"Voy a hacer un vuelito con Mariano, Richard y Facundo. Después salen Jorge y vos solos" arrancó Gustavo.
"Cómo? No hacemos el primero con vos?" le contesté
"Para qué? El fin de semana que viene vas a ser piloto, me parece que podés salir de una tranquilamente" agregó con esa cara de poker que suele poner cuando sabe que te está diciendo algo inesperado.
Ahí me cayó la ficha. Era el último vuelo solo que iba a hacer con el Blanik por largo tiempo. Unas 50hs más o menos. Ya que ese es el mínimo de horas requerido para volar los biplaza una vez que sos piloto.
Cuando llegué los chicos estaban casi terminando de preparar el planeador así que me dediqué a lustrar la cabina con Blem, que era lo único que faltaba. George había aprovechado mi llegada tarde para hacerme creer que justo antes de llegar Gus les había comunicado que el exámen se adelantaba para el día siguiente, así que recién terminaba de bajarme los compañeros de la garganta. Cuando estuvo listo enganchamos y llevamos a la cabecera.
El fixture se siguió tal cual y en su momento me llegó el turno de volar. Me subí al LV-ENT con cariño y un poco de nostalgia. Recordé las primeras veces cuando la sensibilidad de los comandos me haciá renegar en medio de frustraciones por no poder llevarlo correctamente. Cuando el remolque comenzó su carrera y estuve volando casi instantaneamente, disfruté esa misma sensibilidad de los comandos que me permitía llevarlo cómodo casi sin esfuerzo.
Miraba constantemente a mi alrededor, recordando también cuando mi vista quedaba atrapada en una especie de túnel estrecho prestando atención solamente a una cosa a la vez. Bah! que digo una! a media cosa a la vez! jajaja!
Alcanzamos los 500mts. pasando Giles y corté para iniciar un viraje por izquierda. "Por acá baja, por acá también, por acá baja mucho, vamos para el otro lado, por acá cae menos, por acá no cae, por acá sube medio metro, por acá baja un poco nuevamente". Yendo y viniendo me gasté los metros y a medida que me acercaba a los 200mts me acercaba al punto de inicial por seguridad. A la altura indicada me incorporé y aterricé.
La despedida había tenido gusto a poco y mientras estábamos ayudando a los demás, con Jorge tuvimos una idea. "Y si aterrizamos por la Coca?"
En pocos minutos estaba todo organizado. Gus sería el juez del certámen. El punto óptimo de aterrizaje sería la baldoza/laja que delimita la pista justo a la altura de donde estaban los autos. El Blanik debería quedar en la línea de la baldoza y la puntera de ala lo más cerca de la misma siempre que el tránsito y, más importante, la seguridad lo permitieran.
Había tres o cuatro planeadores en la caja para salir así que nos dispusimos con los chicos a engancharlos y asistirlos para que despegaran rápido y pudiéramos dedicarnos a lo nuestro pero mientras más planeadores sacábamos, más planeadores venían. Finalmente aprendimos la lección: "si vas a salir, poné tu planeador en la caja porque si no te podés llegar a quedar todo el día esperando". Ubicamos al Blanik y un rato más tarde estaba despegando.
El remolcador enfiló para el lado de Giles. Vi unos dos planeadores virando más allá, en ese "territorio prohibido" que está pasando el pueblo. Cuando alcancé los 500mts. no corté de inmediato, intenté quedarme unos segundos más en el remolque para ver si llegaba cerca de los planeadores pero cuando el altímetro llegó a los 600mts todavía los veía algo lejos así que corté (clareando el área antes) e inicié el clásico viraje por izquierda. Empecé a probar el aire aquí y allá, el vario bajaba, luego bajaba menos, luego volvía a bajar hasta subío y tocó +1mt/s. Intenté virar pero la mitad del viraje me marcaba ascenso y la otra mitad me marcaba descenso. Quise centrar un poco mejor y ahí la terminé de perder. Me fuí arriba de un campo arado a ver si tiraba y nada, seguí buscando pero lentamente fui perdiendo altura. Un poco abajo de los 400mts. vi al ET de Fernando virando al ESTE de la ruta 7. No estaba muy lejos y por un segundo pensé mandarme a la misma térmica. Puse rumbo hacia allí y a medida que me acercaba y lo veía virar me empezaron a agarrar dudas. Estábamos casi a la misma altura, es un bicho enorme (25mts.)... "mirá si me lo llevo puesto?", "mirá si le cago el ascenso?". Hice un viraje de 180° y empecé a buscar alguna otra cosa que me subiera.... no encontré nada y me fuí acercando al punto de incial. A los 200mts. me incorporé a circuito. "Un buen aterrizaje comienza con una buena aproximación, no te pegues!" me dije a mi mismo. Elegí una casita como referencia y me mantuve en ese rumbo para que no me engañe la disposición de la pista. Viré a básica y al nivelar me pareció que estaba todavía alto así que abrí la básica para perder algo más de altura. Viré a final y saqué todos los frenos, cuando estuve cómodo entré un poco los frenos para ajustar la senda de planeo y apenas toqué los guardé compleatamente y encaré hacia la baldoza, llevándolo con pedales al tiempo que intentaba mantener las alas niveladas. Unos metros antes de llegar se me cayó el ala derecha lo me hizo pivotear en ese punto pero con tanta suerte que el tren principal quedó justo en el punto de óptimo.
Me bajé con sonrisa triunfante y George no paraba de decir "listo! me voy a mi casa, listo!" hasta que se le acercó Gus y le dijo "era el tren principal en la línea de la baldoza y la puntera lo más cerca posible, todavía tenés 7mts y medio!" animándolo a salir.
Volvimos a poner el Blanik en la caja y yo aproveché la espera que había para ir a procurarme algo de comer ya que eran como las 15hs y todavía no había probado bocado.
Fui con Sole, compartimos un sandwich de milanesa y para cuando volvimos a la cabecera ya estaba por salir Jorgito en su vuelo. Lo ayudamos y despegó.
Mientras esperábamos que baje le conté a Gus el episodio con el ET y como dejé pasar la térmica. Primero me miró con una cara que parecía decir "te desheredo!" y después me instó a animarme para la próxima vez: "No pasa nada, al principio vos lo ves a la misma altura pero el está subiendo y vos vas perder algo de altura mientras vas hacia ahí, así que para cuando llegues a la térmica lo vas a tener arriba y vas a poder entrar sin problemas".
Para ese momento, el viento que había estado soplando todo el día del sector noreste había traído las térmicas justito sobre la vertical del club. Ahí estaban el ET, y algunos formando una linda pajarera y nosotros con ubicación preferencial. Nos tiramos en el pasto a mirar para arriba y vimos como venía George desde Giles con el Blanik y se incorporaba. Estuvo largo rato en la térmica y debe haber estado muy buena la vista desde su posición con 3 o 4 planeadores virando con él.
Se mantuvo en vuelo bastante tiempo hasta que apareció Omar con un alumno y le pidió por radio que bajara. "Ok" contestó Jorge con una parsimonia que denotaba las pocas ganas de hacer caso que tenía. Sin embargo a los pocos minutos se incorporó a circuito y aterrizó. Lo dejó a escazos metros de la línea óptima y si no hubiera sido por los planeadores que estaban en el medio de la pista (con el ala interior levantada, presentando el mayor obstáculo posible a quienes aterrizaban) lo hubiera dejado cerca de la baldoza.
Aterrizó con la seguridad en mente, en lugar de la competencia, demostrando que tenía las cosas bien claras: era solamente un juego. Más aún, honró nuestro pacto de caballeros y me pagó la coca. Al fin y al cabo y sin contar la distancia a la baldoza yo lo había dejado justo en la línea jajaja!.
Así terminó el día de vuelo. Así le dije "hasta pronto" si Dios quiere al Blanik. El sábado que viene toca exámen y nuevamente si ayuda EL DE ARRIBA dejaré de ser alumno para pasar a ser de una vez por todas piloto.
De todas formas Gerardo me dijo el otro día, y creo que con mucha razón, que uno sigue siendo alumno hasta los 90 años :-)
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