Remolques 50 y 51 el 22 de Junio de 2008
Salí de casa tipo 7:45am y cuando puse un pie en la calle me pareció estar en Londres. Nunca estuve en Londres pero mi imaginación me contaba que si alguna vez llegaba a ir, se parecería mucho a lo que estaba viendo en ese momento. Una niebla espesa cubría todo y era difícil ver más alla de los 200 o 300 mts. Aposté a que todo estaría levantado para el momento que llegara a Giles y salí. Ese lugar me ha sorprendido varias veces. En una oportunidad llegué a salir con lluvia de Buenos Aires para encontrar un día radiante en el aeroclub así que trato de no guiarme por el cielo que veo en mi casa.
Fuí a buscar la autpista cerca de mi casa. Hoy Gus no venía pero igual tenía acompañante, Richard me esperaba en el puente de Derqui. Mientras estoy subiendo por la rampa pasa por delante mío un coche fúnebre. Verlo pasar así, vacío, sin cortejo, como si estuviera yendo a buscar algún cajón que lo llenara hizo que un sentimiento feo apareciera en mi estómago. Puse la radio para distraerme y los Be Gees sonando me estremecieron aún más "Ah, ah, ah, ah,staying alive, staying alive, ah, ah, ah, ah staying aliiiiiiiiiiiiiiiiiive!". Cambié inmediatamente de estación para encontrar una música un poco menos alusiva al momento. Mi estado de alerta crecía por la situación de estar manejando en condiciones de tan poca visibilidad y yo intentaba adivinar las cosas que estaban más allá de la niebla. El mejor indicador eran los carteles, si podía leer los carteles lejanos eso indicaba una visibilidad más que aceptable hasta esa distancia. Comienzo a hacer eso como un ejercicio y el primer cartel que aparece resulta ser de una campaña de seguridad vial, no se distinguía nada, solamente la parte central del aviso que decía "VIDA O MUERTE". Bueno, eran tres "señales" que habían ocurrido en menos de 1 minuto. Comencé a pensar si no sería conveniente pegar la vuelta, pero tengo por principio no dejar de hacer las cosas que quiero por "señales", considero que cuando las cosas "tienen" o "no tienen" que suceder, hay muy poco que uno pueda hacer para evitarlo. Bajé mi velocidad, ajustándola a la visibilidad, señalicé bien todas mis maniobras y abrí bien los ojos.
Richard subió en el lugar que habíamos quedado y seguimos viaje. A medida que nos acercábamos nos dábamos cuenta que íbamos a tener que esperar un rato largo para volar. La niebla ni siquiera amagaba con aflojar.
Llegamos... cantina y a esperar. Al rato apareció Omar, que nos iba a dar instrucción ese día. Entre las 11.00hs y las 12.00hs el cielo se abrió como por arte de magia y todo el mundo fue corriendo a los hangares tanto los alumnos como los pilotos, muchos de ellos con ganas de subirse a las máquinas que les fueran asignadas apenas la noche anterior. Una nueva temporada comenzaba en el Albatros!!!
Limpieza del Blanik y a cabecera. Nos estábamos preparando cuando Omar preguntó si teníamos alguna duda, algo en especial que quisiéramos ver. "A mí me gustaría probar las posiciones extremas que se pueden adoptar durante el remolque, y también tengo medio remolque colgado así que tenía ganas de practicar alguna buena emergencia... bah, pero tampoco se si sirve practicar una emergencia si te lo pido" dije. "Claro, imaginate que te digo [Dale, ahora te voy a hacer una emergencia] no se puede, lo que uno quiere ver es si la están esperando en cada remolque" me contestó, así que asumí que solamente practicaríamos lo de las posiciones extremas en remolque.
Primero salió Richard y mientras él volaba me quedé pensando que otra cosa quería practicar. Tenía que aprovechar. En su momento (al principio, durante mi curso de motor) me molestaba mucho cambiar de instructor porque me era imposible mantener una continuidad en el aprendizaje, pero ahora que ya tengo una base y me estoy empezando a sentir piloto, me está picando la curiosidad. La otra vez cuando volé con Sergio conocí y aprendí muchísimo (quizá más de lo que al día de hoy me doy cuenta) y quería aprovechar este vuelo con Omar de la misma forma. Es como que cada piloto tiene su estilo, y está bueno ir tomando algo de cada uno para formar el mío.
"Sabés? En los vuelos solo que estuve haciendo me quedo siempre alto en circuito, quizá podríamos practicar un circuito bajo..." le comenté antes de subir al Blanik. Me acordaba que eso nos había quedado pendiente en el último chequeo que me había hecho antes de volar solo. "No te hagas problema, es normal en los pilotos nuevos, por ahora preferimos que se equivoquen por más y no por menos" me contestó.
Me senté, hice la lista de chequeo, enganchamos, probamos el gancho, la soga se tensó y REDONDO!. Ni bien nos separamos de la tierra me repitió la pregunta que me había hecho las dos veces anteriores que volé con él "Si se corta acá que hacemos Damián?". "Adelante" contesté sin dudar, y seguí recitando "Adelante, adelante, adelante, acá campo adelante, campo, campo, campo, acá pista atrás, pista atrás". Esperó y unos segundos más tarde me dijo "Y acá?". Lo peor ya habá pasado, a este punto estaba seguro que no me iba a hacer ninguna emergencia, entonces le hice una explicación con todos los detalles "Acá ya tengo más altura, así que haría un 180° y me voy a buscar la pista para hacer un minitransito por izq..." CLANK!!! Me cortó.
Abajo la nariz, lanita centrada para el 180° y ahí estaba la pista. Me acordé de la última emergencia que había practicado (pista atrás) pero esta vez tenía más altura y siempre es mucho mejor aterrizar con viento de frente cuando se puede. Entré al circuito pero sin irme hasta el punto de inicial, la arboleda que rodea la cantina no me gustó nada desde tan cerca. "Te estás pegando a la pista, abríte" me dijo. "Pero es que ahí están los árboles" contesté. "No pasa nada! Están como 20m más abajo (WHAAAAT?!?!?!?! ESTE TIPO ESTA EN PEDO!!!!) mirá dámelo que te muestro hasta donde te tenés que abrir" y como no podía ser de otra manera pasamos justito por arriba de la copa de los árboles. Creo que si mis pies no hubieran estado manteniendo los pedales (ya aprendí que los comandos NO se sueltan) hubiera recogido las patas para que no me raspen las ramas. Luego del obstáculo pregunté "Mío?" y me contestó "Ja! Siempre es tuyo!" (CHAN!!!!) "Vos tenés unos huevos!" le dije, porque no entendía como se arriesgaba tanto con un alumno que no era de él.
Mi primer idea al iniciar el minitránsito había sido entrar por donde están las calles de rodaje pero al pasar los árboles y ver que todavía contaba con algo de altura me agarró el rockanroll y estiré un poco más la inicial (siempre te animás a más cuando hay un instructor atrás). "Abrite, no te pegues que vas a tener que hacer un 180° en vez de dos de 90°, ahí, abrite, abrite, bueno dale, entrá" y cuando hago el viraje por izquierda veo los postes de luz/teléfono que hasta ahora nunca me habían importado porque los pasaba mucho más alto pero esta vez me daba la impresión que los iba a tocar con la punta del ala. Terminó siendo un 180° nomás, porque al final del viraje ya estaba en el eje de pista. Mientras me alineaba y al ver que no lo había agarrado en ese último viraje (que seguramente no debe haber sido muy cómodo para él) le dije "Sos un groso, chabón!". "Shhh! Callate y volá!" me contestó. "Dale! si ya está aterrizado!" le dije, agrandado, unos instantes antes de tocar el suelo. Es que tenía el ego tan grande que no pasaba por la puerta.
Cuando el Blanik se detuvo por completo yo no podía dejar de repetir palabras como "Una masa! Espectacular" Estuvo buenísimo!". "Muy bien!" me dijo "Después si querés hacerte un vuelito en Ka8 andá a preparártelo. Tenés radio?". "Sí, pero no le llegué a dar carga completa". "Bueno, usá la mía".
Me bajé, ayudé a Richard a salir nuevamente con el Blanik y me quedé en tierra haciendo tiempo. Tenía ganas de quedarme un rato con el Ka8 y todavía no había nada en el aire. Omar me aconsejó que saliera lo antes posible porque cuando se armara el día querrían salir todos y se iba a tornar imposible.
Seguí el consejo, con ayuda de Richard y Hernan llevé el planeador a la pista y luego de calzarme el paracaídas (ya me voy acostumbrando) me instalé en el planeador.
Hice la lista, Richard me enganchó, probamos el gancho, cerré la cabina y cuando me estaban por remolcar uno de los chicos vió algo raro en el motor del Boero y lo sacaron de servicio. NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! Ahí se acercó Sergio que me estaba por correr el ala, y se sentó al lado mío para esperar, entre charla técnica y anécdotas, al Bellanca que por suerte estaba operativo! Unos minutos más tarde estaba despegando.
Corté a los 500mts. viraje por izquierda, viraje por derecha... algún que otro cerito pero en ningún momento el vario alcanzó siquiera el +1. Cuando estaba alrededor de los 300mts. me fuí al punto de inicial y en el camino me agarró una linda desendente de -3mts. Eso me dejó con la altura justa para el circuito. Lo puse a 85km/h y radié a la base. Fue el aterrizaje más corto que hice hasta ahora. Toqué justo en los números entre el 1 y el 6. Se frenó en 5 o 10mts como mucho. Igual, mi intención no era dejarlo taaaan corto, medio que se me quedó ahí. Antes trataba de dejarlo lo más corto posible, ahora quiero ver si puedo empezar a elegir un lugar y dejarlo ahí. Quien sabe? Por ahí rindo antes del 27 de julio y puedo competir en el torneo de aterrizajes de precisión! jajaja!
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