchar la capa de niebla quedamos literalmente volando sobre un "mar de algodón". Era maravilloso! Todo el piso desde abajo de nosotros y hasta donde llegaba la vista estaba cubierto por nubes blancas y esponjosas.
"No pierdas de vista el club porque si no estamos sonados!" dijo Roberto desde atrás. Al instante comencé a buscar la pista... y no pude encontrarla. El "mar de algodón" era tan lindo como peligroso. Había algunos pequeños claros de nubes que permitían ver el suelo como si uno estuviera espiando por el ojo de una cerradura. El problema es que ninguno de estos claros coincidía con la pista. "Vamos a tener que cortar!" comentó y unos segundos más tarde se escuchó el CLANK! que marcaba el inicio del vuelo liberado. "IZQUIERDA, IZQUIERDA" me marcó al ver que perdí 1 o 2 segundos antes de inciar el viraje, creo que porque estaba demasiado asombrado con la vista.
Enseguida empecé a buscar en esos claros una alternativa en caso de quedarnos bajos antes de poder encontrar el club. De repente aparecieron el 3 y el 4 que adornan la cabecera sur. "Vamos a quedarnos por acá!" dijo Roberto. Estábamos al oeste de la pista con la cabecera a nuestra izquierda, o sea justo en la inicial. "Bueno, entonces nos quedamos virando acá y cuando tengo la altura entro?" pregunté. "Mmh... ves el avión? mejor vamos para acá" me contestó. Nos cruzamos del otro lado de la pista, lejos del circuito del avión pero justo dentro de la niebla "La put..." se escuchó de atrás.
Parecía que alguien había cubierto la cabina con una sábana. Era imposible ver algo!. Me acordé de varios relatos que había leído o escuchado sobre la desorientación espacial, estaría sucediendo en ese instante? estaría virando imperceptiblemente hacia algún lado? miré mi panel de instrumentos buscando algo que me mostrara mi posición relativa al horizonte, recordé un truco que alguien me había contado alguna vez relacionado a la brujula... estaba apuntando al Norte y no se movía, pero es sabido que tiene un retardo... mientras yo buscaba que hacer llegamos a otro claro y escucho a Roberto "Ahí está el avión en final, lo ves?". Asentí y emprendimos lo que podría ser una contrabásica agarrada a mitad de camino. Los comandos seguían duros al punto que no tenía muy claro si eran míos o no. "Se te está yendo la velocidad" cantó Roberto en el último viraje, el velocímetro acusaba 120km/h, ya estábamos saliendo del viraje así que lo puse recto y nivelado y saqué los frenos, el avión estaba recien tocando y nos abrimos un poco hacia la izquierda para darle lugar.
"Hoy no se va a volar por un buen rato, vamos a la cantina" finalizó Roberto.
Así fue que enfilamos para allí, comimos un rico vacío al horno con papas y a las 14hs disfrutamos de la charla sobre meteorología preparada por Alberto donde estuvimos un rato aprendiendo sobre sondeos, meteogramas y otras formas de fijarnos si los fines de semana venideros serán volables o no.
Me quedé con las ganas de hacer un vuelo en serio con Roberto. Espero engancharlo alguna vez, y ahí sí, enroscarlo para todos lados!!! ;-)
lunes, 23 de junio de 2008
MI PRIMER CIRCUITO BAJO
Remolques 50 y 51 el 22 de Junio de 2008
Salí de casa tipo 7:45am y cuando puse un pie en la calle me pareció estar en Londres. Nunca estuve en Londres pero mi imaginación me contaba que si alguna vez llegaba a ir, se parecería mucho a lo que estaba viendo en ese momento. Una niebla espesa cubría todo y era difícil ver más alla de los 200 o 300 mts. Aposté a que todo estaría levantado para el momento que llegara a Giles y salí. Ese lugar me ha sorprendido varias veces. En una oportunidad llegué a salir con lluvia de Buenos Aires para encontrar un día radiante en el aeroclub así que trato de no guiarme por el cielo que veo en mi casa.
Fuí a buscar la autpista cerca de mi casa. Hoy Gus no venía pero igual tenía acompañante, Richard me esperaba en el puente de Derqui. Mientras estoy subiendo por la rampa pasa por delante mío un coche fúnebre. Verlo pasar así, vacío, sin cortejo, como si estuviera yendo a buscar algún cajón que lo llenara hizo que un sentimiento feo apareciera en mi estómago. Puse la radio para distraerme y los Be Gees sonando me estremecieron aún más "Ah, ah, ah, ah,staying alive, staying alive, ah, ah, ah, ah staying aliiiiiiiiiiiiiiiiiive!". Cambié inmediatamente de estación para encontrar una música un poco menos alusiva al momento. Mi estado de alerta crecía por la situación de estar manejando en condiciones de tan poca visibilidad y yo intentaba adivinar las cosas que estaban más allá de la niebla. El mejor indicador eran los carteles, si podía leer los carteles lejanos eso indicaba una visibilidad más que aceptable hasta esa distancia. Comienzo a hacer eso como un ejercicio y el primer cartel que aparece resulta ser de una campaña de seguridad vial, no se distinguía nada, solamente la parte central del aviso que decía "VIDA O MUERTE". Bueno, eran tres "señales" que habían ocurrido en menos de 1 minuto. Comencé a pensar si no sería conveniente pegar la vuelta, pero tengo por principio no dejar de hacer las cosas que quiero por "señales", considero que cuando las cosas "tienen" o "no tienen" que suceder, hay muy poco que uno pueda hacer para evitarlo. Bajé mi velocidad, ajustándola a la visibilidad, señalicé bien todas mis maniobras y abrí bien los ojos.
Richard subió en el lugar que habíamos quedado y seguimos viaje. A medida que nos acercábamos nos dábamos cuenta que íbamos a tener que esperar un rato largo para volar. La niebla ni siquiera amagaba con aflojar.
Llegamos... cantina y a esperar. Al rato apareció Omar, que nos iba a dar instrucción ese día. Entre las 11.00hs y las 12.00hs el cielo se abrió como por arte de magia y todo el mundo fue corriendo a los hangares tanto los alumnos como los pilotos, muchos de ellos con ganas de subirse a las máquinas que les fueran asignadas apenas la noche anterior. Una nueva temporada comenzaba en el Albatros!!!
Limpieza del Blanik y a cabecera. Nos estábamos preparando cuando Omar preguntó si teníamos alguna duda, algo en especial que quisiéramos ver. "A mí me gustaría probar las posiciones extremas que se pueden adoptar durante el remolque, y también tengo medio remolque colgado así que tenía ganas de practicar alguna buena emergencia... bah, pero tampoco se si sirve practicar una emergencia si te lo pido" dije. "Claro, imaginate que te digo [Dale, ahora te voy a hacer una emergencia] no se puede, lo que uno quiere ver es si la están esperando en cada remolque" me contestó, así que asumí que solamente practicaríamos lo de las posiciones extremas en remolque.
Primero salió Richard y mientras él volaba me quedé pensando que otra cosa quería practicar. Tenía que aprovechar. En su momento (al principio, durante mi curso de motor) me molestaba mucho cambiar de instructor porque me era imposible mantener una continuidad en el aprendizaje, pero ahora que ya tengo una base y me estoy empezando a sentir piloto, me está picando la curiosidad. La otra vez cuando volé con Sergio conocí y aprendí muchísimo (quizá más de lo que al día de hoy me doy cuenta) y quería aprovechar este vuelo con Omar de la misma forma. Es como que cada piloto tiene su estilo, y está bueno ir tomando algo de cada uno para formar el mío.
"Sabés? En los vuelos solo que estuve haciendo me quedo siempre alto en circuito, quizá podríamos practicar un circuito bajo..." le comenté antes de subir al Blanik. Me acordaba que eso nos había quedado pendiente en el último chequeo que me había hecho antes de volar solo. "No te hagas problema, es normal en los pilotos nuevos, por ahora preferimos que se equivoquen por más y no por menos" me contestó.
Me senté, hice la lista de chequeo, enganchamos, probamos el gancho, la soga se tensó y REDONDO!. Ni bien nos separamos de la tierra me repitió la pregunta que me había hecho las dos veces anteriores que volé con él "Si se corta acá que hacemos Damián?". "Adelante" contesté sin dudar, y seguí recitando "Adelante, adelante, adelante, acá campo adelante, campo, campo, campo, acá pista atrás, pista atrás". Esperó y unos segundos más tarde me dijo "Y acá?". Lo peor ya habá pasado, a este punto estaba seguro que no me iba a hacer ninguna emergencia, entonces le hice una explicación con todos los detalles "Acá ya tengo más altura, así que haría un 180° y me voy a buscar la pista para hacer un minitransito por izq..." CLANK!!! Me cortó.
Abajo la nariz, lanita centrada para el 180° y ahí estaba la pista. Me acordé de la última emergencia que había practicado (pista atrás) pero esta vez tenía más altura y siempre es mucho mejor aterrizar con viento de frente cuando se puede. Entré al circuito pero sin irme hasta el punto de inicial, la arboleda que rodea la cantina no me gustó nada desde tan cerca. "Te estás pegando a la pista, abríte" me dijo. "Pero es que ahí están los árboles" contesté. "No pasa nada! Están como 20m más abajo (WHAAAAT?!?!?!?! ESTE TIPO ESTA EN PEDO!!!!) mirá dámelo que te muestro hasta donde te tenés que abrir" y como no podía ser de otra manera pasamos justito por arriba de la copa de los árboles. Creo que si mis pies no hubieran estado manteniendo los pedales (ya aprendí que los comandos NO se sueltan) hubiera recogido las patas para que no me raspen las ramas. Luego del obstáculo pregunté "Mío?" y me contestó "Ja! Siempre es tuyo!" (CHAN!!!!) "Vos tenés unos huevos!" le dije, porque no entendía como se arriesgaba tanto con un alumno que no era de él.
Mi primer idea al iniciar el minitránsito había sido entrar por donde están las calles de rodaje pero al pasar los árboles y ver que todavía contaba con algo de altura me agarró el rockanroll y estiré un poco más la inicial (siempre te animás a más cuando hay un instructor atrás). "Abrite, no te pegues que vas a tener que hacer un 180° en vez de dos de 90°, ahí, abrite, abrite, bueno dale, entrá" y cuando hago el viraje por izquierda veo los postes de luz/teléfono que hasta ahora nunca me habían importado porque los pasaba mucho más alto pero esta vez me daba la impresión que los iba a tocar con la punta del ala. Terminó siendo un 180° nomás, porque al final del viraje ya estaba en el eje de pista. Mientras me alineaba y al ver que no lo había agarrado en ese último viraje (que seguramente no debe haber sido muy cómodo para él) le dije "Sos un groso, chabón!". "Shhh! Callate y volá!" me contestó. "Dale! si ya está aterrizado!" le dije, agrandado, unos instantes antes de tocar el suelo. Es que tenía el ego tan grande que no pasaba por la puerta.
Cuando el Blanik se detuvo por completo yo no podía dejar de repetir palabras como "Una masa! Espectacular" Estuvo buenísimo!". "Muy bien!" me dijo "Después si querés hacerte un vuelito en Ka8 andá a preparártelo. Tenés radio?". "Sí, pero no le llegué a dar carga completa". "Bueno, usá la mía".
Me bajé, ayudé a Richard a salir nuevamente con el Blanik y me quedé en tierra haciendo tiempo. Tenía ganas de quedarme un rato con el Ka8 y todavía no había nada en el aire. Omar me aconsejó que saliera lo antes posible porque cuando se armara el día querrían salir todos y se iba a tornar imposible.
Seguí el consejo, con ayuda de Richard y Hernan llevé el planeador a la pista y luego de calzarme el paracaídas (ya me voy acostumbrando) me instalé en el planeador.
Hice la lista, Richard me enganchó, probamos el gancho, cerré la cabina y cuando me estaban por remolcar uno de los chicos vió algo raro en el motor del Boero y lo sacaron de servicio. NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! Ahí se acercó Sergio que me estaba por correr el ala, y se sentó al lado mío para esperar, entre charla técnica y anécdotas, al Bellanca que por suerte estaba operativo! Unos minutos más tarde estaba despegando.
Corté a los 500mts. viraje por izquierda, viraje por derecha... algún que otro cerito pero en ningún momento el vario alcanzó siquiera el +1. Cuando estaba alrededor de los 300mts. me fuí al punto de inicial y en el camino me agarró una linda desendente de -3mts. Eso me dejó con la altura justa para el circuito. Lo puse a 85km/h y radié a la base. Fue el aterrizaje más corto que hice hasta ahora. Toqué justo en los números entre el 1 y el 6. Se frenó en 5 o 10mts como mucho. Igual, mi intención no era dejarlo taaaan corto, medio que se me quedó ahí. Antes trataba de dejarlo lo más corto posible, ahora quiero ver si puedo empezar a elegir un lugar y dejarlo ahí. Quien sabe? Por ahí rindo antes del 27 de julio y puedo competir en el torneo de aterrizajes de precisión! jajaja!
Salí de casa tipo 7:45am y cuando puse un pie en la calle me pareció estar en Londres. Nunca estuve en Londres pero mi imaginación me contaba que si alguna vez llegaba a ir, se parecería mucho a lo que estaba viendo en ese momento. Una niebla espesa cubría todo y era difícil ver más alla de los 200 o 300 mts. Aposté a que todo estaría levantado para el momento que llegara a Giles y salí. Ese lugar me ha sorprendido varias veces. En una oportunidad llegué a salir con lluvia de Buenos Aires para encontrar un día radiante en el aeroclub así que trato de no guiarme por el cielo que veo en mi casa.
Fuí a buscar la autpista cerca de mi casa. Hoy Gus no venía pero igual tenía acompañante, Richard me esperaba en el puente de Derqui. Mientras estoy subiendo por la rampa pasa por delante mío un coche fúnebre. Verlo pasar así, vacío, sin cortejo, como si estuviera yendo a buscar algún cajón que lo llenara hizo que un sentimiento feo apareciera en mi estómago. Puse la radio para distraerme y los Be Gees sonando me estremecieron aún más "Ah, ah, ah, ah,staying alive, staying alive, ah, ah, ah, ah staying aliiiiiiiiiiiiiiiiiive!". Cambié inmediatamente de estación para encontrar una música un poco menos alusiva al momento. Mi estado de alerta crecía por la situación de estar manejando en condiciones de tan poca visibilidad y yo intentaba adivinar las cosas que estaban más allá de la niebla. El mejor indicador eran los carteles, si podía leer los carteles lejanos eso indicaba una visibilidad más que aceptable hasta esa distancia. Comienzo a hacer eso como un ejercicio y el primer cartel que aparece resulta ser de una campaña de seguridad vial, no se distinguía nada, solamente la parte central del aviso que decía "VIDA O MUERTE". Bueno, eran tres "señales" que habían ocurrido en menos de 1 minuto. Comencé a pensar si no sería conveniente pegar la vuelta, pero tengo por principio no dejar de hacer las cosas que quiero por "señales", considero que cuando las cosas "tienen" o "no tienen" que suceder, hay muy poco que uno pueda hacer para evitarlo. Bajé mi velocidad, ajustándola a la visibilidad, señalicé bien todas mis maniobras y abrí bien los ojos.
Richard subió en el lugar que habíamos quedado y seguimos viaje. A medida que nos acercábamos nos dábamos cuenta que íbamos a tener que esperar un rato largo para volar. La niebla ni siquiera amagaba con aflojar.
Llegamos... cantina y a esperar. Al rato apareció Omar, que nos iba a dar instrucción ese día. Entre las 11.00hs y las 12.00hs el cielo se abrió como por arte de magia y todo el mundo fue corriendo a los hangares tanto los alumnos como los pilotos, muchos de ellos con ganas de subirse a las máquinas que les fueran asignadas apenas la noche anterior. Una nueva temporada comenzaba en el Albatros!!!
Limpieza del Blanik y a cabecera. Nos estábamos preparando cuando Omar preguntó si teníamos alguna duda, algo en especial que quisiéramos ver. "A mí me gustaría probar las posiciones extremas que se pueden adoptar durante el remolque, y también tengo medio remolque colgado así que tenía ganas de practicar alguna buena emergencia... bah, pero tampoco se si sirve practicar una emergencia si te lo pido" dije. "Claro, imaginate que te digo [Dale, ahora te voy a hacer una emergencia] no se puede, lo que uno quiere ver es si la están esperando en cada remolque" me contestó, así que asumí que solamente practicaríamos lo de las posiciones extremas en remolque.
Primero salió Richard y mientras él volaba me quedé pensando que otra cosa quería practicar. Tenía que aprovechar. En su momento (al principio, durante mi curso de motor) me molestaba mucho cambiar de instructor porque me era imposible mantener una continuidad en el aprendizaje, pero ahora que ya tengo una base y me estoy empezando a sentir piloto, me está picando la curiosidad. La otra vez cuando volé con Sergio conocí y aprendí muchísimo (quizá más de lo que al día de hoy me doy cuenta) y quería aprovechar este vuelo con Omar de la misma forma. Es como que cada piloto tiene su estilo, y está bueno ir tomando algo de cada uno para formar el mío.
"Sabés? En los vuelos solo que estuve haciendo me quedo siempre alto en circuito, quizá podríamos practicar un circuito bajo..." le comenté antes de subir al Blanik. Me acordaba que eso nos había quedado pendiente en el último chequeo que me había hecho antes de volar solo. "No te hagas problema, es normal en los pilotos nuevos, por ahora preferimos que se equivoquen por más y no por menos" me contestó.
Me senté, hice la lista de chequeo, enganchamos, probamos el gancho, la soga se tensó y REDONDO!. Ni bien nos separamos de la tierra me repitió la pregunta que me había hecho las dos veces anteriores que volé con él "Si se corta acá que hacemos Damián?". "Adelante" contesté sin dudar, y seguí recitando "Adelante, adelante, adelante, acá campo adelante, campo, campo, campo, acá pista atrás, pista atrás". Esperó y unos segundos más tarde me dijo "Y acá?". Lo peor ya habá pasado, a este punto estaba seguro que no me iba a hacer ninguna emergencia, entonces le hice una explicación con todos los detalles "Acá ya tengo más altura, así que haría un 180° y me voy a buscar la pista para hacer un minitransito por izq..." CLANK!!! Me cortó.
Abajo la nariz, lanita centrada para el 180° y ahí estaba la pista. Me acordé de la última emergencia que había practicado (pista atrás) pero esta vez tenía más altura y siempre es mucho mejor aterrizar con viento de frente cuando se puede. Entré al circuito pero sin irme hasta el punto de inicial, la arboleda que rodea la cantina no me gustó nada desde tan cerca. "Te estás pegando a la pista, abríte" me dijo. "Pero es que ahí están los árboles" contesté. "No pasa nada! Están como 20m más abajo (WHAAAAT?!?!?!?! ESTE TIPO ESTA EN PEDO!!!!) mirá dámelo que te muestro hasta donde te tenés que abrir" y como no podía ser de otra manera pasamos justito por arriba de la copa de los árboles. Creo que si mis pies no hubieran estado manteniendo los pedales (ya aprendí que los comandos NO se sueltan) hubiera recogido las patas para que no me raspen las ramas. Luego del obstáculo pregunté "Mío?" y me contestó "Ja! Siempre es tuyo!" (CHAN!!!!) "Vos tenés unos huevos!" le dije, porque no entendía como se arriesgaba tanto con un alumno que no era de él.
Mi primer idea al iniciar el minitránsito había sido entrar por donde están las calles de rodaje pero al pasar los árboles y ver que todavía contaba con algo de altura me agarró el rockanroll y estiré un poco más la inicial (siempre te animás a más cuando hay un instructor atrás). "Abrite, no te pegues que vas a tener que hacer un 180° en vez de dos de 90°, ahí, abrite, abrite, bueno dale, entrá" y cuando hago el viraje por izquierda veo los postes de luz/teléfono que hasta ahora nunca me habían importado porque los pasaba mucho más alto pero esta vez me daba la impresión que los iba a tocar con la punta del ala. Terminó siendo un 180° nomás, porque al final del viraje ya estaba en el eje de pista. Mientras me alineaba y al ver que no lo había agarrado en ese último viraje (que seguramente no debe haber sido muy cómodo para él) le dije "Sos un groso, chabón!". "Shhh! Callate y volá!" me contestó. "Dale! si ya está aterrizado!" le dije, agrandado, unos instantes antes de tocar el suelo. Es que tenía el ego tan grande que no pasaba por la puerta.
Cuando el Blanik se detuvo por completo yo no podía dejar de repetir palabras como "Una masa! Espectacular" Estuvo buenísimo!". "Muy bien!" me dijo "Después si querés hacerte un vuelito en Ka8 andá a preparártelo. Tenés radio?". "Sí, pero no le llegué a dar carga completa". "Bueno, usá la mía".
Me bajé, ayudé a Richard a salir nuevamente con el Blanik y me quedé en tierra haciendo tiempo. Tenía ganas de quedarme un rato con el Ka8 y todavía no había nada en el aire. Omar me aconsejó que saliera lo antes posible porque cuando se armara el día querrían salir todos y se iba a tornar imposible.
Seguí el consejo, con ayuda de Richard y Hernan llevé el planeador a la pista y luego de calzarme el paracaídas (ya me voy acostumbrando) me instalé en el planeador.
Hice la lista, Richard me enganchó, probamos el gancho, cerré la cabina y cuando me estaban por remolcar uno de los chicos vió algo raro en el motor del Boero y lo sacaron de servicio. NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! Ahí se acercó Sergio que me estaba por correr el ala, y se sentó al lado mío para esperar, entre charla técnica y anécdotas, al Bellanca que por suerte estaba operativo! Unos minutos más tarde estaba despegando.
Corté a los 500mts. viraje por izquierda, viraje por derecha... algún que otro cerito pero en ningún momento el vario alcanzó siquiera el +1. Cuando estaba alrededor de los 300mts. me fuí al punto de inicial y en el camino me agarró una linda desendente de -3mts. Eso me dejó con la altura justa para el circuito. Lo puse a 85km/h y radié a la base. Fue el aterrizaje más corto que hice hasta ahora. Toqué justo en los números entre el 1 y el 6. Se frenó en 5 o 10mts como mucho. Igual, mi intención no era dejarlo taaaan corto, medio que se me quedó ahí. Antes trataba de dejarlo lo más corto posible, ahora quiero ver si puedo empezar a elegir un lugar y dejarlo ahí. Quien sabe? Por ahí rindo antes del 27 de julio y puedo competir en el torneo de aterrizajes de precisión! jajaja!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)