Marianito se vino a mi casa bien temprano y de pasada levantamos a Richard en la autopista. Llegamos al club a eso de las 9am y luego de una breve parada para anotarme en la lista (con la dupla Ka8 y ASK) arrancamos por el hangar directamente, donde esperaban Gus y Facundo. "A partir del fin de semana que viene a las ocho!" decía Gus mientras nos disponíamos a sacar los planeadores. Una vez que el Blanik estuvo afuera me acerqué al Ka8 con todas las intenciones de sacarlo ya que había visto el auto de uno de los brigadieres del ASK y por si fuera poco ya me había ganado de mano otro piloto en la lista. "Que hacés!?!?" me pregunta Gus. "Voy a sacar el Ka8 porque el ASK seguro lo usan" contesté "Con este viento!?!? No está para Ka8 ni de casualidad" replicó antes de comenzar a balbucear una canción (inventada en el momento) sobre ex alumnos que se vencen y luego vienen por una readaptación y sufren las tretas del instructor. Me reí mientras agarraba las cosas y me puse a ayudar a los muchachos con el Blanik.
Gustavo se fué a buscar unas cosas y al rato cae rápido con el auto diciendo que no lavemos más porque se suspendía la actividad debido al viento. Al parecer tenía la radio encendida y Adolfo le había comentado que la cosa no daba para más.
Ya todos teníamos la sospecha de que algo así podía suceder y por eso en el viaje veníamos elucubrando planes alternativos, siendo el de mayor aceptación popular el asadete.
Ante la novedad, guardamos el Blanik sin mayores protestas y pusimos en marcha el backup.
Cuando estábamos saliendo para el pueblo a comprar la carne me crucé a Sergio que venía con su camioneta. Paré al lado de él para saludarlo: "Te anotaste en todo eh? Y bien tempranito!". "Y... ya arrancó la temporada, a ver si vas aprendiendo como es esto!" me contestó con una sonrisa de oreja a oreja.
Seguimos camino para ir a comprar los víveres. A las 11 y monedas estábamos de vuelta con todo lo necesario para que el instructor diera su clase... pero esta vez, de asado.
Mientras se hacía el fuego cayó un chico que tiene ganas de comenzar el curso: Matías. Me fijé especialmente en las acciones de Gustavo. Se que está evaluando la posibilidad de tomar nuevos alumnos para el verano (y si se dá lo que tiene proyectado va a ser un curso más que interesante) pero también se que eso le va a dificultar, aunque no impedir, volar para él. Es lógico que analice un poco más la cosa antes de aceptar, algo así como ver bien a quien le va a dedicar el tiempo. Lo saludó, lo miró a los ojos, quien sabe qué le pasó por la cabeza en esos instantes, luego agarró un pedazo de papel y le dijo "Estos son mis datos. SI TOMO ALUMNOS empezás el fin de semana que viene no, el otro.". Acto seguido lo invitó a quedarse con nosotros ya que estábamos charlando de vuelo. El pibe se quedó un rato junto a su padre y después se fué a la administración para revisar el tema papeles y creo que después a la cabecera para ver los despegues (había algún que otro piloto experimentado que estaba saliendo).
Gus empuñó nuevamente el atizador para ayudarse a manejar el fuego y sin poder con su genio dijo "Bueno, les parece si repasamos un poco la última charla teórica que tuvimos?". Así entre insignias, performances, pruebas de distancia, de velocidad y demás temas de vuelo comimos el por demás rico asado.
La sobremesa fue interrumpida por un cúmulo que se quizo formar en el cielo aunque lamentablemente se deshizo a los pocos minutos. De todas formas eso nos dejó mirando para arriba y en un momento descubrimos a Miriam con el Y3 virando bastante escarpado y subiendo. Gus fué a buscar su radio y la dejó sobre la mesa en la frecuencia de Giles. Tenía 1800mts, la brigada se estaba empezando a entusiasmar mirando al instructor para ver si se le escapaba algún gesto que pudiera ser interpredato como un "vamos al hangar!". Breves minutos más tarde eran los impacientes pichones los que pedían a gritos la posibilidad de volar.
La primer idea era esperar al Janus para salir a dar una vuelta pero por un tema de disponibilidad se terminó cambiando por el Blanik. Todavía había mucho viento y estaba cruzado, lo que hacía poco provechoso el vuelo para Richard y Marinito. Eso sumado al precio del vale de instrucción terminó por cerrar la ecuación mostrando la posibilidad de quedarse en tierra como la más conveniente. De todas formas me ayudaron a llevar el planeador a la pista para que pudiera hacer un vuelo de entrenamiento doble comando. Agarré mi GPS (para el track), mis Suntiger y mi gorrito.
Despegamos con rumbo 34 y ya desde la salida la cosa estuvo complicada. Pedal contrario al viento aplicado hasta que nos alineamos con el avión del remolque y aflojé la presión para mantenerme ahí. En ese mismo instante el pedal se vuelve a ir al fondo sólo... bue... sólo no. "Eh! Gus! los pedales!" le dije. "Lo soltaste muy temprano, mirá lo que pasa" en efecto, el viento era muy fuerte y tendía a sacar el planeador del eje. "En estos días es mejor pasarse un poco que soltarlo antes" agregó. Ya en el aire y desde abajo comenzó el baile que le valió el nombre al vuelo. Era un samba!. Las ráfagas de la turbulencia parecían venir de todos lados. El Blanik se sarandeaba para arriba, para abajo y para los dos costados. El efecto era tan fuerte que me costaba contrarrestarlo con el comando. "Estás tocando algo? Porque siendo los comandos endurecidos!" pregunté y de atrás solamente se escucharon risas, zapateos y aplausos para demostrarme que sus manos no estaban ni en los pedales ni en el bastón.
"Me parece que estás un poquito bajo, casi en el chorro de la hélice" deslizó un comentario que en ese contexto parecía casi irónico... GRACIAS QUE ESTABAMOS SIGUIENDO AL REMOLQUE! :-)
"Bueno, ahora lo acomodo" contesté entre risas.
"Bien Damiancito eh!, bueno ahora vamos a esperar un poco, quiero que estemos seguros para el corte" me indicó mientras nos acercábamos a los 500mts. "Cortá y escarpalo!" dijo finalmente.
No teníamos varios así que era a culímetro la cosa. Le dí dos vueltas y la perdí. Intentamos encontrarla de nuevo pero al parecer ya no estaba. Buscamos algo por la zona. Gus la encontró, la centró y le dió un par de vueltas. Estábamos sobre el autódromo, ese lugar parece ser casi mágico para las térmicas. Sobrevolamos un poco el pueblo y cuando nos estábamos quedando sin altura nos acercamos al punto de inicial. Ya con 300mts me disponía a hacer el anuncio cuando... "ACÁ, ACÁ POR IZQUIERDA DALE!!!" me interrumpió sobresaltado "Dejame a mí, mirá que si hubieras hecho el anuncio no podíamos virarla eh?".
Lo escarpó y empezamos a subir de una forma impresionante. Más tarde pude ver que era una térmica de 3m/s con golpes de 4m/s y casi 5m/s. Me impresionó mucho que uno podía ver el suelo alejarse. Generalmente el ascenso es más gradual y el efecto no se nota tanto. En un momento apareció un silencio repentino "A veces es como que se queda sin aire, ahí le bajás un poco la nariz así y listo, lo más importante cuando estás a esta altura es no entrar en pérdida: velocidad y buena inclinación".
Ganamos 150mts. en nada y luego se acabó. "Son burbujas, vamos a ver si enganchamos algo donde había antes" me dijo al darme nuevamente los mandos, pero los 150mts se fueron tan rápido como vinieron y finalmente tuvimos que aterrizar.
En el circuito seguí la recomendación de no alejarme mucho e inciar la básica un poco antes. Ya en la básica me sacó los frenos, algo que yo no hubiera hecho si estaba sólo pero luego me dijo que era solamente para no ir tan largos. La final no fue tan marcada, quedamos apuntando al viento más que al eje de pista pero al pasar sobre los números nuestra trayectoria (aunque no la nariz) estába perfectamente alineada. El viento venía del noreste de modo que nos comimos toda la turbulencia de la arboleda. Me costaba mantener las alas niveladas. En un momento al parecer se me cayó el ala del lado del viento y yo la quise levantar, eso nos desacomodó un poco. Gus agarró los comandos instintivamente. "No, no, no, mío, mío, mío..." le dije rapidamente. Sabía que estábamos despatarrados y que iba a ser un aterrizaje desprolijo, pero también sabía que ibamos a aterrizar sin mayores problemas y que lo podía hacer. Se mató de risa y me devolvío el Blanik. Cuando bajamos todavía se seguía riendo y al ver hacia atrás me dijo "Mirá el lío que armaste en el pasto! Pero muy bien eh! Me sorprendiste!".
Como rayo aparecieron los chicos con el golito para enganchar el planeador y llevarlo al hangar. Una vez que estuvo guardado fuimos a la cabecera para ir a buscar el auto de Gus. En el camino nos encontramos a Sergio que había salido con el LS4. Lo ayudamos a guardar como así también a Adolfo y a otro piloto más que estaba por ahí.
Casi llegando a la cantina para la merecida coca con los muchachos me agarró un piloto de Zarate que se sentía estafado ante la promesa incumplida (no se de quién) de dejarlo volar el Janus de adelante. Manejé el reclamo de la forma más educada que pude y proseguí mi camino.
Terminamos el día cantineando todos juntos, comentando el vuelo y compartiendo alguna que otra anécdota, como suele suceder.
lunes, 29 de septiembre de 2008
lunes, 15 de septiembre de 2008
Mi primer pajarera 14/09/08
En vez del sábado decidí ir el domingo para ver si podía volar con Agustín que me venía diciendo hace rato. Yo nunca rechazo una invitación a volar y menos si es con alguien de más experiencia que me puede enseñar algo, así que llegué el domingo pasadas las 11.00am.
Al llegar el club me encontré con un despliege de "motorhomes" que por un momento me hizo pensar que se había adelantado la fecha del regional, pero era el "Club del Rancho Móvil" que había decidido venir a pasar el día en nuestro predio.
Fuí directo a los hangares y ví que estaban sacando absolutamente TODO. No quedaba nada. Me acerqué al hangar de los planeadores escuela y remolcadores a ver si estaba aunque sea el Ka8. Y ahí estaba! el "Poderoso Ka8" esperándome. No me había defraudado antes y no me iba a defraudar ahora. Es curioso el cariño que le voy tomando a esa máquina, todo el mundo protesta de como cae de la resistencia que tiene, de lo incómodo que es. Sin embargo cada vez que lo vuelo le voy tomando más la maña, voy encontrando una posición más cómoda, le voy sacando un poco más de performance. Obviamente hay veces en que yo mismo digo que es una "zapatilla con alas" como aquella que perdí 500mts en ir de una térmica a la otra. Pero si el día está más o menos bueno es un planeador perfecto para salir y divertirse un rato.
Sole me ayudó a sacarlo y mientras me daba una mano para empezar a limpiarlo me fuí de una corrida a anotarme en la lista y buscar una botella de agua. Al volver ya estaba lista la semiala derecha. Gracias Amor!!!! Terminé de lavar el planeador, lo chequeé y caminé el ala a la cabecera mientras Sole manejaba el auto.
Cuando llegamos a la cabecera estaba llena de planeadores al costado. El DR, OO, Y3, BB, 5, 4, 18, 54, PW, AB, IG, ENR... TODOS!!! Me ubiqué directo en la pista para salir primero porque si empezaban a largar los vuelos deportivos no iba a poder despegar más. Lucho me ayudaba a salir, lista de chequeo... ME FALTA LA RADIO!... pero justo venía Sole a preguntarme si me faltaba algo así que fue de una corrida y me la trajo. Cerré la cabina y salimos con rumbo 16.
A partir de los 200mts empezaron los saltos. La turbulencia era tal que a veces no me alcanzaba el comando para corregir las levantadas de ala y las desplazadas que pegaba. Fue el remolque más difícil de los que tuve como piloto hasta ahora. Justo a los 500mts. sentí un impulso hacia arriba y corté para seguir virando. Era una linda térmica de 1.5m/s y me quedé ahí un rato. El viento me derivaba hacia el lado de la ruta 7 pero como estaba ganando altura no me preocupaba. Antes de salir Sergio me había comentado un techo de 700mts y eso mismo encontré yo. Cuando llegaba a los 700mts encontraba un poco de turbulencia y de ahí nuevamente para abajo hasta los 550 o 600mts donde volvía a enganchar ascendente.
Al rato el cielo se empezó a poblar. "Acá sube bien!" escuché en la radio y vi a lo lejos un planeador virando en el sector SUROESTE. Me mandé con mis 700mts perdiendo unos 200mts. en el planeo, casi nada teniendo en cuenta que la otra térmica estaba al otro lado del club y el planeo había sido en contra del viento. Me enganché y comencé a virar. Al rato vi el Blanik subiendo al NORESTE de la pista pero no muy lejos de donde yo estaba. Me mandé y comencé a seguirlo usándolo como variómetro. Viraba una vuelta en una y otra vuelta en otra pero subía cada vez más yo lo iba siguiendo y corregía mi trayectoria de acuerdo a lo que veía. Cuando se inflaba intentaba pasar por el mismo lugar.
"Acá hay más planeadores que moscas!" gritó Adolfo por la frecuencia y cuando busqué a ver de donde venía vi una linda pajarera en dirección SUROESTE. Me mandé sin dudarlo!. La cosa se estaba poniendo interesante y mientras planeaba abrí con ayuda de mis dientes el paquete de gomitas de eucalipto y luego de comerme una o dos me tomé un sorbo de agua que me refrescó completamente la boca. Me había largado con más de 800mts. y llegué con 500mts. y monedas. "No pasa nada" me dije "es como si cortara recién ahora, con una térmica adelante". Me abrí un poco para entrar por la tangente y en el sentido de giro que habían predeterminado quienes ya estaban virando. Ingresé, me prendí y empecé a subir. "No se quién es el del 8C pero nos va a romper el c... a todos!" dijo Pepone. "Es mi ayudante estrella Dami! Humille Dami!!!" contestó Sergio. "Lo que pasa es que tuve buenos maestros!" contesté.
Era impresionante volar con tantos planeadores en la misma térmica. Dejé de mirar los instrumentos para concentrarme exclusivamente en lo que estaba sucediendo afuera. "Cuando a un piloto le veo demasiado el sombrero quiere decir que no es un piloto seguro" le había escuchado a Pepone una vez en la cantina, y me aseguré que todo el mundo viera lo lindos que son mis anteojos Suntiger. Miré a la izquierda y estaba virando con Sergio y su OO. Me dió mucha alegría poder compartir la térmica con él y lo saludé con la mano pensando que quizá me veía.
Minutos más tarde hubo un momento en que me dió la impresión que estaba muy cerrado y cuando me quise abrir le pasé cerca a la cola del 5 que evidentemente viraba a más velocidad de modo que me había pasado por abajo y ahora estaba subiendo más que yo. "Cuidado 8C no te pegues tanto al 5!" me marcó Pepone que evidentemente estaba cuidando a los pichones desde arriba... bah... el único pichón era yo, jaja. Le hice caso, me abrí un poco más todavía y luego me incorporé nuevamente para seguir haciendo virajes un poco más abiertos a mayor velocidad para no repetir la situación.
Así seguí virando entre ellos un largo rato hasta que los más altos decidieron largar la térmica y pusieron rumbo SUR. Yo los seguí pero me llamó la atención que no viraban. Cada vez más y más lejos del club y no parecían encontrar térmica alguna. Ahí me cayó la ficha... HABÍAN PARTIDO!!! y yo sin querer había partido con ellos!!! viré 180° y volví a donde estaba. Habían quedado uno de los piwis, creo que el de Patricio, y el Y3. Me ubiqué entre ellos con el Y3 más arriba. "Escarpalo más 8C!" me dijo Horacio desde el Y3. Hice como dijo y pasé de subir 1m/s a 2m/s firme. Un grande Horace!
"Che, vayanse que esta es una térmica para alumnos!" bromeaba Roberto que estaba bastante alto con el blanik, cada vez con más companía. "Y... con este día que querés?" le contestó alguien. "Vamos todos a la térmica del blanik, carajo!" radié entre risas y me mandé en planeo. Me enganché y lo empecé seguir nuevamente hasta que pude alcanzar los 900mts logrados por quienes ya habían partido. Al parecer eso era lo máximo que había por esos lados.
Roberto se fué y nos quedamos Pato con su PW y yo termiqueando al ESTE de la pista. Volé con un par de pajaros casi casi puntera con puntera lo que me indicaba que estaba cerca del núcleo. En un momento el variómetro y el pájaro marcaban cosas opuestas y decidí creerle a pájaro que algo debía saber de esto. Estuve un tiempo ahí, el viento me derivaba hacia el lado del autódromo, aproveché para mirar los alrededores y disfrutar del paisaje.
Llegó un momento en que no subí más y en todos lados me marcaba -2m/s. Alguien le preguntó a Horacio por donde andaba y dijo que cerca del autódromo. Lo ví un poco más al SUR de donde yo estaba. Me acerqué pero ya estaba bajo y en esa posición el viento me alejaría de la pista así que hice un viraje de 270° y me anuncié en inicial. Estaba un poco alto para circuito pero no abrí frenos. Me dí cuenta que cuando estoy un tiempo arriba me acostumbro a ver las casas más chicas y despues me da cierta incomodidad volver a verlas grandes. Terminé en final con 100mts. altísimo, por un segundo pensé en deslizar pero después decidí ir largo. Al fin y al cabo pista sobraba. Terminé aterrizando a la altura del hangar Malvinas con un toque más que suave.
Más tarde me encontré a Adolfo que con cara de serio me dijo "Cómo se te ocurre meterte ahí entre todas las personalidades del club con esa batata?!?!?". "Y que queres que le haga, Adolfo! Era lo único que quedaba!" le contesté. Cambió la falsa cara de serio por una sonrisa y me dijo "No, la verdad muy bien! Bien virado, no molestaste a nadie, la verdad muy bien!". Le agradecí los comentarios, el se volvió para los hangares y yo a la cabecera con el pecho inflado de la alegría.
Al final no pude volar con Agus porque se quedó arreglando el instrumental del SE pero lo ayudé a salir en el vuelo que hizo más tarde para probarlo. Luego nos dimos recíprocamente una mano para guardar los planeadores y me fuí a Mercedes para la Fiesta Anual del Salame Quintero. Un mar de gente, un predio totalemente desbordado, un recital de Abel Pintos y un salamín de primera!!!
Al llegar el club me encontré con un despliege de "motorhomes" que por un momento me hizo pensar que se había adelantado la fecha del regional, pero era el "Club del Rancho Móvil" que había decidido venir a pasar el día en nuestro predio.
Fuí directo a los hangares y ví que estaban sacando absolutamente TODO. No quedaba nada. Me acerqué al hangar de los planeadores escuela y remolcadores a ver si estaba aunque sea el Ka8. Y ahí estaba! el "Poderoso Ka8" esperándome. No me había defraudado antes y no me iba a defraudar ahora. Es curioso el cariño que le voy tomando a esa máquina, todo el mundo protesta de como cae de la resistencia que tiene, de lo incómodo que es. Sin embargo cada vez que lo vuelo le voy tomando más la maña, voy encontrando una posición más cómoda, le voy sacando un poco más de performance. Obviamente hay veces en que yo mismo digo que es una "zapatilla con alas" como aquella que perdí 500mts en ir de una térmica a la otra. Pero si el día está más o menos bueno es un planeador perfecto para salir y divertirse un rato.
Sole me ayudó a sacarlo y mientras me daba una mano para empezar a limpiarlo me fuí de una corrida a anotarme en la lista y buscar una botella de agua. Al volver ya estaba lista la semiala derecha. Gracias Amor!!!! Terminé de lavar el planeador, lo chequeé y caminé el ala a la cabecera mientras Sole manejaba el auto.
Cuando llegamos a la cabecera estaba llena de planeadores al costado. El DR, OO, Y3, BB, 5, 4, 18, 54, PW, AB, IG, ENR... TODOS!!! Me ubiqué directo en la pista para salir primero porque si empezaban a largar los vuelos deportivos no iba a poder despegar más. Lucho me ayudaba a salir, lista de chequeo... ME FALTA LA RADIO!... pero justo venía Sole a preguntarme si me faltaba algo así que fue de una corrida y me la trajo. Cerré la cabina y salimos con rumbo 16.
A partir de los 200mts empezaron los saltos. La turbulencia era tal que a veces no me alcanzaba el comando para corregir las levantadas de ala y las desplazadas que pegaba. Fue el remolque más difícil de los que tuve como piloto hasta ahora. Justo a los 500mts. sentí un impulso hacia arriba y corté para seguir virando. Era una linda térmica de 1.5m/s y me quedé ahí un rato. El viento me derivaba hacia el lado de la ruta 7 pero como estaba ganando altura no me preocupaba. Antes de salir Sergio me había comentado un techo de 700mts y eso mismo encontré yo. Cuando llegaba a los 700mts encontraba un poco de turbulencia y de ahí nuevamente para abajo hasta los 550 o 600mts donde volvía a enganchar ascendente.
Al rato el cielo se empezó a poblar. "Acá sube bien!" escuché en la radio y vi a lo lejos un planeador virando en el sector SUROESTE. Me mandé con mis 700mts perdiendo unos 200mts. en el planeo, casi nada teniendo en cuenta que la otra térmica estaba al otro lado del club y el planeo había sido en contra del viento. Me enganché y comencé a virar. Al rato vi el Blanik subiendo al NORESTE de la pista pero no muy lejos de donde yo estaba. Me mandé y comencé a seguirlo usándolo como variómetro. Viraba una vuelta en una y otra vuelta en otra pero subía cada vez más yo lo iba siguiendo y corregía mi trayectoria de acuerdo a lo que veía. Cuando se inflaba intentaba pasar por el mismo lugar.
"Acá hay más planeadores que moscas!" gritó Adolfo por la frecuencia y cuando busqué a ver de donde venía vi una linda pajarera en dirección SUROESTE. Me mandé sin dudarlo!. La cosa se estaba poniendo interesante y mientras planeaba abrí con ayuda de mis dientes el paquete de gomitas de eucalipto y luego de comerme una o dos me tomé un sorbo de agua que me refrescó completamente la boca. Me había largado con más de 800mts. y llegué con 500mts. y monedas. "No pasa nada" me dije "es como si cortara recién ahora, con una térmica adelante". Me abrí un poco para entrar por la tangente y en el sentido de giro que habían predeterminado quienes ya estaban virando. Ingresé, me prendí y empecé a subir. "No se quién es el del 8C pero nos va a romper el c... a todos!" dijo Pepone. "Es mi ayudante estrella Dami! Humille Dami!!!" contestó Sergio. "Lo que pasa es que tuve buenos maestros!" contesté.
Era impresionante volar con tantos planeadores en la misma térmica. Dejé de mirar los instrumentos para concentrarme exclusivamente en lo que estaba sucediendo afuera. "Cuando a un piloto le veo demasiado el sombrero quiere decir que no es un piloto seguro" le había escuchado a Pepone una vez en la cantina, y me aseguré que todo el mundo viera lo lindos que son mis anteojos Suntiger. Miré a la izquierda y estaba virando con Sergio y su OO. Me dió mucha alegría poder compartir la térmica con él y lo saludé con la mano pensando que quizá me veía.
Minutos más tarde hubo un momento en que me dió la impresión que estaba muy cerrado y cuando me quise abrir le pasé cerca a la cola del 5 que evidentemente viraba a más velocidad de modo que me había pasado por abajo y ahora estaba subiendo más que yo. "Cuidado 8C no te pegues tanto al 5!" me marcó Pepone que evidentemente estaba cuidando a los pichones desde arriba... bah... el único pichón era yo, jaja. Le hice caso, me abrí un poco más todavía y luego me incorporé nuevamente para seguir haciendo virajes un poco más abiertos a mayor velocidad para no repetir la situación.
Así seguí virando entre ellos un largo rato hasta que los más altos decidieron largar la térmica y pusieron rumbo SUR. Yo los seguí pero me llamó la atención que no viraban. Cada vez más y más lejos del club y no parecían encontrar térmica alguna. Ahí me cayó la ficha... HABÍAN PARTIDO!!! y yo sin querer había partido con ellos!!! viré 180° y volví a donde estaba. Habían quedado uno de los piwis, creo que el de Patricio, y el Y3. Me ubiqué entre ellos con el Y3 más arriba. "Escarpalo más 8C!" me dijo Horacio desde el Y3. Hice como dijo y pasé de subir 1m/s a 2m/s firme. Un grande Horace!
"Che, vayanse que esta es una térmica para alumnos!" bromeaba Roberto que estaba bastante alto con el blanik, cada vez con más companía. "Y... con este día que querés?" le contestó alguien. "Vamos todos a la térmica del blanik, carajo!" radié entre risas y me mandé en planeo. Me enganché y lo empecé seguir nuevamente hasta que pude alcanzar los 900mts logrados por quienes ya habían partido. Al parecer eso era lo máximo que había por esos lados.
Roberto se fué y nos quedamos Pato con su PW y yo termiqueando al ESTE de la pista. Volé con un par de pajaros casi casi puntera con puntera lo que me indicaba que estaba cerca del núcleo. En un momento el variómetro y el pájaro marcaban cosas opuestas y decidí creerle a pájaro que algo debía saber de esto. Estuve un tiempo ahí, el viento me derivaba hacia el lado del autódromo, aproveché para mirar los alrededores y disfrutar del paisaje.
Llegó un momento en que no subí más y en todos lados me marcaba -2m/s. Alguien le preguntó a Horacio por donde andaba y dijo que cerca del autódromo. Lo ví un poco más al SUR de donde yo estaba. Me acerqué pero ya estaba bajo y en esa posición el viento me alejaría de la pista así que hice un viraje de 270° y me anuncié en inicial. Estaba un poco alto para circuito pero no abrí frenos. Me dí cuenta que cuando estoy un tiempo arriba me acostumbro a ver las casas más chicas y despues me da cierta incomodidad volver a verlas grandes. Terminé en final con 100mts. altísimo, por un segundo pensé en deslizar pero después decidí ir largo. Al fin y al cabo pista sobraba. Terminé aterrizando a la altura del hangar Malvinas con un toque más que suave.
Más tarde me encontré a Adolfo que con cara de serio me dijo "Cómo se te ocurre meterte ahí entre todas las personalidades del club con esa batata?!?!?". "Y que queres que le haga, Adolfo! Era lo único que quedaba!" le contesté. Cambió la falsa cara de serio por una sonrisa y me dijo "No, la verdad muy bien! Bien virado, no molestaste a nadie, la verdad muy bien!". Le agradecí los comentarios, el se volvió para los hangares y yo a la cabecera con el pecho inflado de la alegría.
Al final no pude volar con Agus porque se quedó arreglando el instrumental del SE pero lo ayudé a salir en el vuelo que hizo más tarde para probarlo. Luego nos dimos recíprocamente una mano para guardar los planeadores y me fuí a Mercedes para la Fiesta Anual del Salame Quintero. Un mar de gente, un predio totalemente desbordado, un recital de Abel Pintos y un salamín de primera!!!
domingo, 7 de septiembre de 2008
Adaptación al ASK18 06/09/08
Levanté a Gus y a Richard en el camino y llegamos al club a eso de las 8.40am en la cantina estaba Adolfo que esperaba leyendo el diario. Nos sentamos con él y pasamos un rato charlando mientras desayunábamos. Fue el desayuno volovelístico más divertido en mucho tiempo. Teníamos miedo que el día se nos cayera encima así que aguantamos con los dedos cruzados. Luego de un rato parecía que iba a seguir igual de feo pero al menos no llovería así que fuimos a sacar los planeadores. El Blanik (solamente el Romeo, porque Adolfo tenía dos alumnos y Gustavo a Richard) y el ASK18 que aguardaba en el Hangar Malvinas.
Ese no era un dato menor, cuando al principio de la temporada pasada Gus nos había llevado a ver el Cirrus al que estaba asignado lo primero que nos dijo fué "Este es el Hangar Malvinas, su objetivo tiene que ser llegar a este hangar ya que acá es donde están las mejores máquinas del club". Creo que el recuerdo hizo eco en las dos mentes al mismo tiempo porque cuando entramos y mientras todavía las palabras sonaban en mi cabeza me dijo "Que lo parió Damiancito! Ya llegaste a este hangar!". Le asentí con una sonrisa, la imborrable que me delata cuando estoy contento.
Me ayudó a sacar el planeador y lo llevamos hasta la cabecera norte mientras los demás llevaban el Blanik.
Remolcaba Adolfo hasta que apareciera algún otro remolcador así que Richard haría sus tres vuelos al hilo. Salió en el primero y todo transcurrió sin novedad. En el segundo y mientras me acercaba para engancharlo Gustavo me miró, acto seguido me hizo la seña de "ojo!" y la de "corto mano, corto fierro" indicando que le haría una emergencia. No sabía si le haría la de pista adelante (para lo cual debía preparar el auto) o pista atrás (que usualmente deja al planeador con suficiente energía residual para llegar nuevamente a la cabecera).
Despegaron y cuando tenían algo de altura el planeador se soltó para iniciar un franco y prolijo viraje de 180º por izquierda (enfrentando al viento) y aterrizar. Les faltó un poco de envión para llegar a la cabecera así que aproveché que ya tenía el auto en marcha y los fuí a buscar. Cuando estábamos chicoteando Gus se puso al lado mío y me dijo por lo bajo "Sale solo!". Al llegar a la posición de despegue la noticia se escurrió entre todos los que estábamos ahí quedando Richard último en saber, como estimo que debe suceder siempre.
Me acerqué a él para darle ánimo cuando estaba todavía haciendo la lista de chequeo y alternaba los items con algún comentario estilo "Dale! Dejate de romper las bolas y subite!". Pero el instructor no se subió: "Ya estás para salir sólo! Hace un montón que no toco nada cuando vuelo con vos!".
Así fue que se cerró la cabina, se tensó la soga y el Boero junto con el Blanik emprendieron su envuelo.
En ese momento llegó Jorge con su Fiorino. Salí corriendo a recibirlo y casi sin aliento le dije: "Richard está volando sólo! Nos agarró a todos de sorpresa y no tenemos nada para tirarle! Andá a la cantina a ver que conseguís!". Y Jorge pasó de tener una Fiorino Furgón a una Fiorino Ambulancia porque salió carpiendo y volvió antes que aterrizara.
Otra vez el vuelo fue prolijo con un circuito envidiable y un aterrizaje impecable.
RICHARD HABIA VOLADO SOLO!!!!
Fuimos todos corriendo a felicitarlo y ayudarlo a traer el planeador. Mientras empujábamos le dije con tono malicioso "Rich, vos la querés mucho esa campera?" y luego le su respuesta afirmativa agregué cual sentencia "y estás seguro que te la querés dejar puesta?".
Entregado, Richard se quedó solamente con la remera para que cayera sobre él una lluvia de huevos y harina. No hay mugre más linda que la del vuelo sólo. Yo le quise pegar un huevazo pero el huevo no se partió así que fue más parecido a un cascotazo. Después lo quise romper a lo "Chichita Derquiaga" y el viento me jugó una mala pasada manchandome el pantalón provocando lo que luego sería el blanco de burlas a lo largo del día... tremendo lamparón jajajaja.
"Me voy con Richard a darle algo para que se bañe y cambie. Preparate el ASK y hacé cabina hasta que vuelva" me dijo Gustavo.
Hice lo propio y cuando llegó ya estaba en posición de despegue con la lista de chequeo hecha y listo para salir.
Pensé que me iba a dar una lista de recomendaciones pero lo único que me dijo fue "El viento está un poquito fuerte y apenas de costado pero con este planeador no te va a generar ningún problema, es más te va a ayudar a aterrizarlo mejor. Buen vuelo!".
Y así salí.
Lo primero que me llamó la atención fue la silenciosa carrera de despegue. Estaba acostumbrado a sentir los crujidos del Ka8 pero esto era definitivamente otra cosa. Hasta el viento sonaba distinto, como más limpio. La visibilidad era algo de no creer, la burbuja entera impecablemente limpia era como si no hubiera nada. El grip del comando lo hacía comfortable en mi mano y su sensibilidad me permitía acomodarlo en el remolque casi sin esfuerzo.
Me remolcaba Adolfo y acordamos que me haría la señal de corte en una térmica. Apenas pasados los 500mts me hizo la señal y corte para iniciar el viraje por izquierda. El vario marcaba +2m/s. "Que grande este Adolfo!" pensé. Seguí virando y el vario continuaba con esas marcaciones casi obscenas para el día nublado que hacía. Luego de un par de vueltas se me ocurrió chequear el altímetro para ver cuanto había ganado y para mi sorpresa seguía en 500mts. El vario ahora había menguado a +1m/s pero seguía marcando ascenso firme. Seguí chequeando el altímetro cada vez más seguido y cuando la aguja empezó a bajar estuvo confirmado EL VARIO NO ANDABA. Seguramente al principio había estado virando un 0 (cero) por no haber centrado bien la térmica y ahora claramente estaba en una descendente. Me acordé de las historias que se cuenta de como Jorge solía volar sin variómetro solamente sintiendo las térmicas e intenté la hazaña para darme cuenta que me falta un poco de experiencia para llegar a ese punto. Tenía 400mts. y dediqué los 200mts que me sobraban para probar un poco el planeador antes de aterrizar. La incidencia es un placer, es increíble lo que cambia la actitud del planeador con solo correrla un punto. Aún así se me aceleraba todo el tiempo, pasaba de 80/90km/h a 120km/h en un abrir y cerrar de ojos. Intentaba volarlo más lento pero en la primera de cambio se me volvía a acelerar. Precisamente intentando volarlo más lento en los virajes fue como probé que el manual tiene razón y efectivamente ENTRA en pérdida en viraje a los 75km/h y era en las recuperadas sobre todo que se embalaba.
Entré en circuito y aterricé, supuestamente a la mínima energía... pero toqué con la cola el mundo pasaba muuuucho más rápido de lo que estaba acostumbrado. Me bajé con la sensación que no me había sobrado nada. Lo había volado todo el tiempo, y lo había controlado todo el tiempo, pero no había llegado a estar los famosos 2 segundos adelante de la máquina que todo piloto veterano y/o instructor aconsejan.
No me quería quedar con esa espina y decidí salir de nuevo. Gus me aclaró que para eso debía llenar la planilla de adaptación que de siempre que me adaptara a una máquina tenía que tener muy en claro no podía volver a tocarla hasta que la planilla no estuviera debidamente completa y firmada.
Hicimos el papeleo, me fuí a anotar en la planilla para usar el planeador, me prestó una batería y salí nuevamente. Remolcaba Timy.
Ni bien prendí el vario el sonido era ensordecedor así que bajé un poco el volúmen, pero al despegar, con el ruido del viento me empezó a costar escucharlo. No quise subir el volúmen en el remolque ya que prefería estar atento al avión ya que Timy fiel a su costumbre viraba cuanto golpe se encontraba en el camino.
Cuando corté intenté alcanzar la perilla pero me costó bastante. "Instrumentos accesibles... jah!" me burlé a mi mismo recordando el ítem de la lista de chequeo que debería haber respetado más. Obviamente NO me desaté si no que me estiré todo lo que pude y en una posición bastante incómoda (mientras mantenía el ASK lo más recto y nivelado que podía) logré alcanzarla y subir el volúmen.... nunca más lo bajo antes de despegar. Bueno, si había alguna térmica cerca la acababa de perder en ese acto de contorsionismo. Empecé a buscar otra cosa. "Fijate el sentido de las calles y buscalas por ahí!" me había recomendado Gus antes de salir. Es una maravilla estar buscando con ese ruidito "piiiii piiii piiii pii pii pi pi pi pi". Casi como un detector de metales, y creo que muy acertada la elección del sonido ya que las ascendentes con el tesoro de los volovelistas.
Adelante estaba la calle, formada, hermosa... pero sabía que antes esperaba la descendente. "Tengo el ASK, esto planea!" dije y me mandé "piii piii piii iuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...". El sonido más feo que puede haber es el de la descendente!. La calle estadelante y yo estaba con 400mts. y bajando. La calle seguía adelante y yo estaba con 350mts. y bajando. Cuando llegué a los 300mts. me asaltó la duda. No había duda que adelante había ascenso pero si seguía perdiendo altura y al llegar no lo enganchaba me quedaría lisa y llanamente AFUERA con un planeador "prestado" en mi segundo vuelo de adaptación. Miré atrás a la pista para ver que tan lejos estaba y estaba más lejos de lo que alguna vez había estado con 300mts. Volví.
Obviamente en el camino de vuelta encontré un par de golpecitos que me permitieron llegar al punto de inicial con los mismos 300mts. (el viento de cola ayudó bastante). Me puse a virar cercar de ahí para ver si encontraba alguna salvada como la de la otra vez en el Ka8 o si no perder altura practicando virajes bajos. Fue la segunda opción pero al menos tuve platea preferencial para ver el despegue del Blanik que justo estaba saliendo. "Me estoy quedando sin altura, voy a entrar" radié y a los pocos segundos anuncié mi entrada a circuito "para Base Albatros, 18 en inicial". Aterricé como antes y lo dejé cortito para Jorge que también se moría de ganas de hacer su segundo vuelo. Más tarde él haría también su tercer vuelo clavando una linda hora y media arriba y quedando yo en medio de una lluvia de cargadas, jajaja ya vas a ver George, ya vas a ver! ;-)
Fuimos invitados en el almuerzo por Richard en festejo del vuelo solo (que no lo libra del asado, ejem) y más tarde cuando nadie más usaba el planeador lo fuimos a buscar a cabecera para limpiarlo y guardarlo en condiciones, dejando una nota a los brigadieres agradeciendo su hospitalidad al permitirnos utilizar la máquina para adaptarnos.
Ese no era un dato menor, cuando al principio de la temporada pasada Gus nos había llevado a ver el Cirrus al que estaba asignado lo primero que nos dijo fué "Este es el Hangar Malvinas, su objetivo tiene que ser llegar a este hangar ya que acá es donde están las mejores máquinas del club". Creo que el recuerdo hizo eco en las dos mentes al mismo tiempo porque cuando entramos y mientras todavía las palabras sonaban en mi cabeza me dijo "Que lo parió Damiancito! Ya llegaste a este hangar!". Le asentí con una sonrisa, la imborrable que me delata cuando estoy contento.
Me ayudó a sacar el planeador y lo llevamos hasta la cabecera norte mientras los demás llevaban el Blanik.
Remolcaba Adolfo hasta que apareciera algún otro remolcador así que Richard haría sus tres vuelos al hilo. Salió en el primero y todo transcurrió sin novedad. En el segundo y mientras me acercaba para engancharlo Gustavo me miró, acto seguido me hizo la seña de "ojo!" y la de "corto mano, corto fierro" indicando que le haría una emergencia. No sabía si le haría la de pista adelante (para lo cual debía preparar el auto) o pista atrás (que usualmente deja al planeador con suficiente energía residual para llegar nuevamente a la cabecera).
Despegaron y cuando tenían algo de altura el planeador se soltó para iniciar un franco y prolijo viraje de 180º por izquierda (enfrentando al viento) y aterrizar. Les faltó un poco de envión para llegar a la cabecera así que aproveché que ya tenía el auto en marcha y los fuí a buscar. Cuando estábamos chicoteando Gus se puso al lado mío y me dijo por lo bajo "Sale solo!". Al llegar a la posición de despegue la noticia se escurrió entre todos los que estábamos ahí quedando Richard último en saber, como estimo que debe suceder siempre.
Me acerqué a él para darle ánimo cuando estaba todavía haciendo la lista de chequeo y alternaba los items con algún comentario estilo "Dale! Dejate de romper las bolas y subite!". Pero el instructor no se subió: "Ya estás para salir sólo! Hace un montón que no toco nada cuando vuelo con vos!".
Así fue que se cerró la cabina, se tensó la soga y el Boero junto con el Blanik emprendieron su envuelo.
En ese momento llegó Jorge con su Fiorino. Salí corriendo a recibirlo y casi sin aliento le dije: "Richard está volando sólo! Nos agarró a todos de sorpresa y no tenemos nada para tirarle! Andá a la cantina a ver que conseguís!". Y Jorge pasó de tener una Fiorino Furgón a una Fiorino Ambulancia porque salió carpiendo y volvió antes que aterrizara.
Otra vez el vuelo fue prolijo con un circuito envidiable y un aterrizaje impecable.
RICHARD HABIA VOLADO SOLO!!!!
Fuimos todos corriendo a felicitarlo y ayudarlo a traer el planeador. Mientras empujábamos le dije con tono malicioso "Rich, vos la querés mucho esa campera?" y luego le su respuesta afirmativa agregué cual sentencia "y estás seguro que te la querés dejar puesta?".
Entregado, Richard se quedó solamente con la remera para que cayera sobre él una lluvia de huevos y harina. No hay mugre más linda que la del vuelo sólo. Yo le quise pegar un huevazo pero el huevo no se partió así que fue más parecido a un cascotazo. Después lo quise romper a lo "Chichita Derquiaga" y el viento me jugó una mala pasada manchandome el pantalón provocando lo que luego sería el blanco de burlas a lo largo del día... tremendo lamparón jajajaja.
"Me voy con Richard a darle algo para que se bañe y cambie. Preparate el ASK y hacé cabina hasta que vuelva" me dijo Gustavo.
Hice lo propio y cuando llegó ya estaba en posición de despegue con la lista de chequeo hecha y listo para salir.
Pensé que me iba a dar una lista de recomendaciones pero lo único que me dijo fue "El viento está un poquito fuerte y apenas de costado pero con este planeador no te va a generar ningún problema, es más te va a ayudar a aterrizarlo mejor. Buen vuelo!".
Y así salí.
Lo primero que me llamó la atención fue la silenciosa carrera de despegue. Estaba acostumbrado a sentir los crujidos del Ka8 pero esto era definitivamente otra cosa. Hasta el viento sonaba distinto, como más limpio. La visibilidad era algo de no creer, la burbuja entera impecablemente limpia era como si no hubiera nada. El grip del comando lo hacía comfortable en mi mano y su sensibilidad me permitía acomodarlo en el remolque casi sin esfuerzo.
Me remolcaba Adolfo y acordamos que me haría la señal de corte en una térmica. Apenas pasados los 500mts me hizo la señal y corte para iniciar el viraje por izquierda. El vario marcaba +2m/s. "Que grande este Adolfo!" pensé. Seguí virando y el vario continuaba con esas marcaciones casi obscenas para el día nublado que hacía. Luego de un par de vueltas se me ocurrió chequear el altímetro para ver cuanto había ganado y para mi sorpresa seguía en 500mts. El vario ahora había menguado a +1m/s pero seguía marcando ascenso firme. Seguí chequeando el altímetro cada vez más seguido y cuando la aguja empezó a bajar estuvo confirmado EL VARIO NO ANDABA. Seguramente al principio había estado virando un 0 (cero) por no haber centrado bien la térmica y ahora claramente estaba en una descendente. Me acordé de las historias que se cuenta de como Jorge solía volar sin variómetro solamente sintiendo las térmicas e intenté la hazaña para darme cuenta que me falta un poco de experiencia para llegar a ese punto. Tenía 400mts. y dediqué los 200mts que me sobraban para probar un poco el planeador antes de aterrizar. La incidencia es un placer, es increíble lo que cambia la actitud del planeador con solo correrla un punto. Aún así se me aceleraba todo el tiempo, pasaba de 80/90km/h a 120km/h en un abrir y cerrar de ojos. Intentaba volarlo más lento pero en la primera de cambio se me volvía a acelerar. Precisamente intentando volarlo más lento en los virajes fue como probé que el manual tiene razón y efectivamente ENTRA en pérdida en viraje a los 75km/h y era en las recuperadas sobre todo que se embalaba.
Entré en circuito y aterricé, supuestamente a la mínima energía... pero toqué con la cola el mundo pasaba muuuucho más rápido de lo que estaba acostumbrado. Me bajé con la sensación que no me había sobrado nada. Lo había volado todo el tiempo, y lo había controlado todo el tiempo, pero no había llegado a estar los famosos 2 segundos adelante de la máquina que todo piloto veterano y/o instructor aconsejan.
No me quería quedar con esa espina y decidí salir de nuevo. Gus me aclaró que para eso debía llenar la planilla de adaptación que de siempre que me adaptara a una máquina tenía que tener muy en claro no podía volver a tocarla hasta que la planilla no estuviera debidamente completa y firmada.
Hicimos el papeleo, me fuí a anotar en la planilla para usar el planeador, me prestó una batería y salí nuevamente. Remolcaba Timy.
Ni bien prendí el vario el sonido era ensordecedor así que bajé un poco el volúmen, pero al despegar, con el ruido del viento me empezó a costar escucharlo. No quise subir el volúmen en el remolque ya que prefería estar atento al avión ya que Timy fiel a su costumbre viraba cuanto golpe se encontraba en el camino.
Cuando corté intenté alcanzar la perilla pero me costó bastante. "Instrumentos accesibles... jah!" me burlé a mi mismo recordando el ítem de la lista de chequeo que debería haber respetado más. Obviamente NO me desaté si no que me estiré todo lo que pude y en una posición bastante incómoda (mientras mantenía el ASK lo más recto y nivelado que podía) logré alcanzarla y subir el volúmen.... nunca más lo bajo antes de despegar. Bueno, si había alguna térmica cerca la acababa de perder en ese acto de contorsionismo. Empecé a buscar otra cosa. "Fijate el sentido de las calles y buscalas por ahí!" me había recomendado Gus antes de salir. Es una maravilla estar buscando con ese ruidito "piiiii piiii piiii pii pii pi pi pi pi". Casi como un detector de metales, y creo que muy acertada la elección del sonido ya que las ascendentes con el tesoro de los volovelistas.
Adelante estaba la calle, formada, hermosa... pero sabía que antes esperaba la descendente. "Tengo el ASK, esto planea!" dije y me mandé "piii piii piii iuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...". El sonido más feo que puede haber es el de la descendente!. La calle estadelante y yo estaba con 400mts. y bajando. La calle seguía adelante y yo estaba con 350mts. y bajando. Cuando llegué a los 300mts. me asaltó la duda. No había duda que adelante había ascenso pero si seguía perdiendo altura y al llegar no lo enganchaba me quedaría lisa y llanamente AFUERA con un planeador "prestado" en mi segundo vuelo de adaptación. Miré atrás a la pista para ver que tan lejos estaba y estaba más lejos de lo que alguna vez había estado con 300mts. Volví.
Obviamente en el camino de vuelta encontré un par de golpecitos que me permitieron llegar al punto de inicial con los mismos 300mts. (el viento de cola ayudó bastante). Me puse a virar cercar de ahí para ver si encontraba alguna salvada como la de la otra vez en el Ka8 o si no perder altura practicando virajes bajos. Fue la segunda opción pero al menos tuve platea preferencial para ver el despegue del Blanik que justo estaba saliendo. "Me estoy quedando sin altura, voy a entrar" radié y a los pocos segundos anuncié mi entrada a circuito "para Base Albatros, 18 en inicial". Aterricé como antes y lo dejé cortito para Jorge que también se moría de ganas de hacer su segundo vuelo. Más tarde él haría también su tercer vuelo clavando una linda hora y media arriba y quedando yo en medio de una lluvia de cargadas, jajaja ya vas a ver George, ya vas a ver! ;-)
Fuimos invitados en el almuerzo por Richard en festejo del vuelo solo (que no lo libra del asado, ejem) y más tarde cuando nadie más usaba el planeador lo fuimos a buscar a cabecera para limpiarlo y guardarlo en condiciones, dejando una nota a los brigadieres agradeciendo su hospitalidad al permitirnos utilizar la máquina para adaptarnos.
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