lunes, 19 de mayo de 2008

Remolque 42 y 1/2 el 17/05/08

Pasé a buscar a Gus y a Marianito y nos fuimos los tres al Albatros. Nos divertimos, bastante en el viaje. Charlamos de aviones, de planeadores, de la vida... muy bueno!

Llegamos a las 9:30am. y ya estaba Richard preparando el Blanik. Jorge no había ido porque tenía la nena enferma. La verdad que no se perdió de mucho. El día super ventoso no permitía hacer nada. Parece que el otoño tiene ganas de hacer notar su presencia.

Como el día pintaba medio "involable" (jaja!) nos fuimos todos a tomar un café a la
cantina y despues de un rato volvimos al hangar para seguir preparando al Blanik, sin muchas esperanzas.

10:30am estábamos haciendo el primer remolque. Le tocaba a Richard porque había llegado primero. Yo me había quedado abajo y me encontré con Omar que luego del saludo me comentó que arriba la cosa era una cocktelera. Al bajar Gus y Richard nos contaron de una ráfaga que los agarró en un viraje. Al parecer era como que le había quitado todo el viento relativo al ala interna al tiempo que lo había incrementado en la externa, induciendo un franco TIRABUZON. No era el "del tonto" ni era el "acrobático". Simplemente era un tirabuzón sorpresivo, que nada tenía que ver con un error de pilotaje o ganas de divertirse. Luego Gustavo explicó que la forma de evitar estos sucesos desagradables es incrementar la velocidad normal en un 50% de la ráfaga. Es decir que si normalmente volamos a 80km/h y hay ráfagas de 40km/h, deberemos crucerear a 100km/h.

Luego de Richard vino Marianito. En realidad por orden de llegada me correspondía a mí, pero calculo que Gus estaba esperando que el viento aflojara un poco para ver si podía volar solo nuevamente.

El vuelo de Mariano también duró poco y al bajar comentó otro hecho particular. Estaba volando a 90km/h y de repente, sin cambiar la actitud del planeador, el velocímetro pasó a indicar 130km/h. Según comentó, esto no se dió de forma gradual sino en milésimas de segundo. Luego Gustavo nos explicó que esta es la razón por la que el Blanik tiene una VNE (velocidad de no exceder) en aire calmo de 272km/h mientras que en aire turbulento es de 140km/h.

Ahora me tocaba a mí. Debo admitir que estaba un poco subido al caballo. El viento soplaba fuerte y todo el mundo hablaba de lo difícil que estaba. Pero por alguna razón, yo sentía que no iba a tener ningún problema. Me senté en el planeador, Gus dijo "voy a intentar morderme los codos para no agarrarte los comandos!" y se rió. Despegamos en la cabecera 34 y el fuerte viento del noreste me comenzó a derivar hacia la izquierda. Apliqué pedal para retornar al centro y ahí es donde me dí cuenta que la cosa era en serio.
Tenía todo el pedal aplicado y todavía me seguía derivando. No quería utilizar las alas ya que escuché mil veces que no es conveniente inclinarlas cerca del piso (posible trompo). "Te estás yendo!" decía Gustavo de atrás al tiempo que tomaba el comando e inclinaba las alas en un movimiento suave pero tan rápido como preciso. "Pero tenía todo el pedal aplicado! Que pasó, me faltó aplicar ala?" pregunté. "Claro! En aeronáutica no hay verdades absolutas. Las cosas en el planeador están todas para usarlas, si se te acabó el pedal y seguís derivando no te queda otra!" contestó.

Seguimos subiendo. "Acordate que en días como hoy la pista atrás no es una opción! Las emergencias son todas adelante! Pista adelante o campo adelante!". 100mts. 200mts. Se sacudió bastante cuando pasamos por la línea de los arboles que está junto a la otra cabecera. 300mts. y de golpe la turbulencia se calmó. "Guarda con esto! Que no te engañe! Siempre temele a estas calmas repentinas!", me aconsejó. Pregunté a que altura había sido el tirabuzón con Richard y me indicó que a los 400mts. Efectivamente cuando llegamos a los 400mts nos recibieron un par de saltitos fuertes. A veces era como que se quería levantar un ala. "Epa, acá nos está pasando algo parecido" dije. "Noooo, nada que ver, no sabés lo que fue con Ricardo. Se enroscó completamente... y de la nada!", contestó y luego me indicó "Ahora cuando cortes ponelo a 90km/h y despejá por izquierda pero rápido andate a la derecha".

500mts. Accioné la manija amarilla de corte, ví la soga irse y grité LIBRE! Al tiempo que iniciaba un viraje por izquierda. A la mitad del viraje me dijo "Cambiá, ahora por derecha, ahora por derecha sino el viento te pega al club!". "Pero estó re lejos, estamos sobre Giles!" dije. "Ahora vas a ver como cambia la cosa!" se rió. Seguimos de frente al viento y cuando el altímetro se acercaba a 300mts. le dije "Estamos con 300mts. y casi al otro lado de Giles! No vamos a llegar!. "Ya vas a ver, iniciá el viraje por izquierda y cuando termines vas a estar sobre la cabecera 16", contestó tranquilo. Estábamos hablando de alrededor de 6 kilómetros!!!

Inicié el viraje por izquierda y, en efecto cuando había virado 180° tenía abajo mío la cabecara 16. "Viste! Ahora andá al punto de inicial! Quiero 100km/h en circuito!" me indicó. Ya en inicial "Estás a 120. Que no se te vaya la velocidad en la inicial, te vas alejar de la pista y te vas a quedar sin opciones. Tampoco te alejes mucho vos, el viento te quiere sacar". El planeo era tan efectivo con viento de cola que abrió un poco los frenos para ensuciarlo un poco. Al llegar a la altura de cabecera sacamos flaps "Ahora la velocidad es más crítica porque tenés flaps afuera, no más de 100km/h!". Viraje a básica, recto y nivelado, viraje a final, recto y nivelado, frenos afuera... y aterrizamos!.

Habrán sido 15 minutos! Pero estaba cansadísimo!!!

Se había acabado la actividad del día. No tenía sentido seguir volando así.

Guardamos el material y nos fuimos a la cantina a tomar algo y hacer el debriefing.

Más tarde, charlando, todos decíamos lo mismo. Está bueno tener experiencias como éstas, ya que te indican claramente donde están tus límites y uno puede despues manejarse a conciencia. Manteniéndote dentro de ellos para un vuelo seguro o intentando extenderlos a través del entrenamiento.

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