23/08/08
Había arreglado con la brigada para ir a volar el sábado, así de paso les daba una mano. Además, hemos volado juntos todo el año, no creo que un papel firmado haga mucha diferencia. De todas formas, me tomé un pequeño lujo y me permití caer un poco más tarde. Idealmente hubiera dormido un poco más pero hubo que llevar al nuevo perrito de Sole a la veterinaria. Habiendo cumplido con esa tarea, salí para el club y llegué a eso de las 11.00am.
Los chicos ya estaban en la pista así que fuí directo allí. Cuando llegué les presté mi handy para volar, ya que la radio del planeador no anda muy bien, enganchamos y salieron. Iban por el tercer vuelo del día.
Detrás del Blanik estaba el Ka8 y dentro Axel que iba a realizar su primer vuelo en esa máquina. Nos acercamos con Jorge y le explicamos algunas caractarísticas que habíamos notado en el poco tiempo que llevamos volándolo. Luego vino Adolfo, quien había sido su instructor durante el curso y le dió las últimas indicaciones antes de engancharlo para salir. Despegó correctamente, buscó alguna térmica sin éxito por la hora y aterrizó.
Le tocaba a Jorge que había llegado antes que yo y además tenía que volver temprano a su casa. En realidad eso le jugaba en contra ya que pintaba para ser un día espectacular y era una pena no poder esperar un poco para salir y aprovecharlo.
Salió, se quedó un poco en algunos ascensos que encontró (es termiquero el guacho) y unos 20 minutos más tarde aterrizó.
"Decime donde están George! No te las guardes para vos!" le dije bromeando cuando fui a ayudarlo a la pista.
"Se está formando algo al Oeste de la pista, igual todavía no hay mucho" me contestó.
Justo a sotavento de la pista... no era la mejor ubicación para estar con un Ka8, ese bicho avanza muy poco con viento de frente.
Me puse el paracaídas, y luego de sentarme comencé con la lista de chequeo. Cuando llegó el avión, me engancharon y despegué pasadas las 12 de mediodía. El remolcador puso rumbo hacia el noreste. Ya a los 300mts empecé a sentir que atravezábamos algunos golpecitos, el día definitivamente se estaba armando. Alcanzamos los 500mts sobrevolando Giles. Corté e inicié un viraje por izquierda. "Cae, cae, no cae, cae, no cae, no cae, sube un poquito, cae de vuelta" iba probando aquí y allá a ver si enganchaba algo.
La altura se fue gastando y a medida que la aguja del altímetro se acercaba a los 300mts., me acercaba yo también al punto de inicial. "No puede ser!" pensaba, "con este día bárbaro no puede se que no me pueda prender! tiene que haber algo, tiene que haber algo!".
Ya estaba en el punto de inicial, puse mi mano en el handy para anunciarme en circuito,pero esperé. Sabía que con solo decir "8C en inicial" mataba el vuelo, ya no podría virar aunque encontrara ascenso, y el punto de inicial estaba al oeste de la pista, justo donde Jorge me había dicho que me esperaban las térmicas. Todavía tenía 280mts, una vueltita no le haría daño a nadie y además me dejaría mejor ubicado para la inicial. Viré por derecha para poder hacer un 270° e incorporarme luego, pero en esa vuelta el vario marcó cero. El 270° se transformó en 360° y el vario comenzó mostrar un tímido ascenso, yo seguí virando. Al poco tiempo ya estaba a 400mts. y subiendo. Llegué a 800mts. luego bajé a 600mts. encaré el viento y me volví a prender, esta vez llegando a los 900mts. Me acordé de mi primer vuelo solo cuando había llegado a los 880mts. y la alegría de haber roto mi propio record me hizo radiar "Para Base Albatros, 8C 900mts.!".
Al instante empecé a escuchar que radiaban "Cómo?, Que dijo?" y otra voz afirmó "Nueve-Cero-Cero". Al rato miré para abajo y ví como empezaban a armar la caja.
Me mantuve un tiempo subiendo y bajando entre los 900mts (donde me agarraba una especie de turbulencia que yo interpreté como el final de la térmica) y los 600mts. hasta que en una de esas veces que bajaba agarré una térmica que me catapultó hacia arriba. Fue subir a más de 2m/s firmes y durante largo rato para llegar hasta los 1280mts. HABIA QUEBRADO LA BARRERA DE LOS 1000MTS!!!! Era la primera vez que subía tan alto por mis propios medios, me quedé mirando el altímetro como sin creer lo que estaba viendo... hasta que me cayó la ficha... había ganado los 1000mts y no tenía ni barógrafo ni licencia deportiva. En ese momento se me vino Sergio a la mente con su consejo "Vos ahora tenés que subir siempre con barógrafo porque nunca sabés cuando podés meter los 1000mts!".
De todas formas estaba tan entusiasmado con el vuelo que estaba viviendo que me olvidé rápidamente del C de plata y me dediqué a admirar los alrededores, que tan lindos se ven desde tan alto!. El viento me estaba empezando a derivar hacia el sur pero con la altura que tenía no me preocupaba en lo más mínimo. No se si habrá sido el aire menos denso o que pero me entró una alegría terrible y de repente me dí cuenta que estaba totalmente solo en una cabina suspendida a más de un kilómetro de la tierra. Otra vez sonaron palabras en mi cabeza pero esta vez eran las de Fernando cuando había dicho en el nacional que "no hay lugar más privado en el mundo que la cabina de un planeador". Y empecé a cantar. Sin ningún tipo de afinación (y sin ningún tipo de vergüenza jajaja). Con voz impostada a lo ópera y a todo pulmón: "No me gustan las descendentes, yo prefiero las ascendentes, acá baja la p*** m*** y acá sube hasta las nubes!".
Me dí cuenta que había estado mirando mucho al variómetro y el velocímetro durante todo el vuelo así que me forcé a mirar para afuera intentando "sentir" las térmicas y tomando el horizonte como velocímetro. De vez en cuando pispeaba los instrumentos para ver si mis sensaciones eran correctas. Empecé a intentar relacionar las sensaciones con las respuestas del variómetro. En algunas le pegaba, en otras me confundía y lo que interpretaba como entrada a una térmica era en realidad la salida de ella. Varias veces entré o estuve casi por entrar en pérdida en viraje (pensar que costó tanto hacerla en el exámen) pero con solamente relajar la mano en el comando se solucionaba. Creo que la falta de trim del Ka8 es buena para entrenar la mano en mantener velocidades.
Cada vez pispeaba menos el tablero hasta que en un momento lo dejé de mirar por largo rato y grata fue mi sorpresa cuando al volver al altímetro seguía marcando más de 1000mts.
Empecé a relojear el club para ver si depegaban los planeadores que estaban en la pista, quería virar con ellos. Despegaron el Janus y el 18 que luego se pusieron a virar cerca de Giles y decidí unirme a ellos. Cuando estaba sobre la vertical del club volvieron a resonar palabras pero esta vez en la cabina
"8C, Base", era la voz de Gustavo.
"Adelante, Base" respondí.
"Informe oficial: 1 hora 10 minutos"
"Andá preparando el ASK" bromee
"Te faltan vuelos" retrucó.
Y es que habíamos acordado que con cuatro vuelos, incluyendo alguno largo (de al menos una hora) me adaptaría al ASK 18.
"Si te quedás 3 horas te bajo un vuelo!" me ofreció con esa tendencia que tiene a subirte la apuesta, y yo sabía que podía aguantar un rato más pero casi dos horas era demasiado.
Llegué a la térmica del Janus y el ASK. Es muy especial la sensación de estar bajando pero saber que cuando llegues a donde están los otros planeadores vas a subir. Casi una cuestión de fé. Y más especial es acercarte y ver como el vario pasa a cero y después empieza a marcar ascenso. Es como ver lo invisible. Empecé a virar hacia la izquierda porque era el sentido que me marcaban quienes ya estaban ahí (hasta ese momento había virado casi todo por derecha) y dejé de mirar el tablero. Me acordé de Pepone que una vez en la cantina había dicho que en una pajarera el considera a otro piloto como peligroso cuando le ve mucho el sombrero (porque está mirando todo el tiempo el tablero y nunca para afuera). El Janus estaba muy arriba así que mi referencia sería el 18. La velocidad me la indicaría su posición con respecto a mi puntera de ala y el ascenso me lo indicaría su altura con respecto a mí.
En altura me acerqué bastante, aunque de vez en cuando pegaba saltos hacia arriba, que claramente indicaban que estába más cerca del nucleo que yó. En esos momentos intentaba corregir para pasar por el mismo aire que él. En velocidad era un poco más difícil mantenerme constante y generalmente se me iba más adelante (signo que de yo volaba más rápido) o se me perdía de vista detrás del ala (signo de que yo volaba más lento).
Estuve con ellos un rato más y luego comencé a sentir la boca seca, pastosa y las piernas acalambradas. Gus siempre nos dijo que hay que tomar agua antes de sentir sed porque cuando llega la sed es signo de que ya estamos deshidratados. Bueno yo debía ser una pasa de uva. Me arrepentí de no llevar agua y caramelos pero es que no tenía ni idea de que volaría tanto. Por seguridad decidí aterrizar, pero no iba a perder mi altura de una forma tan poco elegante como sacando frenos. Entonces me mandé un planeo hasta más allá de Giles a 100km/h ida y vuelta. Como jugando a que estaba en prueba deportiva. Que lindo que es apuntarle a un lugar y mandarte en planeo!.
Era un día tan pero tan bueno que aún a 100km/s con el Ka8 subía +2m/s en recto y nivelado. Realmente espectacular, no bajaba! Tuve que inevitablemente sacar frenos para llegar el punto de inicial con 200mts e incorporarme a circuito. En el aterrizaje fuí largo como para garronear algún que otro minuto y despejé por el oeste.
Caminé hasta la cabecera donde le pedí a Germán que me manejara el auto mientras yo caminaba el ala para traer el planeador y apenas estuvo en posición nuevamente fuí corriendo a preguntarle a Héctor cuánto había volado.
"Estuviste un rato largo, Dami. Una hora cuarenta minutos!" me dijo.
Que bueno! Busqué a los chicos de la brigada para compartir la felicidad pero eran las dos de la tarde y ya se habían ido. Para mí era como haberme metido en una máquina del tiempo, aterrizar y no ver a nadie. Me había abstraído totalmente del mundo mientras estaba volando. Chequée el celular que tenía en el auto y había un mensaje de los chicos felicitándome por el vuelo. Bueno, eso es si "Hay ella como vuela! Tirate un pedo" puede ser entendido como una felicitación, jajajaja!
Había sido un vuelo altamente positivo. Varias barreras se habían roto, la de altura, la de permanencia y sobre todo la de mi visión con respecto al vuelo a vela. Muchos me contaban historias sobre gente que se quedaba arriba horas y horas. Sin ir más lejos, no me imaginaba como podía llegar a pasarme algún día 5 horas ahí arriba para el C de plata. Cuando bajé del vuelo lo sentí posible, lo sentí posible PARA MÍ. Y eso me hizo eco en la cabeza.
Más tarde me encontré con Gus y me dijo: "Andá a Administración, pedite el manual del ASK y después quedate un rato haciendo cabina!".
Todo el mundo dice que ese planeador es un salto impresionante en la carrera porque vuela mucho más que todo lo conocido hasta ese momento. Además es el que voy a volar en mis primeras pruebas deportivas. Tengo 2.1 horas, quedan 17.9 para conocernos! ;-)
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