Dicen que una imagen vale más que mil palabras...
jueves, 29 de mayo de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
Remolque 42 y 1/2 el 17/05/08
Pasé a buscar a Gus y a Marianito y nos fuimos los tres al Albatros. Nos divertimos, bastante en el viaje. Charlamos de aviones, de planeadores, de la vida... muy bueno!
Llegamos a las 9:30am. y ya estaba Richard preparando el Blanik. Jorge no había ido porque tenía la nena enferma. La verdad que no se perdió de mucho. El día super ventoso no permitía hacer nada. Parece que el otoño tiene ganas de hacer notar su presencia.
Como el día pintaba medio "involable" (jaja!) nos fuimos todos a tomar un café a la
cantina y despues de un rato volvimos al hangar para seguir preparando al Blanik, sin muchas esperanzas.
10:30am estábamos haciendo el primer remolque. Le tocaba a Richard porque había llegado primero. Yo me había quedado abajo y me encontré con Omar que luego del saludo me comentó que arriba la cosa era una cocktelera. Al bajar Gus y Richard nos contaron de una ráfaga que los agarró en un viraje. Al parecer era como que le había quitado todo el viento relativo al ala interna al tiempo que lo había incrementado en la externa, induciendo un franco TIRABUZON. No era el "del tonto" ni era el "acrobático". Simplemente era un tirabuzón sorpresivo, que nada tenía que ver con un error de pilotaje o ganas de divertirse. Luego Gustavo explicó que la forma de evitar estos sucesos desagradables es incrementar la velocidad normal en un 50% de la ráfaga. Es decir que si normalmente volamos a 80km/h y hay ráfagas de 40km/h, deberemos crucerear a 100km/h.
Luego de Richard vino Marianito. En realidad por orden de llegada me correspondía a mí, pero calculo que Gus estaba esperando que el viento aflojara un poco para ver si podía volar solo nuevamente.
El vuelo de Mariano también duró poco y al bajar comentó otro hecho particular. Estaba volando a 90km/h y de repente, sin cambiar la actitud del planeador, el velocímetro pasó a indicar 130km/h. Según comentó, esto no se dió de forma gradual sino en milésimas de segundo. Luego Gustavo nos explicó que esta es la razón por la que el Blanik tiene una VNE (velocidad de no exceder) en aire calmo de 272km/h mientras que en aire turbulento es de 140km/h.
Ahora me tocaba a mí. Debo admitir que estaba un poco subido al caballo. El viento soplaba fuerte y todo el mundo hablaba de lo difícil que estaba. Pero por alguna razón, yo sentía que no iba a tener ningún problema. Me senté en el planeador, Gus dijo "voy a intentar morderme los codos para no agarrarte los comandos!" y se rió. Despegamos en la cabecera 34 y el fuerte viento del noreste me comenzó a derivar hacia la izquierda. Apliqué pedal para retornar al centro y ahí es donde me dí cuenta que la cosa era en serio.
Tenía todo el pedal aplicado y todavía me seguía derivando. No quería utilizar las alas ya que escuché mil veces que no es conveniente inclinarlas cerca del piso (posible trompo). "Te estás yendo!" decía Gustavo de atrás al tiempo que tomaba el comando e inclinaba las alas en un movimiento suave pero tan rápido como preciso. "Pero tenía todo el pedal aplicado! Que pasó, me faltó aplicar ala?" pregunté. "Claro! En aeronáutica no hay verdades absolutas. Las cosas en el planeador están todas para usarlas, si se te acabó el pedal y seguís derivando no te queda otra!" contestó.
Seguimos subiendo. "Acordate que en días como hoy la pista atrás no es una opción! Las emergencias son todas adelante! Pista adelante o campo adelante!". 100mts. 200mts. Se sacudió bastante cuando pasamos por la línea de los arboles que está junto a la otra cabecera. 300mts. y de golpe la turbulencia se calmó. "Guarda con esto! Que no te engañe! Siempre temele a estas calmas repentinas!", me aconsejó. Pregunté a que altura había sido el tirabuzón con Richard y me indicó que a los 400mts. Efectivamente cuando llegamos a los 400mts nos recibieron un par de saltitos fuertes. A veces era como que se quería levantar un ala. "Epa, acá nos está pasando algo parecido" dije. "Noooo, nada que ver, no sabés lo que fue con Ricardo. Se enroscó completamente... y de la nada!", contestó y luego me indicó "Ahora cuando cortes ponelo a 90km/h y despejá por izquierda pero rápido andate a la derecha".
500mts. Accioné la manija amarilla de corte, ví la soga irse y grité LIBRE! Al tiempo que iniciaba un viraje por izquierda. A la mitad del viraje me dijo "Cambiá, ahora por derecha, ahora por derecha sino el viento te pega al club!". "Pero estó re lejos, estamos sobre Giles!" dije. "Ahora vas a ver como cambia la cosa!" se rió. Seguimos de frente al viento y cuando el altímetro se acercaba a 300mts. le dije "Estamos con 300mts. y casi al otro lado de Giles! No vamos a llegar!. "Ya vas a ver, iniciá el viraje por izquierda y cuando termines vas a estar sobre la cabecera 16", contestó tranquilo. Estábamos hablando de alrededor de 6 kilómetros!!!
Inicié el viraje por izquierda y, en efecto cuando había virado 180° tenía abajo mío la cabecara 16. "Viste! Ahora andá al punto de inicial! Quiero 100km/h en circuito!" me indicó. Ya en inicial "Estás a 120. Que no se te vaya la velocidad en la inicial, te vas alejar de la pista y te vas a quedar sin opciones. Tampoco te alejes mucho vos, el viento te quiere sacar". El planeo era tan efectivo con viento de cola que abrió un poco los frenos para ensuciarlo un poco. Al llegar a la altura de cabecera sacamos flaps "Ahora la velocidad es más crítica porque tenés flaps afuera, no más de 100km/h!". Viraje a básica, recto y nivelado, viraje a final, recto y nivelado, frenos afuera... y aterrizamos!.
Habrán sido 15 minutos! Pero estaba cansadísimo!!!
Se había acabado la actividad del día. No tenía sentido seguir volando así.
Guardamos el material y nos fuimos a la cantina a tomar algo y hacer el debriefing.
Más tarde, charlando, todos decíamos lo mismo. Está bueno tener experiencias como éstas, ya que te indican claramente donde están tus límites y uno puede despues manejarse a conciencia. Manteniéndote dentro de ellos para un vuelo seguro o intentando extenderlos a través del entrenamiento.
Llegamos a las 9:30am. y ya estaba Richard preparando el Blanik. Jorge no había ido porque tenía la nena enferma. La verdad que no se perdió de mucho. El día super ventoso no permitía hacer nada. Parece que el otoño tiene ganas de hacer notar su presencia.
Como el día pintaba medio "involable" (jaja!) nos fuimos todos a tomar un café a la
cantina y despues de un rato volvimos al hangar para seguir preparando al Blanik, sin muchas esperanzas.
10:30am estábamos haciendo el primer remolque. Le tocaba a Richard porque había llegado primero. Yo me había quedado abajo y me encontré con Omar que luego del saludo me comentó que arriba la cosa era una cocktelera. Al bajar Gus y Richard nos contaron de una ráfaga que los agarró en un viraje. Al parecer era como que le había quitado todo el viento relativo al ala interna al tiempo que lo había incrementado en la externa, induciendo un franco TIRABUZON. No era el "del tonto" ni era el "acrobático". Simplemente era un tirabuzón sorpresivo, que nada tenía que ver con un error de pilotaje o ganas de divertirse. Luego Gustavo explicó que la forma de evitar estos sucesos desagradables es incrementar la velocidad normal en un 50% de la ráfaga. Es decir que si normalmente volamos a 80km/h y hay ráfagas de 40km/h, deberemos crucerear a 100km/h.
Luego de Richard vino Marianito. En realidad por orden de llegada me correspondía a mí, pero calculo que Gus estaba esperando que el viento aflojara un poco para ver si podía volar solo nuevamente.
El vuelo de Mariano también duró poco y al bajar comentó otro hecho particular. Estaba volando a 90km/h y de repente, sin cambiar la actitud del planeador, el velocímetro pasó a indicar 130km/h. Según comentó, esto no se dió de forma gradual sino en milésimas de segundo. Luego Gustavo nos explicó que esta es la razón por la que el Blanik tiene una VNE (velocidad de no exceder) en aire calmo de 272km/h mientras que en aire turbulento es de 140km/h.
Ahora me tocaba a mí. Debo admitir que estaba un poco subido al caballo. El viento soplaba fuerte y todo el mundo hablaba de lo difícil que estaba. Pero por alguna razón, yo sentía que no iba a tener ningún problema. Me senté en el planeador, Gus dijo "voy a intentar morderme los codos para no agarrarte los comandos!" y se rió. Despegamos en la cabecera 34 y el fuerte viento del noreste me comenzó a derivar hacia la izquierda. Apliqué pedal para retornar al centro y ahí es donde me dí cuenta que la cosa era en serio.
Tenía todo el pedal aplicado y todavía me seguía derivando. No quería utilizar las alas ya que escuché mil veces que no es conveniente inclinarlas cerca del piso (posible trompo). "Te estás yendo!" decía Gustavo de atrás al tiempo que tomaba el comando e inclinaba las alas en un movimiento suave pero tan rápido como preciso. "Pero tenía todo el pedal aplicado! Que pasó, me faltó aplicar ala?" pregunté. "Claro! En aeronáutica no hay verdades absolutas. Las cosas en el planeador están todas para usarlas, si se te acabó el pedal y seguís derivando no te queda otra!" contestó.
Seguimos subiendo. "Acordate que en días como hoy la pista atrás no es una opción! Las emergencias son todas adelante! Pista adelante o campo adelante!". 100mts. 200mts. Se sacudió bastante cuando pasamos por la línea de los arboles que está junto a la otra cabecera. 300mts. y de golpe la turbulencia se calmó. "Guarda con esto! Que no te engañe! Siempre temele a estas calmas repentinas!", me aconsejó. Pregunté a que altura había sido el tirabuzón con Richard y me indicó que a los 400mts. Efectivamente cuando llegamos a los 400mts nos recibieron un par de saltitos fuertes. A veces era como que se quería levantar un ala. "Epa, acá nos está pasando algo parecido" dije. "Noooo, nada que ver, no sabés lo que fue con Ricardo. Se enroscó completamente... y de la nada!", contestó y luego me indicó "Ahora cuando cortes ponelo a 90km/h y despejá por izquierda pero rápido andate a la derecha".
500mts. Accioné la manija amarilla de corte, ví la soga irse y grité LIBRE! Al tiempo que iniciaba un viraje por izquierda. A la mitad del viraje me dijo "Cambiá, ahora por derecha, ahora por derecha sino el viento te pega al club!". "Pero estó re lejos, estamos sobre Giles!" dije. "Ahora vas a ver como cambia la cosa!" se rió. Seguimos de frente al viento y cuando el altímetro se acercaba a 300mts. le dije "Estamos con 300mts. y casi al otro lado de Giles! No vamos a llegar!. "Ya vas a ver, iniciá el viraje por izquierda y cuando termines vas a estar sobre la cabecera 16", contestó tranquilo. Estábamos hablando de alrededor de 6 kilómetros!!!
Inicié el viraje por izquierda y, en efecto cuando había virado 180° tenía abajo mío la cabecara 16. "Viste! Ahora andá al punto de inicial! Quiero 100km/h en circuito!" me indicó. Ya en inicial "Estás a 120. Que no se te vaya la velocidad en la inicial, te vas alejar de la pista y te vas a quedar sin opciones. Tampoco te alejes mucho vos, el viento te quiere sacar". El planeo era tan efectivo con viento de cola que abrió un poco los frenos para ensuciarlo un poco. Al llegar a la altura de cabecera sacamos flaps "Ahora la velocidad es más crítica porque tenés flaps afuera, no más de 100km/h!". Viraje a básica, recto y nivelado, viraje a final, recto y nivelado, frenos afuera... y aterrizamos!.
Habrán sido 15 minutos! Pero estaba cansadísimo!!!
Se había acabado la actividad del día. No tenía sentido seguir volando así.
Guardamos el material y nos fuimos a la cantina a tomar algo y hacer el debriefing.
Más tarde, charlando, todos decíamos lo mismo. Está bueno tener experiencias como éstas, ya que te indican claramente donde están tus límites y uno puede despues manejarse a conciencia. Manteniéndote dentro de ellos para un vuelo seguro o intentando extenderlos a través del entrenamiento.
domingo, 11 de mayo de 2008
MI PRIMER VUELO SOLO el 10 de Mayo de 2008


Relato de los remolques desde el 37 y 1/2 al 41 y 1/2.
Llegué al Albatros a las 8.30am y la brigada estaba desayunando en la cantina. Compartimos un café con leche y alguna que otra factura y fuimos al hangar a lavar el Blanik. Una vez que estaba todo listo fuimos a la cabecera 34 ya que el viento venía del norte, apenas de costado.
Hago mi primer vuelo con Gustavo y se queda callado todo el vuelo. Sigue la ronda de turnos hasta que me toca salir de vuelta y Gus me empieza a decir en vuelo cosas del tipo "Che, que lindo es volar, no?", pero nada relacionado a la técnica de vuelo.
La ronda da una vuelta más y en mi tercer vuelo salgo con Omar que me iba a chequear a ver como iba mi evolución.
Cuando bajo, Gus se pone a hablar con Omar mientras llevábamos el planeador a su lugar para salir, le tocaba a Mariano. Para cuando el planeador estaba nuevamente en la posición de despegue veo que viene con cara de serio, le indica a Marianito que deje la pesa (que usa para volar dentro de los pesos especificados) y me dice "Salimos nosotros de vuelta, subite". Me subo y comienzo a atarme los cinturones. El se acerca y ruidos de cinturones atrás. Asumí que estaba subiendo. De repente veo que me está ayudando a atarme. Miro para atrás y veo que no hay nadie y que los cinturones estan abrochados al asiento. "Salís solo!" me dice, y a continuación me dió unas recomendaciones varias sobre el vuelo: que con menos peso flota antes, etc.
Me entraron unos nervios que no podía parar de reírme. Los ojos se me humedecieron y tuve que hacer la lista de chequeo en voz baja para no quebrarme. Los chicos de la brigada me miraban, me sonreían, y palmeaban el Blanik deseándome buen vuelo al tiempo que cerraban la cabina. En ese momento hice un click. Cuando se cerró la cabina desapareció el nerviosismo. Era el comandante de una aeronave. Y no había lugar entre tanta responsabilidad para estar nervioso.
Vino Sergio a engancharme. Pensar que hace unos meses era yo el que lo enganchaba cuando él competía en el nacional de Chaves y ahora me estaba dando una mano en mi primer vuelo solo. Tiró de la soga y yo probé al gancho. Pobre, no sabía que nosotros probamos antes de cada vuelo y casi termina sentado en el suelo. Se rió al tiempo que Gus le comentaba nuestra costumbre y me enganchó de vuelta.
Cuando la soga estuvo tensa le dí la señal de REDONDO a Jorge, que me corría el ala. Ahora mientras escribo me doy cuenta, y me extraña, que no era Gustavo quien lo hacía. Y antes de poder darme cuenta estaba en el aire. Inmediatamente comencé con el plan de emergencia "pista adelante, pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista atrás, 150mts, mini tránsito por derecha" y así hasta los 300 mts. que, ya tranquilo en el remolque, empecé a observar el cielo en busca de algo que me pudiera sostener. Era un día sin cúmulos así que había que sentir las térmicas o confiar en algún pajarito que anduviera por ahí.
Cuando estábamos a 450mts, todavía faltaban 50 mts para llegar a la altura de corte pero el variómetro se clavó en el máximo. Corté... grité LIBRE cuando ví la soga irse y comencé a virar por izquierda. En ese momento pensé que quizá se había trabado la aguja del vario y yo podría estar virando espectacularmente en un montón de "nada". Golpee levemente el vidrio del variómetro para ver si estaba funcionando bien y pequeño movimiento de la aguja me confirmó que la térmica de 2 m/s era genuina. Mi primer objetivo era pasar de los 500mts. pero cuando quise acordar ya estaba a 650mts. y así seguí hasta los 880mts. Me quedé un ratito ahí, tranquilo ya que por mi ubicación y la dirección del viento. Tanto la térmica como yo no haríamos más que acercarnos a la pista. Sobrevolé la ciudad de Giles, viré unas vueltas con dos pájaros (ahora aparecían los muy turros! jajaja). Caía algunas veces hasta los 800 o 700 mts y después volvía a tomar altura hasta casi arañar los 900 mts..
Estaba virando en la térmica cuando escucho que me llama Adolfo (el jefe de instuctores) por radio. Pensaba que Gustavo estaba a bordo y avisaba que se ubicaba abajo mío. Con el pecho inflado y la picardía del pichón agrandado respondo "Ay que tener a Adolfo abajo, eh!". Y acto seguido Gustavo avisó que el Blanik negro estaba en vuelo solo, por lo que el rojo se alejó bien rápido. Es más, escarpé el viraje para intentar verlo y ya no estaba.
Cuando se me fué la térmica empecé a buscar otra y encontré una callecita que estaba más o menos en el sentido de la pista (en realidad se alinean con el viento pero, a falta de nubes, mi referencia visual era la pista). Probé con idas y vueltas por la callecita para subir o al menos mantenerme. Dió resultado pero escalonadamente fui cayendo hasta los 300 mts., momento en el cual me dispuse a aterrizar. Chequeé el tren de aterrizaje y fuí al punto de inicial. Fué un tránsito alto porque encontré una ascendente durante toda la inicial. Abrí un poco los frenos pero no demasiado por miedo a que anduviera cerca alguna descendente. "No te pegues a la pista" escuché decir a Gustavo por la radio. Me abrí un poco más y estiré la inicial porque estaba llegando a la altura de cabecera todavía con 200mts. Luego viré a básica, viré a final y saqué todos los frenos. Un poco más adelante de los números guardé levemente los frenos para suavizar el toque y aterricé.
"Muy bien ese ayudante!" escuché decir a Sergio por la frecuencia, y agradecí.
En total fueron 31 minutos de vuelo que terminaron en un lindo aterrizaje. Y al bajar estaban los muchachos esperando con un balde que tenía agua, café, yerba usada, mayonesa, tierra y vaya a saber uno cuantas cosas más!
Por supuesto que el día terminó con una flor de picada en lo de "Galo" que, como manda la costumbre, fue invitada por un servidor. Y el 24 de mayo es el asado!
Llegué al Albatros a las 8.30am y la brigada estaba desayunando en la cantina. Compartimos un café con leche y alguna que otra factura y fuimos al hangar a lavar el Blanik. Una vez que estaba todo listo fuimos a la cabecera 34 ya que el viento venía del norte, apenas de costado.
Hago mi primer vuelo con Gustavo y se queda callado todo el vuelo. Sigue la ronda de turnos hasta que me toca salir de vuelta y Gus me empieza a decir en vuelo cosas del tipo "Che, que lindo es volar, no?", pero nada relacionado a la técnica de vuelo.
La ronda da una vuelta más y en mi tercer vuelo salgo con Omar que me iba a chequear a ver como iba mi evolución.
Cuando bajo, Gus se pone a hablar con Omar mientras llevábamos el planeador a su lugar para salir, le tocaba a Mariano. Para cuando el planeador estaba nuevamente en la posición de despegue veo que viene con cara de serio, le indica a Marianito que deje la pesa (que usa para volar dentro de los pesos especificados) y me dice "Salimos nosotros de vuelta, subite". Me subo y comienzo a atarme los cinturones. El se acerca y ruidos de cinturones atrás. Asumí que estaba subiendo. De repente veo que me está ayudando a atarme. Miro para atrás y veo que no hay nadie y que los cinturones estan abrochados al asiento. "Salís solo!" me dice, y a continuación me dió unas recomendaciones varias sobre el vuelo: que con menos peso flota antes, etc.
Me entraron unos nervios que no podía parar de reírme. Los ojos se me humedecieron y tuve que hacer la lista de chequeo en voz baja para no quebrarme. Los chicos de la brigada me miraban, me sonreían, y palmeaban el Blanik deseándome buen vuelo al tiempo que cerraban la cabina. En ese momento hice un click. Cuando se cerró la cabina desapareció el nerviosismo. Era el comandante de una aeronave. Y no había lugar entre tanta responsabilidad para estar nervioso.
Vino Sergio a engancharme. Pensar que hace unos meses era yo el que lo enganchaba cuando él competía en el nacional de Chaves y ahora me estaba dando una mano en mi primer vuelo solo. Tiró de la soga y yo probé al gancho. Pobre, no sabía que nosotros probamos antes de cada vuelo y casi termina sentado en el suelo. Se rió al tiempo que Gus le comentaba nuestra costumbre y me enganchó de vuelta.
Cuando la soga estuvo tensa le dí la señal de REDONDO a Jorge, que me corría el ala. Ahora mientras escribo me doy cuenta, y me extraña, que no era Gustavo quien lo hacía. Y antes de poder darme cuenta estaba en el aire. Inmediatamente comencé con el plan de emergencia "pista adelante, pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista atrás, 150mts, mini tránsito por derecha" y así hasta los 300 mts. que, ya tranquilo en el remolque, empecé a observar el cielo en busca de algo que me pudiera sostener. Era un día sin cúmulos así que había que sentir las térmicas o confiar en algún pajarito que anduviera por ahí.
Cuando estábamos a 450mts, todavía faltaban 50 mts para llegar a la altura de corte pero el variómetro se clavó en el máximo. Corté... grité LIBRE cuando ví la soga irse y comencé a virar por izquierda. En ese momento pensé que quizá se había trabado la aguja del vario y yo podría estar virando espectacularmente en un montón de "nada". Golpee levemente el vidrio del variómetro para ver si estaba funcionando bien y pequeño movimiento de la aguja me confirmó que la térmica de 2 m/s era genuina. Mi primer objetivo era pasar de los 500mts. pero cuando quise acordar ya estaba a 650mts. y así seguí hasta los 880mts. Me quedé un ratito ahí, tranquilo ya que por mi ubicación y la dirección del viento. Tanto la térmica como yo no haríamos más que acercarnos a la pista. Sobrevolé la ciudad de Giles, viré unas vueltas con dos pájaros (ahora aparecían los muy turros! jajaja). Caía algunas veces hasta los 800 o 700 mts y después volvía a tomar altura hasta casi arañar los 900 mts..
Estaba virando en la térmica cuando escucho que me llama Adolfo (el jefe de instuctores) por radio. Pensaba que Gustavo estaba a bordo y avisaba que se ubicaba abajo mío. Con el pecho inflado y la picardía del pichón agrandado respondo "Ay que tener a Adolfo abajo, eh!". Y acto seguido Gustavo avisó que el Blanik negro estaba en vuelo solo, por lo que el rojo se alejó bien rápido. Es más, escarpé el viraje para intentar verlo y ya no estaba.
Cuando se me fué la térmica empecé a buscar otra y encontré una callecita que estaba más o menos en el sentido de la pista (en realidad se alinean con el viento pero, a falta de nubes, mi referencia visual era la pista). Probé con idas y vueltas por la callecita para subir o al menos mantenerme. Dió resultado pero escalonadamente fui cayendo hasta los 300 mts., momento en el cual me dispuse a aterrizar. Chequeé el tren de aterrizaje y fuí al punto de inicial. Fué un tránsito alto porque encontré una ascendente durante toda la inicial. Abrí un poco los frenos pero no demasiado por miedo a que anduviera cerca alguna descendente. "No te pegues a la pista" escuché decir a Gustavo por la radio. Me abrí un poco más y estiré la inicial porque estaba llegando a la altura de cabecera todavía con 200mts. Luego viré a básica, viré a final y saqué todos los frenos. Un poco más adelante de los números guardé levemente los frenos para suavizar el toque y aterricé.
"Muy bien ese ayudante!" escuché decir a Sergio por la frecuencia, y agradecí.
En total fueron 31 minutos de vuelo que terminaron en un lindo aterrizaje. Y al bajar estaban los muchachos esperando con un balde que tenía agua, café, yerba usada, mayonesa, tierra y vaya a saber uno cuantas cosas más!
Por supuesto que el día terminó con una flor de picada en lo de "Galo" que, como manda la costumbre, fue invitada por un servidor. Y el 24 de mayo es el asado!
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lunes, 5 de mayo de 2008
Remolques 36, 37 y 1/2 el 03/05/08
Pasé a buscar a Gustavo que no había conseguido diesel por la falta de combustibles e inclusive despues de desencontrarnos (ya que no recordaba bien la cuadra de su casa)terminamos llegando al club a las 8.30am. Ayudó mucho la ruta que estaba bastante más descongestionada que de costumbre. Parece que en otoño la gente no sale tanto.
Al llegar nos unimos al resto de la brigada que estaba desayunando en la cantina. Una vez desayunados y cuando llegó Pedrito para remolcarnos, fuimos a preparar el material.
Cómo cuesta lavar el planeador cuando hace frío!!! Metés la mano con el trapon en el balde y se congela!!!
La semana pasada no había volado porque Gus había caído con gripe. Los chicos se habían mandado al club a ver si lograban hacer algún vuelito y lo consiguieron. Yo preferí cuidar el bolsillo y no gastar $60 entre nafta y peajes si no estaba seguro de poder volar.
"En el primer vuelo vamos a ir a 500mts y te vas a sacar un poco el óxido. Te quiero oír pensar en voz alta todo el vuelo y no quiero tocar nada" dijo Gus
Primer remolque:
Fuimos a 500mts. recité el plan de emergencia durante el despegue. "Pista adelante, pista adelante, ahora campo adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista atrás, 150mts. mini tránsito por izquierda, 200mts, 300mts, 400mts, 500mts, CORTO! LIBRE!" y viraje por izquierda. Estaba super laminar, no había ni la más mínima turbulencia, pero tampoco la más mínima térmica.
Me sentía bien, contento. Cada vez siento que domino más al Blanik y creo que eso me deja la mente libre para divertirme. Durante todo el vuelo tuve esa sensación de alegría. Miraba las punteras de ala, cada una a 16mts de la otra. Miraba el cielo, miraba el suelo, miraba... no paraba de mirar a todos lados.
En Morón estaba la Jornada de Puertas Abiertas de la Fuerza Aérea Argentina y deben de haber estado usando la misma frecuencia que nosotros porque empezamos a escuchar conversaciones del tipo "Entendido, aborto circuito y me integro en formación". Creo que es imposible para un aeronáutico escuchar eso y evitar que se te ponga la piel de gallina, jaja!
Hice algunos virajes a un lado y al otro. El variómetro oscilaba entre -1, -0.5, a veces -2 pero siempre marcaba descenso. A los 300mts. fuí al punto de inicial, me incorporé a circuito y aterricé. Todo yo! :-)
Me bajé y la ronda siguió de forma habitual hasta que me volvió a tocar.
Segundo Remolque:
Me alisté en el Blanik. Hice la lista de chequeo como siempre. Pedrito remolcaba (se hizo varios remolques al hilo el sábado) y cuando todo estaba listo la señal de REDONDO le indicó que podía darle mecha al Boero. Comenzamos la carrera de despegue con viento cruzado del sector sudeste, estábamos despegando hacia el sur así que venía de la izquierda. Pedro comenzó a dejarse derivar. Era extraño porque los remolcadores, fieles a su estilo de "motoristas" suelen pelearle al viento. Recordé que Gus había comentado una vez que en USA todos los remolcadores se dejan derivar porque así es más fácil para el planeador resolver una eventual emergencia: un viraje hacia el lado del viento los deja casi sobre la pista.
-"Que raro... se está dejando derivar" dije mientras recitaba "Pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante"
-"Si! Es lo que debería haber hecho todo el día" me contestó desde atrás
En ese momento me asaltó un pensamiento. Pedro ya me había remolcado varias veces y nunca se había dejado derivar. ME ESTARÍA POR HACER UNA EMERGENCIA CON PISTA ATRAS?!?!?!
Por las dudas seguí recitando el plan de emergencia:
-"Campo adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista at..." CLANK sonó el corte.
-"Ah sí? A ver?" escuché del asiento trasero.
Inmediatamente bajé la nariz e hice un viraje de 180º hacia el lado del viento (izquierda). Unos segundos despues apareció la pista delante mío. Me alineé con el eje de pista y saqué los frenos. Cuando estaba a punto de tocar me impresionó la velocidad con que el suelo pasaba bajo mío. Así que esto es aterrizar con viento de cola!!! Tocamos a una velocidad mucho mayor de la usual y el planeador tenía tanta energía que casi llegó rodando nuevamente a la cabecera. Pregunté a Gus si había hecho algo, me indicó que había sido bien resuelta sólo por mí. Ahí caí: MI PRIMERA EMERGENCIA CON PISTA ATRAS, Y LA HABÍA RESUELTO YO SOLO!!! No lo podía creer!!!!
A partir de ahí ya había quedado super agrandado, jaja! Además, esa sensación de alegría que me había aparecido en el primer remolque no se iba. Durante la emergencia había sido tan fuerte que hasta había tapado a los nervios. Nunca me había divertido tanto en un día de vuelo.
Luego de bajarme, me quedé en la cabecera ayudando a mis compañero de brigada y a otros pilotos que estaban despegando. Me crucé con Omar que vino a pedirme un trago de agua porque se moría de sed. Me dijo que el sábado siguiente vamos a hacer un vuelo juntos. Que no quería que pasara lo de la vez anterior, que no me pusiera nervioso porque era solamente para ver como andaba, no era un exámen ni nada. Yo le dije que había evolucionado mucho desde la última vez y que esperaba poder mostrárselo. "Ves? ahí está de vuelta! A mí no me tenés que mostrar nada, vamos a salir a volar un rato y listo!" me dijo.
Me dí cuenta que la diversión es para mí como la plumita de Dumbo, así que el sábado que viene cuando salga a volar con él voy a DI-VER-TIR-ME y si estoy en lo cierto voy a terminar volando como hoy.
Cuando la ronda volvió a dar la vuelta me tocó el turno para hacer el último vuelo del día. Las emergencias valen por 1/2 remolque así que si tomamos en cuenta que hasta ahora tenía 1 y 1/2 el que seguía no era otro que el 2 y 1/2 del día.
Segundo remolque y medio:
Despegamos nuevamente. Gus me había dicho que en este vuelo quería ser sólo un pasajero. Recité el plan de emergencia a medida que despegábamos. Corté a los 500mts. Había unas pequeñas turbulencias, busqué algo pero lo único que encontré fueron descendentes. Hice varios virajes hasta que llegué a los 300mts y me dispuse a aterrizar. La vez anterior como me estaba sacando el óxido y estaba saliendo todo tan bien no me había animado a deslizar por miedo a arruinar un vuelo prolijo. Esta vez me quedé un poquito alto. No demasiado. Pero igual deslicé... de vicio, nomás! :-) Toqué un poco más allá de los números, algo pasado de energía porque le había bajado de más la naríz, lo que me hizo recorrer en el suelo más distancia de la que yo quería. Pero lindo aterrizaje. Y una vez más, todo mío :-)
Cuando estábamos volviendo le conté a Gus lo del vuelo con Omar.
"Sí, yo estuve hablando con Omar" dijo. "Bueno, pero no te persigas ni te pongas nervioso, no te creas que ya estás para el vuelo solo, eh! De todas formas andá viendo CON TIEMPO los manuales del Ka8, y fijate en el manual del Blanik como hacer el ocho flojo"
Yo creo que el vuelo sólo está cerca. Pero voy a hacerle caso.
Al llegar nos unimos al resto de la brigada que estaba desayunando en la cantina. Una vez desayunados y cuando llegó Pedrito para remolcarnos, fuimos a preparar el material.
Cómo cuesta lavar el planeador cuando hace frío!!! Metés la mano con el trapon en el balde y se congela!!!
La semana pasada no había volado porque Gus había caído con gripe. Los chicos se habían mandado al club a ver si lograban hacer algún vuelito y lo consiguieron. Yo preferí cuidar el bolsillo y no gastar $60 entre nafta y peajes si no estaba seguro de poder volar.
"En el primer vuelo vamos a ir a 500mts y te vas a sacar un poco el óxido. Te quiero oír pensar en voz alta todo el vuelo y no quiero tocar nada" dijo Gus
Primer remolque:
Fuimos a 500mts. recité el plan de emergencia durante el despegue. "Pista adelante, pista adelante, ahora campo adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista atrás, 150mts. mini tránsito por izquierda, 200mts, 300mts, 400mts, 500mts, CORTO! LIBRE!" y viraje por izquierda. Estaba super laminar, no había ni la más mínima turbulencia, pero tampoco la más mínima térmica.
Me sentía bien, contento. Cada vez siento que domino más al Blanik y creo que eso me deja la mente libre para divertirme. Durante todo el vuelo tuve esa sensación de alegría. Miraba las punteras de ala, cada una a 16mts de la otra. Miraba el cielo, miraba el suelo, miraba... no paraba de mirar a todos lados.
En Morón estaba la Jornada de Puertas Abiertas de la Fuerza Aérea Argentina y deben de haber estado usando la misma frecuencia que nosotros porque empezamos a escuchar conversaciones del tipo "Entendido, aborto circuito y me integro en formación". Creo que es imposible para un aeronáutico escuchar eso y evitar que se te ponga la piel de gallina, jaja!
Hice algunos virajes a un lado y al otro. El variómetro oscilaba entre -1, -0.5, a veces -2 pero siempre marcaba descenso. A los 300mts. fuí al punto de inicial, me incorporé a circuito y aterricé. Todo yo! :-)
Me bajé y la ronda siguió de forma habitual hasta que me volvió a tocar.
Segundo Remolque:
Me alisté en el Blanik. Hice la lista de chequeo como siempre. Pedrito remolcaba (se hizo varios remolques al hilo el sábado) y cuando todo estaba listo la señal de REDONDO le indicó que podía darle mecha al Boero. Comenzamos la carrera de despegue con viento cruzado del sector sudeste, estábamos despegando hacia el sur así que venía de la izquierda. Pedro comenzó a dejarse derivar. Era extraño porque los remolcadores, fieles a su estilo de "motoristas" suelen pelearle al viento. Recordé que Gus había comentado una vez que en USA todos los remolcadores se dejan derivar porque así es más fácil para el planeador resolver una eventual emergencia: un viraje hacia el lado del viento los deja casi sobre la pista.
-"Que raro... se está dejando derivar" dije mientras recitaba "Pista adelante, pista adelante, campo adelante, campo adelante"
-"Si! Es lo que debería haber hecho todo el día" me contestó desde atrás
En ese momento me asaltó un pensamiento. Pedro ya me había remolcado varias veces y nunca se había dejado derivar. ME ESTARÍA POR HACER UNA EMERGENCIA CON PISTA ATRAS?!?!?!
Por las dudas seguí recitando el plan de emergencia:
-"Campo adelante, campo adelante, campo adelante, 100mts, pista atrás, pista at..." CLANK sonó el corte.
-"Ah sí? A ver?" escuché del asiento trasero.
Inmediatamente bajé la nariz e hice un viraje de 180º hacia el lado del viento (izquierda). Unos segundos despues apareció la pista delante mío. Me alineé con el eje de pista y saqué los frenos. Cuando estaba a punto de tocar me impresionó la velocidad con que el suelo pasaba bajo mío. Así que esto es aterrizar con viento de cola!!! Tocamos a una velocidad mucho mayor de la usual y el planeador tenía tanta energía que casi llegó rodando nuevamente a la cabecera. Pregunté a Gus si había hecho algo, me indicó que había sido bien resuelta sólo por mí. Ahí caí: MI PRIMERA EMERGENCIA CON PISTA ATRAS, Y LA HABÍA RESUELTO YO SOLO!!! No lo podía creer!!!!
A partir de ahí ya había quedado super agrandado, jaja! Además, esa sensación de alegría que me había aparecido en el primer remolque no se iba. Durante la emergencia había sido tan fuerte que hasta había tapado a los nervios. Nunca me había divertido tanto en un día de vuelo.
Luego de bajarme, me quedé en la cabecera ayudando a mis compañero de brigada y a otros pilotos que estaban despegando. Me crucé con Omar que vino a pedirme un trago de agua porque se moría de sed. Me dijo que el sábado siguiente vamos a hacer un vuelo juntos. Que no quería que pasara lo de la vez anterior, que no me pusiera nervioso porque era solamente para ver como andaba, no era un exámen ni nada. Yo le dije que había evolucionado mucho desde la última vez y que esperaba poder mostrárselo. "Ves? ahí está de vuelta! A mí no me tenés que mostrar nada, vamos a salir a volar un rato y listo!" me dijo.
Me dí cuenta que la diversión es para mí como la plumita de Dumbo, así que el sábado que viene cuando salga a volar con él voy a DI-VER-TIR-ME y si estoy en lo cierto voy a terminar volando como hoy.
Cuando la ronda volvió a dar la vuelta me tocó el turno para hacer el último vuelo del día. Las emergencias valen por 1/2 remolque así que si tomamos en cuenta que hasta ahora tenía 1 y 1/2 el que seguía no era otro que el 2 y 1/2 del día.
Segundo remolque y medio:
Despegamos nuevamente. Gus me había dicho que en este vuelo quería ser sólo un pasajero. Recité el plan de emergencia a medida que despegábamos. Corté a los 500mts. Había unas pequeñas turbulencias, busqué algo pero lo único que encontré fueron descendentes. Hice varios virajes hasta que llegué a los 300mts y me dispuse a aterrizar. La vez anterior como me estaba sacando el óxido y estaba saliendo todo tan bien no me había animado a deslizar por miedo a arruinar un vuelo prolijo. Esta vez me quedé un poquito alto. No demasiado. Pero igual deslicé... de vicio, nomás! :-) Toqué un poco más allá de los números, algo pasado de energía porque le había bajado de más la naríz, lo que me hizo recorrer en el suelo más distancia de la que yo quería. Pero lindo aterrizaje. Y una vez más, todo mío :-)
Cuando estábamos volviendo le conté a Gus lo del vuelo con Omar.
"Sí, yo estuve hablando con Omar" dijo. "Bueno, pero no te persigas ni te pongas nervioso, no te creas que ya estás para el vuelo solo, eh! De todas formas andá viendo CON TIEMPO los manuales del Ka8, y fijate en el manual del Blanik como hacer el ocho flojo"
Yo creo que el vuelo sólo está cerca. Pero voy a hacerle caso.
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