Alrededor de fin de año hablando con Gustavo me comentó que no había podido participar del regional de Zarate por falta de ayudantes. Yo había tenido los últimos exámenes de mi carrera universitaria así que no hubiera podido aunque quisiera. Pero, sabiendo que se acercaba el Campeonato Nacional 2008 en la localidad de Adolfo Gonzalez Chaves, me ofrecí como ayudante para el mismo. "Vos sabés el laburo que es ser ayudante?" fue lo que me dijo. Y la verdad que no sabía, pero tenía ganas de probar. Las siguientes veces que nos encontramos me fue explicando las funciones que debía cumplir. Lo primordial es hacer que el piloto solo se preocupe por el vuelo, y eso significa encargarse de lo demás: lavar el planeador, lastrarlo de ser necesario, llevarlo a la caja (así se denomina la formación en que se disponen los planeadores para el despegue), y en caso de una tronada (aterrizaje fuera del aeródromo) ir a buscar al piloto y su máquina.
Finalmente Gustavo por razones varias decidió no asistir, pero me contactó con dos pilotos que sí lo harían: Sergio y Horacio. Yo no estaba del todo seguro ya que una cosa era ir de ayudante de mi instructor y otra distinta era caer allí y pasar dos semanas con un equipo de gente que no conocía. Gus me aconsejó ir y entre otros motivos nombró la experiencia social que constituye el campeonato además de ser la competencia más importante del país. Decidí, entonces, ir. Me contacté con los pilotos y el sábado 19 de enero estaba en Chaves para incorporarme al equipo.
Fue una muy buena experiencia, era un grupo muy copado y me abrieron las puertas de una. La meteorología no ayudó y de las dos semanas solamente se voló 6 días. Pero siempre encontrábamos algo para hacer y aprovechar los días feos. Entre constantes alertas meteorológicos y alguna que otra tronada terminamos armando y desarmando los planeadores casi todos los días. Las tronadas, con sus búsquedas son un capítulo aparte. Tu piloto avisa que está tronando en determinado lugar, entonces agarrás el mapa (la primera vez intenté ir con el GPS y terminamos tardando muchísimo) te fijás donde es para decidir el mejor camino y salís al campo. Los paisajes que ví durante las búsquedas eran espectaculares. Hay emociones encontradas en ese momento porque por un lado querés llegar lo antes posible porque te ponés a pensar que tu piloto está solo tirado en el medio del campo, con sed, hambre... y si llueve o anochese también frío. Pero por otro lado cuando vez la belleza de nuestra pampa te sentís felíz de solamente estar ahí.
Me traje muchas cosas de vuelta. Un montón de información y conocimientos que fui "tomando prestados" de cuanta persona se dignara a contarme algo del deporte y/o su folclore. Una montaña de ganas de volar y seguir progresando... y más importante varios nuevos amigos :-)
Si alguno quiere mi consejo... VAYAN A LOS NACIONALES!!! ya sea para ayudar como para cometir, eso también debe estar muy bueno!!!!
Quien sabe... algún día quizá hasta pueda ir yo mismo a competir a un Campeonato Nacional!
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