domingo, 7 de septiembre de 2008

Adaptación al ASK18 06/09/08

Levanté a Gus y a Richard en el camino y llegamos al club a eso de las 8.40am en la cantina estaba Adolfo que esperaba leyendo el diario. Nos sentamos con él y pasamos un rato charlando mientras desayunábamos. Fue el desayuno volovelístico más divertido en mucho tiempo. Teníamos miedo que el día se nos cayera encima así que aguantamos con los dedos cruzados. Luego de un rato parecía que iba a seguir igual de feo pero al menos no llovería así que fuimos a sacar los planeadores. El Blanik (solamente el Romeo, porque Adolfo tenía dos alumnos y Gustavo a Richard) y el ASK18 que aguardaba en el Hangar Malvinas.

Ese no era un dato menor, cuando al principio de la temporada pasada Gus nos había llevado a ver el Cirrus al que estaba asignado lo primero que nos dijo fué "Este es el Hangar Malvinas, su objetivo tiene que ser llegar a este hangar ya que acá es donde están las mejores máquinas del club". Creo que el recuerdo hizo eco en las dos mentes al mismo tiempo porque cuando entramos y mientras todavía las palabras sonaban en mi cabeza me dijo "Que lo parió Damiancito! Ya llegaste a este hangar!". Le asentí con una sonrisa, la imborrable que me delata cuando estoy contento.

Me ayudó a sacar el planeador y lo llevamos hasta la cabecera norte mientras los demás llevaban el Blanik.

Remolcaba Adolfo hasta que apareciera algún otro remolcador así que Richard haría sus tres vuelos al hilo. Salió en el primero y todo transcurrió sin novedad. En el segundo y mientras me acercaba para engancharlo Gustavo me miró, acto seguido me hizo la seña de "ojo!" y la de "corto mano, corto fierro" indicando que le haría una emergencia. No sabía si le haría la de pista adelante (para lo cual debía preparar el auto) o pista atrás (que usualmente deja al planeador con suficiente energía residual para llegar nuevamente a la cabecera).

Despegaron y cuando tenían algo de altura el planeador se soltó para iniciar un franco y prolijo viraje de 180º por izquierda (enfrentando al viento) y aterrizar. Les faltó un poco de envión para llegar a la cabecera así que aproveché que ya tenía el auto en marcha y los fuí a buscar. Cuando estábamos chicoteando Gus se puso al lado mío y me dijo por lo bajo "Sale solo!". Al llegar a la posición de despegue la noticia se escurrió entre todos los que estábamos ahí quedando Richard último en saber, como estimo que debe suceder siempre.

Me acerqué a él para darle ánimo cuando estaba todavía haciendo la lista de chequeo y alternaba los items con algún comentario estilo "Dale! Dejate de romper las bolas y subite!". Pero el instructor no se subió: "Ya estás para salir sólo! Hace un montón que no toco nada cuando vuelo con vos!".

Así fue que se cerró la cabina, se tensó la soga y el Boero junto con el Blanik emprendieron su envuelo.

En ese momento llegó Jorge con su Fiorino. Salí corriendo a recibirlo y casi sin aliento le dije: "Richard está volando sólo! Nos agarró a todos de sorpresa y no tenemos nada para tirarle! Andá a la cantina a ver que conseguís!". Y Jorge pasó de tener una Fiorino Furgón a una Fiorino Ambulancia porque salió carpiendo y volvió antes que aterrizara.

Otra vez el vuelo fue prolijo con un circuito envidiable y un aterrizaje impecable.

RICHARD HABIA VOLADO SOLO!!!!

Fuimos todos corriendo a felicitarlo y ayudarlo a traer el planeador. Mientras empujábamos le dije con tono malicioso "Rich, vos la querés mucho esa campera?" y luego le su respuesta afirmativa agregué cual sentencia "y estás seguro que te la querés dejar puesta?".

Entregado, Richard se quedó solamente con la remera para que cayera sobre él una lluvia de huevos y harina. No hay mugre más linda que la del vuelo sólo. Yo le quise pegar un huevazo pero el huevo no se partió así que fue más parecido a un cascotazo. Después lo quise romper a lo "Chichita Derquiaga" y el viento me jugó una mala pasada manchandome el pantalón provocando lo que luego sería el blanco de burlas a lo largo del día... tremendo lamparón jajajaja.

"Me voy con Richard a darle algo para que se bañe y cambie. Preparate el ASK y hacé cabina hasta que vuelva" me dijo Gustavo.

Hice lo propio y cuando llegó ya estaba en posición de despegue con la lista de chequeo hecha y listo para salir.

Pensé que me iba a dar una lista de recomendaciones pero lo único que me dijo fue "El viento está un poquito fuerte y apenas de costado pero con este planeador no te va a generar ningún problema, es más te va a ayudar a aterrizarlo mejor. Buen vuelo!".

Y así salí.

Lo primero que me llamó la atención fue la silenciosa carrera de despegue. Estaba acostumbrado a sentir los crujidos del Ka8 pero esto era definitivamente otra cosa. Hasta el viento sonaba distinto, como más limpio. La visibilidad era algo de no creer, la burbuja entera impecablemente limpia era como si no hubiera nada. El grip del comando lo hacía comfortable en mi mano y su sensibilidad me permitía acomodarlo en el remolque casi sin esfuerzo.

Me remolcaba Adolfo y acordamos que me haría la señal de corte en una térmica. Apenas pasados los 500mts me hizo la señal y corte para iniciar el viraje por izquierda. El vario marcaba +2m/s. "Que grande este Adolfo!" pensé. Seguí virando y el vario continuaba con esas marcaciones casi obscenas para el día nublado que hacía. Luego de un par de vueltas se me ocurrió chequear el altímetro para ver cuanto había ganado y para mi sorpresa seguía en 500mts. El vario ahora había menguado a +1m/s pero seguía marcando ascenso firme. Seguí chequeando el altímetro cada vez más seguido y cuando la aguja empezó a bajar estuvo confirmado EL VARIO NO ANDABA. Seguramente al principio había estado virando un 0 (cero) por no haber centrado bien la térmica y ahora claramente estaba en una descendente. Me acordé de las historias que se cuenta de como Jorge solía volar sin variómetro solamente sintiendo las térmicas e intenté la hazaña para darme cuenta que me falta un poco de experiencia para llegar a ese punto. Tenía 400mts. y dediqué los 200mts que me sobraban para probar un poco el planeador antes de aterrizar. La incidencia es un placer, es increíble lo que cambia la actitud del planeador con solo correrla un punto. Aún así se me aceleraba todo el tiempo, pasaba de 80/90km/h a 120km/h en un abrir y cerrar de ojos. Intentaba volarlo más lento pero en la primera de cambio se me volvía a acelerar. Precisamente intentando volarlo más lento en los virajes fue como probé que el manual tiene razón y efectivamente ENTRA en pérdida en viraje a los 75km/h y era en las recuperadas sobre todo que se embalaba.

Entré en circuito y aterricé, supuestamente a la mínima energía... pero toqué con la cola el mundo pasaba muuuucho más rápido de lo que estaba acostumbrado. Me bajé con la sensación que no me había sobrado nada. Lo había volado todo el tiempo, y lo había controlado todo el tiempo, pero no había llegado a estar los famosos 2 segundos adelante de la máquina que todo piloto veterano y/o instructor aconsejan.

No me quería quedar con esa espina y decidí salir de nuevo. Gus me aclaró que para eso debía llenar la planilla de adaptación que de siempre que me adaptara a una máquina tenía que tener muy en claro no podía volver a tocarla hasta que la planilla no estuviera debidamente completa y firmada.

Hicimos el papeleo, me fuí a anotar en la planilla para usar el planeador, me prestó una batería y salí nuevamente. Remolcaba Timy.

Ni bien prendí el vario el sonido era ensordecedor así que bajé un poco el volúmen, pero al despegar, con el ruido del viento me empezó a costar escucharlo. No quise subir el volúmen en el remolque ya que prefería estar atento al avión ya que Timy fiel a su costumbre viraba cuanto golpe se encontraba en el camino.

Cuando corté intenté alcanzar la perilla pero me costó bastante. "Instrumentos accesibles... jah!" me burlé a mi mismo recordando el ítem de la lista de chequeo que debería haber respetado más. Obviamente NO me desaté si no que me estiré todo lo que pude y en una posición bastante incómoda (mientras mantenía el ASK lo más recto y nivelado que podía) logré alcanzarla y subir el volúmen.... nunca más lo bajo antes de despegar. Bueno, si había alguna térmica cerca la acababa de perder en ese acto de contorsionismo. Empecé a buscar otra cosa. "Fijate el sentido de las calles y buscalas por ahí!" me había recomendado Gus antes de salir. Es una maravilla estar buscando con ese ruidito "piiiii piiii piiii pii pii pi pi pi pi". Casi como un detector de metales, y creo que muy acertada la elección del sonido ya que las ascendentes con el tesoro de los volovelistas.

Adelante estaba la calle, formada, hermosa... pero sabía que antes esperaba la descendente. "Tengo el ASK, esto planea!" dije y me mandé "piii piii piii iuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...". El sonido más feo que puede haber es el de la descendente!. La calle estadelante y yo estaba con 400mts. y bajando. La calle seguía adelante y yo estaba con 350mts. y bajando. Cuando llegué a los 300mts. me asaltó la duda. No había duda que adelante había ascenso pero si seguía perdiendo altura y al llegar no lo enganchaba me quedaría lisa y llanamente AFUERA con un planeador "prestado" en mi segundo vuelo de adaptación. Miré atrás a la pista para ver que tan lejos estaba y estaba más lejos de lo que alguna vez había estado con 300mts. Volví.

Obviamente en el camino de vuelta encontré un par de golpecitos que me permitieron llegar al punto de inicial con los mismos 300mts. (el viento de cola ayudó bastante). Me puse a virar cercar de ahí para ver si encontraba alguna salvada como la de la otra vez en el Ka8 o si no perder altura practicando virajes bajos. Fue la segunda opción pero al menos tuve platea preferencial para ver el despegue del Blanik que justo estaba saliendo. "Me estoy quedando sin altura, voy a entrar" radié y a los pocos segundos anuncié mi entrada a circuito "para Base Albatros, 18 en inicial". Aterricé como antes y lo dejé cortito para Jorge que también se moría de ganas de hacer su segundo vuelo. Más tarde él haría también su tercer vuelo clavando una linda hora y media arriba y quedando yo en medio de una lluvia de cargadas, jajaja ya vas a ver George, ya vas a ver! ;-)

Fuimos invitados en el almuerzo por Richard en festejo del vuelo solo (que no lo libra del asado, ejem) y más tarde cuando nadie más usaba el planeador lo fuimos a buscar a cabecera para limpiarlo y guardarlo en condiciones, dejando una nota a los brigadieres agradeciendo su hospitalidad al permitirnos utilizar la máquina para adaptarnos.

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